Autor: Santiago Canto Sosa

Cuestión de palabras

 

Existen personas populares por su carácter jocoso, por su don de gente o, simplemente, por su aspecto inusual. En Calkiní no faltan individuos que hagan pasar malos ratos (sin intención) a sus semejantes.

“Ibarra” (Pedro Pacab Coello) fue más conocido por su apodo que por su nombre. En charlas de amigos y vecinos, se narran momentos alegres o amargos que provocaba a quienes lo ayudaban a sobrevivir de su mísera condición, como en el siguiente caso, sucedido en la década de 1970.

"Mercado Municipal", óleo de Marco Antonio Chab Yah; 2000.
     

El profesor “Uto” (Augusto Alpuche Herrera) hacía algunas compras en el antiguo mercado cuando se encontró a “Ibarra”, a quien le preguntó si podía ir a su casa a deshollinar. El interpelado accedió gustosamente a cumplir la petición.

Al llegar a la vivienda mencionada, “Ibarra” fue recibido por la mujer del mentor, diciéndole que “Uto” lo había mandado a desayunar. Ésta, sin rezongar, le sirvió un rico bistec de hígado que había preparado para su cónyuge, pensando que aquél se había apiadado de “Ibarra” por su deplorable situación económica.

Al retornar al mercado, “Ibarra” -reanimado por el suculento platillo- se encontró de nuevo con el maestro “Uto”, quien le preguntó sobre lo pretendido. “Ibarra” asintió satisfecho y se ofreció a hacer otros encargos urgentes.

El solicitante lo interrogó sobre la forma de obtener la jimba para limpiar las paredes y techos de su casa, de polvo, telarañas y otras cosas ocultas en los rincones de las habitaciones.

Sorprendido y sintiéndose arrebatado del substancioso bistec de hígado, “Ibarra” inquirió con vacilación: ¿pues no me mandastes a desayunar?

 
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