Calkiní, 14 de septiembre de 2018
 

Juan Chiquito, singular personaje de Calkiní

Por Carlos Fernández Canul

 

Corría la década de los 50s cuando conocí a un singular personaje, que deambulaba por el parque principal de Calkiní. Los pequeños le teníamos miedo, porque nuestros papás nos lo infundían: ¡si no vas a la escuela, te lleva Juan Chiquito..!; ¡que si te portas mal… te lleva Juan Chiquito…! Era tal el temor de nosotros que tan solo ver al personaje, patas para que te quiero, arrancábamos a correr, para no caer en las manos del pequeño monstruo que nos atemorizaba siempre.

¿Quién era realmente este personaje? Juan Tamay fue su verdadero nombre; era un trabajador del Ayuntamiento de este lugar; era un "utility": mandandero, secretario, policía, cartero de a pie, etc. En aquel tiempo la Comuna no tenía muchos empleados como ahora, el presupuesto era raquítico y no había para pagar a tantos empleados.

No se sabe cómo llegó Juan o quien lo trajo a Calkiní. Se le podía ver mayormente en el palacio municipal a cualquier hora del día, ya que ahí pasaba todo su tiempo. Era bajito de estatura, con rasgos indígenas, tez arrugada; usaba siempre sombrero de guano, casi nunca usaba alpargatas, andaba descalzo; su hablar era medio atravesado, no claro; vestía un remendado pantalón y camisa raída; siempre con su “chatita de aguardiente barato”, la cual guardaba en la bolsa trasera de su pantalón, me imagino que el licor le daba fuerzas para desempeñar su trabajo.

Cuando el Ayuntamiento necesitaba enviar una comunicación a los comisarios de los pueblos del municipio, Juan era el que llevaba los oficios, recorriendo todos los pueblos a pie; salía desde temprano, y al medio día ya había concluido su encomienda.

Siempre andaba barriendo por el parque principal, por eso los niños le teníamos miedo cuando acudíamos a la escuela primaria “Mateo Reyes”.

SU TRÁGICA MUERTE

En aquel tiempo casi todas las casas tenían sus pozos profundos, donde se surtían de agua; no existía el agua potable, y en los pozos siempre se caían gallinas, pavos, etc., y ocupaban a Juan a sacar animales o cualquier objeto dentro de los pozos: se amarraba a una soga y se metía hasta las profundidades del pozo, tan solo para ganarse algunos centavos.

Un fatídico día, ocupan a Juan a entrar a buscar un pavo dentro de un pozo (ubicado en la calle 15), actualmente local de la ferretería “Chacmool”, del cual Juan nunca salió con vida, se había ahogado dentro del pozo, por falta de oxígeno, o como dice la gente que el pozo tiene “gases”.

La noticia corrió como reguero de pólvora, se amotinaron varias gentes por tratar de sacar con vida a Juan, pero los esfuerzos fueron inútiles. ¡Murió Juan Chiquito! Fue tal impacto la noticia que sacudió al pueblo, se acabó de repente la vida del famoso Juan… Siempre decía: ¡“YA LLEGÓ JUAN CHIQUITO… LA BORRACHERA!

Fue sepultado en el Cementerio Municipal; una gran multitud, lo acompañó.

Dicen que era originario del pueblo de Concepción, pero se quedó en Calkiní, dejando una huella para recordarlo siempre…

Fuente de información: José F. Estrada Mijangos.

Calkiní, Cam., 1 de septiembre de 2018.

 
Pozo ubicado en el parque del barrio San Miguel Kucab (antes Kucab)
 
 

Texto: Enviado por Carlos Fernández, 9 de septiembre de 2018 / Foto: Santiago Canto Sosa, 5 de mayo de 2002