Autor: Santiago Canto Sosa

Violinista

 

En la versión # 6 de la Revista “Cal-k’in”, subsidiada por el Ayuntamiento encabezado por Abelardo Mayor Cuevas (1992-94), se dio cabida a tres anécdotas peculiares de Carlos Escobar Centurión.

De ese trío de relatos chuscos, transcribo una muestra de sus entretenidos lances:

Conversando con un agente de seguros, éste me dijo que nunca falla en su intento para asegurar a alguien o algo de valor; entonces yo, deseando ver si era verdad lo que me informaba, le pregunté si era posible asegurar un violín.

Al respecto me entregó un formulario para llenar, el cual incluía preguntas sobre el mencionado instrumento y su dueño y también pedía tres fotografías recientes.

Carlos Escobar Centurión (Der.) y Modesto Estrada Flores. Foto proporcionada por Margarito Huchín Pat
     

Entre muchas instantáneas que encontré escogí la fotografía que me pareció la más adecuada y la envié por correo. Poco tiempo después llegó una carta de la Aseguradora diciendo: “Estimable señor nuestro, recibimos las excelentes fotografías de su persona, tenga la seguridad que admiramos su magnífico bigote, pues bien, ¿tendría la amabilidad de enviarnos las fotografías del violín que vamos a asegurar”’.

Así terminó la carta. Pero por la urgencia de las fotografías y no contar con éstas, el violín se quedó sin asegurar.

 
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