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Columna de Teresita

Aniversario XLVI de la Plaza del Progreso

(5 de agosto de 2014)
 
 

Cuentan los abuelos que a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, el corazón del poblado estaba vestido por un pastizal que fue sitio preferido para llevar a comer a los caballos y al ganado. Años más tarde, se convirtió en el campo de beisbol de la comunidad, punto de encuentro de la juventud y territorio de citas para los enamorados. La antigua calzada, testigo silencioso del paseo dominical de chicos y grandes.

Antes de 1968, el centro del pueblo de Bécal, consistía en un gran campo de zacate corto, árboles silvestres,  vetustos almendros y  laureles. El paisaje estaba custodiado  por la majestuosa iglesia y convento de Nuestra Señora de la Natividad, edificado en el siglo XVII, con dos torres  laterales, en una de ellas, un reloj. A unos cuantos metros, el  Palacio Municipal,  reconstruido en 1960, sigue siendo vigía a través de sus arcos y cuartos de acontecimientos relevantes del lugar.

Al paso de los años, el crecimiento de la población, el apogeo de la industria sombrerera y la esperanza del progreso para las familias, en miras del desarrollo de la comunidad, los becaleños al fin, tendrían una plaza pública. A principios del mandato del entonces gobernador del estado,  el Lic. Carlos Sansores Pérez, empeñó su palabra con el pueblo para construir la plaza principal y cumplir a la brevedad con dicho compromiso.

 
 

Su diseño original respetó el perímetro cuadrangular, rodeado por casas de tipo colonial; se hicieron andadores  de concreto, bancas con respaldo de tipo rectangular, fabricadas con cemento, luminarias de color plata, jardines, arriates y una fuente con escalinatas elaboradas con piedra labrada. En  el centro una lúcida fuente, símbolo de trabajo que sintetiza la creatividad, talento y la actividad principal de los pobladores. La Fuente de los sombreros es el emblema de esta tierra.

La “Plaza del Progreso”, como se bautizó originalmente –conserva el mismo nombre- fue inaugurada por el Lic. Carlos Sansores Pérez, la noche del 6 de agosto de 1968 -un día antes de su primer informe de actividades- siendo Presidente de la República, el Lic. Gustavo Díaz Ordaz y Presidente de la Junta Municipal de Bécal, Don Pascual Hernández Uc.

El  área de juegos infantiles se amplió y la Fuente de los Sombreros, conservó su lugar. Hasta la fecha, el simbolismo de la unión de  tres sombreros monumentales, representa la laboriosidad de  manos artesanas, la blancura transparente en cada aurora. La belleza de los flamboyanes en mayo y la fronda siempre verde de los árboles, continúan siendo el paisaje mágico del pueblo.

 
 

Con el apoyo del Lic. José Antonio González Curi y durante la administración municipal de la C. Sonia Cuevas Kantún, se reconstruyó el parque, se cambiaron bancas de concreto por unas de metal con el logotipo del municipio de Calkiní en el centro del respaldo de la bancas, se sustituyeron las lámparas originales, las áreas verdes se reforestaron, con herrería ornamental se protegieron las áreas verdes, de ese diseño, lamentablemente desapareció la placa alusiva a la remodelación. Afortunadamente todavía existe la primera placa de 1968 (ojalá se conserve siempre) que fue cambiada de su lugar original.

Hace algunos meses, la construcción de la avenida Jipi Japa, las plantas de ornato en el angosto camellón y las lámparas, ofrecen una nueva apariencia. Un componente que resalta en el paisaje con una vista panorámica agradable.

El conjunto arquitectónico de la Plaza del Progreso  con su inigualable Fuente de los sombreros,  es síntesis del ayer;  casonas coloniales, el mercado viejo (hoy Casa de  Cultura) con su incomparable fachada, los arcos del palacio municipal, el atrio de la iglesia católica, los puestos originales, flamboyanes y laureles,  siguen siendo bella imagen para una postal; por eso, vale la pena conservar en buen estado todos y cada uno de los espacios, jardines y rincones de la plaza principal que  ha dado distinción a la Villa de Bécal conservando su originalidad, la modernidad no debe opacar la belleza que define la historia, refleja la cultura de sus habitantes.

 
 

Cada 6 de agosto, la plaza principal celebra su aniversario; 46 años resistiendo sequías, lluvias, primaveras, ciclones y uno que otro grafiti.  Los jardines, palmas reales y almendros rejuvenecen este espacio público y son cómplices de encuentros amorosos.

Ahora que la Plaza del Progreso, ajusta  46 años de su inauguración, los becaleños y sus autoridades tenemos el compromiso de proteger este patrimonio, un bien material de todos para todos. Es la plaza central de esta Villa, con calzadas peatonales, para que  paseantes y  familias disfruten, no es una pista para motos, triciclos o bicicletas, tampoco es carretera o mercado, es un sitio para convivir, admirar y proteger.

Los becaleños celebran 46 años de su plaza principal, más de cuatro décadas de mostrarle al mundo, hermosos sombreros blancos. Este 2014, Bécal cumple la primera el primer decenio de haber adquirido la categoría de Villa; un presente y un futuro de progreso.

¡Cuidemos este patrimonio porque es la herencia para las nuevas generaciones!

Felicidades Bécal.

Bécal, Calk., Cam. 6 de agosto de 2014.

 
 
 
 
Texto y fotos (1,2,3): enviados por Teresita Durán, 05/08/2014 // Fotos (4-5): Santiago Canto Sosa