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Opinión de
 

500 años de resistencia cultural

(12 de octubre de 2017)
 
Imagen ilustrativa
 

Hace unos días, quedó grabado en el muro de honor del recinto legislativo de Campeche, con letras doradas, la frase conmemorativa del quinto centenario del encuentro de dos culturas, en donde el discurso elocuente fue para los conquistadores: “no le reclamamos nada a la historia” “agradecemos que hace 500 años nos trajeron el presente”.

Palabras llenas de sumisión de los representantes del pueblo, un discurso personal para quedar bien con los representantes del extranjerismo, y que encierra discriminación y exclusión: “respetuosos con la población indígena que prevalece hasta ahora”. Es decir, el orador no se siente parte de este pueblo que dice respetar y representar.

No hubo quien defendiera la dignidad de los pueblos originarios; la que preside esta comisión de asuntos indígenas en el congreso, sólo está en el papel. Es lamentable que toda disposición del todo poderoso gobernador se ejecute como un deseo sin la menor pizca de oposición.

Nuestro México actual adolece de situaciones sin soluciones claras, crisis económica, social, política, de violencia, de impunidad y de corrupción. Hay que recordar que los secuestros extorsivos tienen su origen con la llegada de los españoles: Hernán Cortés secuestró y mató a Moctezuma aun después de recibir el pago del recate con toneladas de oro y plata.

El aniversario de la llegada de un aventurero, acompañado con hombres de todas las calañas, no es para celebrarse ni conmemorarse con pleitesía, es para manifestar que todavía estamos acá los descendientes, Moch Cohuó.

Que hoy, a más 500 años, somos la resistencia cultural que sigue en desigual lucha en contra de los que se creen descendientes de los conquistadores que robaron la libertad y la armonía de vivir con la naturaleza de nuestros ancestros; y en contra de los actuales que amenazan la salud, la educación, la lengua y la dignidad de los pueblos.

 
 
Texto: enviado por Gumercindo Tun Ku, el 12 de octubre de 2017 / Imagen (detalle): tomada del libro ¡Toma tu Champotón!, de Tomás Arnábar Gunam. Octubre de 1989