Calkiní, 27 de junio de 2018
 

"Marchán", pordiosero popular de la ciudad de Calkiní

Por Carlos Fernández Canul

 
 

Corría la década de los 60s cuando surge, en calles de la ciudad de Calkiní, un singular personaje que pedía caridad en los hogares para sobrevivir. Indagando sobre sus orígenes, nos informaron que era originario del poblado de Tepakán; nadie sabe su verdadero nombre y de sus familiares.

Era un hombre no muy grande, de pelo negro medio ensortijado, su camisa y pantalón raído sucios, eterno sombrero de palma de huano. Portaba, en una mano un sabucán, y en la otra una vieja cubeta, dentro de ésta una lata de leche nido donde guardaba lo que la gente le regalaba.

Su sobrenombre surge porque él mencionaba la palabra “marchán”, antes que le dieras su caridad, como comprometiéndote a regalarle algo. Vivía en la colonia de Fátima; colgaba su hamaca en los árboles (en aquel tiempo esta colonia apenas iniciaba y era monte).

Pasaron varios años y “Marchán” ya formaba parte de la imagen urbana de este lugar, hasta que un día desapareció –así como vino se fue-; tal vez murió en su pobreza, sin nadie que lo auxiliara, pero su imagen y recuerdo quedó en la mente de quienes lo conocimos.

José Felipe Estrada plasmó en una pintura de su creación la imagen de “Marchán” que gustoso prestó para recordarlo siempre.

Calkiní, Cam., a 21 de junio 2018.

 
 

Texto e imagen: Enviados por Carlos Fernández Canul, 25 de junio de 2018