Inicio de la página
   
Iván Turriza Pinto

Calkiní, junio 13 de 1867...

¿AJUSTICIAMIENTOS O ASESINATOS?

Siendo las cinco y media de la tarde del jueves 13 de junio de 1867 fueron pasados por las armas, en la entonces Villa de Calkiní, los señores Juan Espejo, Nicolás Dorantes y Avila y José Dolores Ponce.

En el año de 1923 Carlos R. Menéndez se dedicó a investigar los hechos; apenas habían pasado cincuenta y seis años de los sucesos y aún pudo entrevistar a personas que tuvieron alguna participación en los citados acontecimientos. Éste y otros artículos vieron luz en el "Diario de Yucatán" bajo el título de "Hombres y sucesos de otros tiempos". El Sr. Raúl Pavón Abreu realizó una recopilación de los artículos mencionados en un tomo que se titula "Huellas de la Historia de Campeche", de donde se extrajeron algunos datos.

La actuación del Gobernador y Comandante General del Estado Pablo María del Rosario García y Montilla, con relación a los sucesos de Calkiní, siempre ha sido polémica. Para sus críticos es un traidor y a pesar de la farsa que se llevó a cabo para dar una apariencia de legalidad a los ajusticiamientos no deja de ser lo que en realidad fue: simple y sencillamente un vil asesinato.

Para sus defensores es un héroe, algunos lo colocan a la misma altura que don Benito Juárez García; y el fusilamiento de las personas antes citadas fue un acto de justicia, apegada a la ley.

¿Héroes o villanos? ¿Ajusticiamientos o asesinatos? He aquí el dilema.

Pero ¿quiénes eran los tres personajes pasados por las armas?

José Dolores Ponce tomó posesión como Prefecto Político y Comandante Militar del Departamento del Carmen el 13 de abril de 1867. El 23 de dicho mes y año el General Juan Carbó lo hace prisionero en la mencionada isla.

El Lic. Nicolás Dorantes y Avila ocupó el puesto de Prefecto Político de Campeche durante la época del Imperio.

El General Juan Espejo fue el Comandante Militar de Campeche; ambos personajes cayeron prisioneros de las tropas liberales al mando del General Pedro Celestino Brito el 1 de junio de 1867 cuando éste toma por asalto la ciudad amurallada.

Algunas personas han querido hacer una analogía entre Maximiliano de Habsburgo, Miguel Miramón Tarelo, Tomás Mejía y los fusilamientos de Calkiní y obviamente entre Pablo García y Benito Juárez. Siguiendo la misma tónica se hacen las siguientes consideraciones respecto a los dos casos:

APREHENSIÓN

QUERÉTARO.- De acuerdo a la Ley del 25 de enero de 1862 expedida por Benito Juárez García, Maximiliano, Miramón y Mejía podían haber sido fusilados en el acto, ya que fueron aprehendidos en una acción de guerra.

En caso del Emperador y acompañantes el Presidente mexicano, para no dar lugar a malos entendidos, comunicó el 21 de mayo de 1867 a Mariano Escobedo, General en Jefe del Cuerpo del Ejército del Norte, a través de la Secretaría de Estado y del Despacho de Guerra y Marina la siguiente notificación: "Previene el artículo 28 de la ley citada, que las penas impuestas en ella se apliquen á los reos cogidos infraganti delito ó en cualquier acción de guerra, con solo la identificación de las personas.

Sin embargo, queriendo el Gobierno usar de sus amplias facultades, con objeto de que haya la más plena justificación del procedimiento en este caso, ha resuelto que en él se proceda al juicio que dispone la misma ley en otros casos, para que de ese modo se oigan en éste las defensas que quieran hacer los acusados, y se pronuncie la sentencia correspondiente en justicia". (1)

CALKINÍ.- En el caso de Juan Espejo, Nicolás Dorantes y Avila y José Dolores Ponce pudieron haber sido fusilados en el mismo momento de su captura, ya que fueron capturados en una acción de guerra.

No es posible saber si Pablo García llegó a conocer la existencia del documento del Ministerio de Guerra; pero el hecho de no pasarlos por las armas en el instante mismo de su captura presuponía, al menos, que tendrían un juicio lo más justo posible.

DEFENSA

QUERÉTARO.- En los aspectos más trascendentales de la vida se deja ver el poder económico de los individuos, Maximiliano de Habsburgo contó para su defensa con cuatro licenciados: Mariano Riva Palacio, Rafael Martínez de la Torre, Jesús María Vázquez y Eulalio M. Ortega; Miguel Miramón Tarelo con dos: J. Ambrosio Moreno e Ignacio Jáuregui y Tomás Mejía Martina con uno: Próspero C. Vega.

CALKINÍ.- Desgraciadamente los documentos consultados no consignan los nombres de los abogados defensores de los prisioneros o si cumpliendo con la Ley se les nombraron, siquiera, algún abogado defensor de "oficio".

PROCESO JUDICIAL

QUERÉTARO.- Podríase decir que el proceso judicial del Emperador y acompañantes da inicio desde el momento mismo que Mariano Escobedo comisiona, el día 24 de mayo, al C. Licenciado y Teniente Coronel de Infantería Manuel Azpíroz como Fiscal de la causa de Maximiliano y coacusados. Los veinte días que van de la fecha antes citada hasta la sentencia hay un intenso movimiento de tipo jurídico: nombramiento de abogados defensores, notificaciones, declaraciones preparatorias, ampliación de plazos, alegatos, apelaciones, petición de indulto, etc., lo normal en un caso como el que se comenta.

El día 13 de junio de 1867 se reúne el Consejo de Guerra en el Teatro Iturbide de la Ciudad de Querétaro, bajo la Presidencia del Teniente Coronel de Infantería , C. Rafael Platón Sánchez. El día 14 a la una de la tarde se dicta sentencia: Se les condenó a ser pasados por las armas.

CALKINÍ.- El día 2 de junio los más connotados vecinos de la ciudad de Campeche piden clemencia para los reos: "Los que suscribimos, vecinos de esta ciudad, ante V. con el debido respeto exponemos: que acaba de llegar a nuestra noticia, que han sido juzgados y condenados a muerte, D. Juan Espejo, D. Nicolás Dorantes y Avila y D. José Dolores Ponce, los dos primeros hechos prisioneros en la memorable mañana de la ocupación de esta plaza y el último en la gloriosa jornada de la Isla del Carmen".(2)

Es de resaltar un pequeño detalle en el juicio hecho a los prisioneros en Campeche: El día 1 de junio es tomada por asalto la ciudad amurallada y el día 2 la ciudadanía se entera de que los reos han sido "juzgados y sentenciados"; por lo que se podría decir que todo el proceso duró aproximadamente veinticuatro horas. Cierto que por la Ley del 25 de enero de 1862 podrían haber sido ajusticiados en el momento mismo en que fueron hechos prisioneros pero... y es que el Gobernante campechano tal vez no haya escuchado la siguiente anécdota del General argentino Juan Lavalle (1797 - 1841), en donde un subordinado le comunica que una parte de la tropa ha desertado llevándose todos los pertrechos y que se disponía a enviar fuerzas en su persecución; pide órdenes para el supuesto de que los haga prisioneros. El General ordena que se le comunique: "Dice el General, que los mate para prenderlos, pero no los prenda para matarlos". (Al menos sin un juicio lo más justo posible).

INDULTO

QUERÉTARO.- Cuando algunas naciones europeas vislumbraron que todo estaba perdido para el Imperio se dieron a la tarea de tratar de salvar al Emperador. Todo hace presuponer que Maximiliano sabía de las negociaciones (abril de 1867) que varios países del viejo continente (Austria, Inglaterra y Francia) realizaban para salvar su vida, así el ministro de Austria en Washington pide al gobierno de los Estados Unidos (¿?) que exija al de México respetar la vida del Emperador.

En el colmo del cinismo y de la desvergüenza el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica trata de presionar al Presidente Benito Juárez para que otorgue el indulto al Emperador. La contestación del Presidente mexicano, a través del Ministerio de Relaciones fue categórica: "En el caso de que llegaren á ser capturados personas sobre quienes pesase tal responsabilidad, no parece que se pudieran considerar como simples prisioneros de guerra, pues son responsabilidades definidas por el derecho de las naciones y por las leyes de la República. El gobierno, que ha dado numerosas pruebas de sus principios humanitarios y de sus sentimientos de generosidad, tiene también la obligación de considerar, según las circunstancias de los casos, lo que puedan exigir los principios de justicia y los deberes que tiene que cumplir para con el pueblo mexicano". (3)

Los conservadores mexicanos por medio de Inés Le Clere, princesa de Salm Salm (esposa de Félix Alejandro Constantino, príncipe de Salm Salm), abogaron por la vida del Emperador, para que se le concediera el indulto; es fama que Juárez siempre se mostró inflexible.

El 13 de junio el barón de Magnus, ministro de Prusia cerca del Imperio, se presentó a Sebastián Lerdo de Tejada (Ministro de Relaciones) para tratar el perdón del noble austríaco. La contestación fue en los siguientes términos: "El Gobierno, al someter a Maximiliano á un consejo de guerra, conforme á una ley preexistente, ha obrado en justicia; y por hoy no será posible separarse de sus prescripciones. Hay, pues, que esperar el fallo del consejo. Esta ley ha servido para aplicarla á los mexicanos, y nada podría justificar una excepción a favor, precisamente, del jefe de la rebelión".(4)

Misma petición hicieron sus abogados defensores Mariano Riva Palacio y Rafael Martínez de la Torre; pero Juárez ratificó su negativa al indulto: "Examinados con todo el detenimiento que requiere la gravedad del caso esta solicitud de indulto y las demás que se han presentado con igual objeto, el C. Presidente de la República se ha servido acordar: que no puede accederse á ellas, por oponerse a este acto de clemencia las más graves consideraciones de justicia y la necesidad de asegurar la paz de la nación".(5)

CALKINÍ.- En cuanto a los prisioneros de Campeche el día 2 y 3 de junio 176 hombres y 170 mujeres respectivamente, de lo más granado de la sociedad campechana, elevaron al Gobernador una solicitud de clemencia. Pablo García contestó así: "Gobierno y Comandancia Militar del Estado. Campeche junio 6 de 1867. Vista esta solicitud y no pudiendo concederse de un modo absoluto el indulto que se pide, porque aún continúa la lucha en el Estado de Yucatán y en ella está empeñada una parte considerable de nuestras tropas acaudilladas por sus dignos jefes, suspenderse por ahora la ejecución; reservándose el gobierno, obrar con respecto de los prisioneros por cuya vida se implora, conforme lo exigen las necesidades que surjan de los acontecimientos de la guerra en Yucatán. Publíquese para conocimiento de las que solicitan.

P. García Francisco Carvajal"(6)

ULTIMOS MOMENTOS

QUERÉTARO.- "A las tres y media de la mañana del 19 de junio de 1867, Maximiliano se levantó y se vistió de traje negro. Luego recibió a su confesor y escuchó la misa acompañado por Miramón y Mejía. A las cinco de la mañana desayunaron; les llevaron pollo, pan, café y media botella de vino tinto. Media hora más tarde llegó la escolta que los conduciría al cerro de las Campanas. Con paso firme, Maximiliano abandonó su celda y salió a la calle, donde esperaban los coches en que los llevarían al patíbulo. Al ver los primeros rayos del sol, exclamó: '¡En un día tan hermoso como éste quería morir¡'. Al llegar al cerro, los tres reos se encaminaron hacia el sitio de la ejecución, donde los esperaban cuatro mil soldados republicanos formando un cuadro. Maximiliano repartió algunas monedas entre los soldados del pelotón de fusilamiento y luego pasó a ocupar su lugar , cediendo a Miramón la posición de honor, diciéndole: 'General, un valiente debe ser admirado hasta por los monarcas'. Enseguida se quitó se quitó el sombrero y limpió el sudor de su frente con un pañuelo; le dio ambos objetos a su criado Tudos, con la recomendación de que se los diera a su madre, la archiduquesa Sofía: 'decidle que mis últimos pensamientos fueron para ella'. El oficial al mando del pelotón se le acercó para pedirle que lo disculpara, Maximiliano le respondió: 'Nada tengo que perdonaros; un oficial cumple con su deber. Agradezco en el alma los generosos sentimientos de su corazón y me complazco en manifestarle que lo aprecio' ".(7)

CALKINÍ.- "Al llegar los presos a Calkiní y ser puestos a disposición del Jefe Político, D. Yanuario Rodríguez, el Lic. Dorantes Avila, que tenía cariada totalmente la dentadura, le rogó que le mandara preparar un par de huevos pasados por agua, para el almuerzo y que la mencionada autoridad, quien siempre se manifestó enemiga de Dorantes, le respondió:

Si taat: (voz maya que significa papá), entre algunas horas le regalarán un par que le sabrán a gloria..."(8)

Dibujo del Prof. Renán Suárez Cárdenas, que forma parte del libro "Historia Gráfica de Calkiní", de Manuel Herrera Pech

AJUSTICIAMIENTOS

QUERÉTARO.- "En el cerro de las Campanas, sito á setecientos metros de la orilla occidental de la ciudad de Querétaro, á las siete y cinco minutos de la mañana del día diez y nueve de Junio de mil ochocientos sesenta y siete, yo, el infrascrito Escribano, doy fe, que en virtud de la sentencia pronunciada por el Consejo ordinario de guerra y confirmada con el decreto asesorado del ciudadano General en Jefe del Cuerpo del Ejército del Norte, de ser pasados por las armas los reos Fernando Maximiliano de Austria, llamado Emperador de México, y sus generales Tomás Mejía y Miguel Miramón, se les condujo con segura custodia al punto citado, donde se hallaban situadas las tropas para la ejecución de la referida sentencia, mandadas por el C. General Jesús Díaz de León; y habiéndose publicado por dicho señor el bando de ordenanza, fueron simultáneamente ejecutados los precitados reos á la hora y en el lugar referidos; y para constancia, el ciudadano Fiscal mandó se pusiera por diligencia que firmó conmigo el presente escribano.- González- Una rúbrica. Félix G. Dávila".(9)

CALKINÍ.- Tal vez lo que despertó la suspicacia de los enemigos de don Pablo García haya sido la forma como fueron sacados de la ciudad de Campeche los prisioneros la media noche del 12 de junio : "... y en altas horas de la noche, con los cascos de los caballos forrados con trapos al igual que las ruedas de las carretas, fueron sacados de la ciudad capital y escoltados por piquetes de soldados, traídos y ajusticiados en lo que es ahora nuestra querida ciudad de Calkiní".(10)

Don Carlos R. Menéndez, en su obra antes mencionada, transcribe el parte militar que el Teniente Febronio Carabeo rinde a sus superiores:

"C. General: Cumpliendo con la superior disposición de Ud., para que pasase a esta Villa con la fuerza de mi mando, conduciendo a los reos D. Juan Espejo, D. Nicolás Dorantes y Avila y D. José Dolores Ponce, para que inmediatamente llegare a ese punto, los pasase por las armas, dándoles una hora de término para que se dispusiesen, y cumplido el término ahora que son las cinco y media de la tarde, han sido ejecutados con arreglo a la ordenanza, habiendo sido auxiliados por la Iglesia.
Lo que tengo el honor de comunicar a V. para su conocimiento protestándole mi respeto y consideración".(11)

En la Villa de Calkiní fueron enterrados los tres personajes citados:

"Al márgen izquierdo la siguiente nota: 'D. José D. Ponce; D. Nicolás Dorantes y Avila, y D. Juan Espejo, pasados por las armas a petición de un corazón diabólico'. En el centro de la hoja la siguiente leyenda: 'Jueves 13 de junio de 1867; fueron sepultados en el Cementerio Gral. de esta Santa Iglesia Parroquial de San Luis de Calkiní, a las cinco de la tarde, los cadáveres del Lic. D. José Dolores Ponce, natural de Izamal, esposo que fue de Da. Petrona Font; del Lic. Nicolás Dorantes y Avila, natural de Hecelchakán, esposo que fue de Da. Rafaela Abreu y del Gral. Dn. Juan Espejo, mexicano, esposo que fue de Da. Julia Sigler, quienes recibieron el Sto. Sacramento de la confesión.- Lo que certifico y firmo con facultad superior'
Juan Manuel Pasos Gala. Rúbrica."(12)

CONSIDERACIONES FINALES.- La actuación de Pablo García y Montilla en el caso de los fusilamientos de Calkiní divide las opiniones. Así, Bernardino Mena Brito escribe: "Sus amigos, para defenderlo, dicen que emulando a Juárez, debieron ser tres los fusilados; pero... ¡sin proceso ni sentencia de tribunal alguno! Esa es la diferencia que media entre la aplicación de la ley, y el asesinato a mansalva".(13)

En Historia de Campeche se lee: "... al fusilar a Ponce, Dorantes y Espejo en Calkiní, no hizo (Pablo García *) sino aplicar la ley que facultó al Presidente Juárez a ordenar, después de un juicio sumarísimo, el fusilamiento de Maximiliano, Miramón y Mejía".(14)

El Dr. y poeta Joaquín Blengio escribió la siguiente composición sobre los sucesos narrados:

 

"A CALKINÍ

 
 

Tres vidas en ti sacrificadas
fueron por dos verdugos fementidos;
sin haber vencedores ni vencidos,
fueron como, trofeos inmolados.

Justas leyes no fueron aplicadas;
enconos nada más fueron cumplidos;
los Mártires por eso son sentidos
y las bárbaras fieras exegradas.

Ya que te hizo la maldad perjura
altar de sacrificio tan cruento,
pregona el crimen a la edad futura.

Y sé, sombra a la vez monumento,
de los muertos, calvario y sepultura
de García y de Aznar Remordimiento." (15)

 


Expuestos aquí se encuentran los aspectos más importantes de los dos juicios. El lector sacará sus propias conclusiones sobre este episodio de nuestra historia: ¿Héroes o villanos? ¿Ajusticiamientos o asesinatos?

* Aclaración del autor del artículo.

_______________________

(1) Vicente Riva Palacio. México a través de los siglos. Tomo XVI. México, Editorial Cumbre S.A., 1984. P. 271
(2) Cit por Raúl Pavón Abreu en Huellas de Historia de Campeche. Gobierno del Estado de Campeche, 1994. p. 147
(3) Vicente Riva Palacio. México a través de los siglos. Tomo XVI. México, Editorial Cumbre S.A., 1984. P. 268
(4) Ibídem. P. 276
(5) Ibídem P. 277
(6) Cit por Raúl Pavón Abreu. en Huellas de Historia de Campeche. Gobierno del Estado de Campeche, 1994. p. 146-147
(7) José Manuel Villalpando. Maximiliano. México, Editorial Clío, 1999. P. 239.
(8) Cit por Raúl Pavón Abreu. Op Cit. p. 141
(9) A. Pola. Editor. La causa de Fernando Maximiliano de Hapsburgo. México, 1907. pp. 512-513
(10) Fred Berzunza Chacón. Revista Cal K'in Año 1 Núm. 1 Enero-Junio 1992. H. Ayuntamiento de Calkiní. p. 9
(11) Cit por Raúl Pavón Abreu en Huellas de Historia de Campeche. Gobierno del Estado de Campeche, 1994. p. 140
(12) Fred Berzunza Chacón. Op Cit p. 8
(13) Bernardino Mena Brito. Reestructuración Histórica de Yucatán. México, Editores Mexicanos Unidos, S.A. 1967. Tomo II. p. 116
(14) Fernando Trejo Carrillo (Et al) Historia de Campeche. Compilación Arqgo. Raúl Pavón Abreu. Campeche, Gob. del Edo. 1966. p. 126 - 127.
(15) Cit. por Manuel Herrera Pech en Apuntes para la Historia de Calkiní. Calkiní, 1966. p. 63

 

Colaboración de Iván Turiza Pinto. Calkiní, 2003.

Volver