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Opinión de Gumercindo Tun Ku
 
( 17 de diciembre de 2010)
Artículos de Gumercindo (2010)

Terminaron las celebraciones...

 

Si entendemos a estas alturas del tercer milenio absorto en medio de una sociedad mediática y de un mundo globalizado, que los legados e ideales de una lucha social de hace 100 años como lo fue la revolución mexicana siguen vigentes, entonces algo quedó de estas celebraciones en nosotros como individuos.

Digo si “entendemos” y como “individuos”, pero de manera muy personal, porque creo que si algunos nos permitimos reflexionar sobre el pasado histórico de nuestro pueblo, de nuestra Nación y de nuestra Patria, es netamente como cada quien mejor le pareció, ya que por parte del gobierno nada que pudiera decirse relevante e importante, solo espectáculos de luces y sonidos, un show y nada más. Además de realizarse en las grandes y en mis pueblos indígenas, bien gracias.

Por cierto, hace unos días, el gran comité de las celebraciones del bicentenario y centenario de las máximas luchas históricas de nuestro pueblo, después de tres años rinde un informe de labores, con grandes elogios y beneplácitos entre ellos mismos, dándose presentes de ediciones de libros que se realizaron por estos motivos, libros que millones de mexicanos quizás nunca lleguen a conocer.

2010 ha sido un año de tanta promoción de libertad y de identidad mexicana, sin embargo, no se crearon programas para su fortalecimiento, al contrario pareciera que nos quisieran desmemorizar ¡Cuidado! Un pueblo sin memoria histórica, es un pueblo ignorante y fácil de manipular.

Afortunadamente mientras existamos para alzar nuestras frentes, los de esta raza en la que por sus venas corren sangres autóctonas de estas tierras invadidas, nunca conquistadas; ni el Ibérico y Yanqui imperialismo podrá despojarnos totalmente de lo que es nuestro. Nuestro orgullo, nuestra identidad, nuestra historia.

Los retos, los desafíos y sacrificios que enfrentan los seres humano al coexistir y convivir con sus semejantes en una sociedad, aún más con todo aquello que lo rodea, son los ideales y conductas éticas y morales que inspiran a perseguir una mejor calidad de vida.

Por todo eso, los gobiernos, deben ser implacables en términos de aplicar las leyes en todos sus términos tanto al que denigra, daña, roba, secuestra o asesina gentes, así también a los que le hacen lo mismo a nuestro planeta. Ni impunidades ni influyentismos. Porque se trata de “vivir mejor”.

El ejercicio de una mala política de gobierno puede propiciar la ruptura del equilibrio que se va forjando a través de una paz y de un frágil crecimiento democrático del país; que mucho se ha luchado por ellos. No se debe entonces poner en riesgo la estabilidad social del estado de derecho que nos debe asistir.

Un hartazgo de la violencia, es nuestro sentir y muchos al expresar los propios y los del pueblo han sufrido sus consecuencias, como es el acallado de algunos periodistas mediante sus desapariciones y asesinatos.

La libertad de expresión es un derecho inalienable de todo ciudadano; por lo que debemos hacerle notar a nuestros gobiernos que estamos prestos ejercerla y obligación es que prevalezca.

Ya no deben existir simulaciones de un gobierno democrático.

Legado de la revolución mexicana. Y sus ideales siguen vigentes, alcancemos plenamente, ahora, esa revolución social verdaderamente democrática y justa.

Calkiní, Campeche, diciembre de 2010.

 
 
Fuente: texto enviado por Gumercindo Tun Ku; 17 de diciembre de 2010