Autor: Santiago Canto Sosa

Por no ser franco

 

En 1983, la radiodifusora becaleña XEBAL empezó a dar a conocer algunos de mis textos rimados, a través del programa “Sesión poética”, cuya creación había solicitado quien esto escribe a Josué Uc Canul.

El objetivo fue promover obras de aficionados al arte literario, ya que únicamente Antonio Montero colaboraba enviando o leyendo sus versos. Además, un casete repetía poesías universales, grabadas por Manuel Bernal “el declamador de América”.

     

Mis poemas fueron interpretados –con grata entonación- por Azael, hermano de Josué. Sonetos y romances fueron divulgados constantemente, por lo que deseé oír los ajenos.

En 1984, para sorpresa del público radioescucha, entró de emergente Elías Franco a rivalizar con este servidor. El locutor comentaba que un “mano a mano” se había iniciado entre los dos bardos.

El que esto comenta, proclamaba en fragmentos sus emociones: Por ratos veo sombras\ de mágica estructura;\ parecen los fantasmas\ de mi alma y de la tuya. El otro, es decir, Franco, esparcía flores tenues a su enamorada: Paloma de este cielo,\ con resplandor naciste;\ al verme sin anhelo\ tu corazón me diste.

Fue una lid que duró varios meses. Los amigos me respaldaron en la lucha contra el otro poeta romántico que, sinceramente, me estaba rebasando en popularidad y destreza versificadora.

Hastiado de escuchar comentarios y elogios en favor de Elías, y con la sana intención de no volver a emular a Riva Palacio, en eso de poner seudónimos a la autoría de uno, decidí ser franco y confesarle a Josué, que Elías Franco y yo éramos la misma persona.

De este modo, terminó el “mano a mano”. He aquí las últimas líneas vertidas en la estación radiofónica: Subió la paloma al cielo\ en perenne resplandor;\ como se queda un anhelo,\ en él, sola, se quedó.

 
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