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Pbro. Alejandro Uc Uc
Actualización: 4 de febrero de 2015
 

(Por Julio Alamilla).- El padre Alejandro Uc Uc nació en la villa de Bécal, el 2 de enero de 1951. Es hijo natural de la Sra. Eleuteria Uc Uc (difunta desde 1994. Alejandro fue el mayor de dos hijos.

En Bécal recibió los sacramentos de la iniciación cristiana. Fue bautizado por el padre Agustín Santiago López (difunto), originario de La Barca, Jalisco. Recibió la confirmación por medio del Sr. Obispo Alberto Mendoza y Bedolla, originario de San Salvador el Seco, Puebla; un pueblo muy bonito donde se le recuerda con mucho cariño porque iba cada año, existe una placa en su memoria en el interior de la parroquia donde recibió el bautismo. Tenía como 10 años cuando recibió el sacramento de Comunión teniendo como catequistas a unas religiosas misioneras de Mérida (Yucatán).

 
Celebración Eucarística en honor de la patrona del barrio La Concepción (diciembre de 2014)
 

Su educación escolar inicia en la primaria Héctor Pérez Martínez de Bécal. Aún tiene conocimiento de dos de sus maestros de primaria: el maestro Fernando Canto Quintal de Bécal y el maestro Manuel Pinzón Ortegón de Hecelchakán, ambos de muy gratos recuerdos.

Estudió en la Secundaria N° 1 para trabajadores de Campeche, a veces se encuentra con amigos de aquella generación, lo mismo que con sus maestros y maestras, también muy admirables.

Trabajó por mucho tiempo tejiendo sombreros y ayudando en el campo a su tía, ya fallecida.

Posteriormente, ya en el Seminario de Morelia, estudió Humanidades por dos años e inició la Filosofía que terminó en el Seminario de San Ildefonso de Mérida, Yucatán. Realizó los estudios teológicos en el Seminario Palafoxiano de Puebla; dos compañeros de su generación son Obispos (José Jesús Herrera de Nuevo Casas Grandes, Chihuahua, y Jorge Carlos Patrón Wong, originario de Mérida, Yucatán, quien actualmente está en el Vaticano, Roma).

Los Ministerios de Lectorado y Acolitado los recibió del Arzobispo Héctor González Martínez. El Diaconado y Presbiterado los recibió de Mons. Carlos Suárez Cázares; era el día 4 de julio de 1989 en la Parroquia de San Luis Obispo, de Calkiní, acompañado del Padre Leopoldo Flores Pérez. Su primera misa fue en el convento de las religiosas Clarisas de Calkiní y al día siguiente su cantamisa en la Parroquia de la Natividad, de Bécal.

Hizo la Licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de México.

Ha sido Vicario parroquial durante dos años en Escárcega, con el Padre Salvador Vélez López (difunto); después fue párroco en San Diego de Alcalá, en Nunkiní, durante nueve años; fue tres años Capellán de Santa Ana en la ciudad de Campeche; tres años en la Capilla del Perpetuo Socorro en Campeche; tres años en la Capilla del Rosario en Campeche y dos años en la parroquia de San Francisco de Asís, Hecelchakán.

El Padre Alejandro dice: La vocación al sacerdocio la atribuyo a mi madre, ella era muy piadosa, rezaba siempre el Rosario junto con mis tías y toda la familia era de asistir a misa dominical; más mis tíos de la Adoración Nocturna, siendo yo también adorador.

Fui motivado a entrar al seminario por el Padre Pedro Martínez Novelo (difunto) y a perseverar por el Padre Casimiro de la Serna Ezqueda; actualmente en la Diócesis de Aguascalientes.

Un dato curioso de su vida en el Seminario, fue la experiencia de los temblores, el primer temblor lo vivió en Morelia, "no me asusté, pues no sabía lo que sucedía; sólo veía correr a los compañeros para salir al patio, hasta después me dijeron que había temblado".

"El temblor de 1985, lo sentí en Puebla, estábamos en la misa de la mañana como a las 7:20, veíamos moverse las bocinas que colgaban del techo de la Capilla. Ese día sólo tres seminaristas corrieron: un venezolano, un poblano y un campechano, eran los que acolitaban la misa; corrió el celebrante y ellos corrieron detrás y todos los demás nos reíamos de ellos".

El Padre menciona que la vocación es un don de Dios y aquel que es llamado tiene que responder a ese llamado: es como cuando se siembra una semilla y se tiene que cultivar, atender y cuidar. En el camino vocacional siempre favorecen los medios que están alrededor; en el caso del Padre Alejandro Uc, recuerda que leía muchos libros sobre vidas ejemplares, así como la revista de vida de los Santos. Comenzó por leer la vida de San Agustín hasta la del Papa Juan XXIII.

El Papa Francisco ha insistido mucho que en el ministerio sacerdotal sean auténticos pastores de almas; servir al fiel cristiano que acude por ayuda. Decía el Padre Martín Zamora, una gran persona que estuvo muchos años en Campeche: "Si buscan al sacerdote es porque sí lo necesitan, si no, no le llamarían"; por lo tanto, ahí la atención es semejante a la del pastor.

El Padre Alejandro expresa que en el Seminario hay muchos jóvenes de buen corazón, generosos; por eso el Papa Francisco había pedido hace unos meses a los formadores de los futuros sacerdotes, que sean verdaderos artesanos en este cargo, para formar a los sacerdotes de nuestro tiempo, a los que la Iglesia necesita.

Durante su estancia en Campeche, colaboró en el Seminario Mayor con algunas clases de Derecho Canónico y en la Curia Diocesana en el Tribunal Eclesiástico.

Como profesor en el Seminario Mayor, siempre ha pedido a los seminaristas que sean sacerdotes nobles y virtuosos, porque la Iglesia actual necesita de caridad y ciencia.

El Padre Alejandro Uc invita a los jóvenes que sientan inquietudes al sacerdocio que vengan al Seminario y vivan su vocación, que apuestan su valor y su vida, ya que se camina con Jesús en esta obra.

"Por último a los seminaristas: que se mantengan firmes, que tengan paciencia, pero sobre todo fe, fe en Jesús y en la Virgen María. A los fieles muchas gracias por todo, sigan rezando por su Seminario y seminaristas y que la bendición de Dios permanezca en su familia".

Actualmente está a cargo del área espiritual en el Curso Introductorio, en Calkiní.

 
Misa en el Curso Introductorio del Seminario, en Calkiní (febrero de 2015)
 
 
 

Texto "Alejandro Uc Uc. 25 años de gracia secerdotal", de Julio Alamilla, publicado en "Caminos", revista del Seminario Mayor de Campeche, Abril-Junio de 2014, páginas 17 y 18. Fotos: Santiago Canto Sosa, diciembre de 2014 y febrero de 2015.