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¿Dónde están las viudas?

(17 de febrero de 2021)
 

Todos los días se aprende algo. Hoy supe que el 23 de junio es el Día Internacional de las viudas, según Decreto de la Asamblea General de Naciones Unidas; una iniciativa para mirar, comprender y apoyar la situación de las viudas en el mundo por diversas causas: enfermedades, epidemias, guerras, delincuencia, analfabetismo, usos y costumbres, desempleo y ahora, la pandemia del Covid-19.

Es lamentable que las dependencias gubernamentales no incluyan en sus políticas, atención de las viudas en los programas de apoyo para la reactivación económica en sus países. México no es la excepción.

Mujeres jóvenes, maduras y ancianas han perdido sus cónyuges, si bien en los últimos meses a causa del coronavirus. Los decesos se convirtieron en cifras que muestran el comportamiento geográfico y por género de la pandemia, lo cual permite estimar el porcentaje de viudos por nación y continente, hacer comparaciones y jerarquizar.

Desconozco si hay datos oficiales en nuestro país de la cantidad de viudos y viudas, hijos menores de edad en orfandad; si los deudos tienen o no derecho a una pensión; si realizan una actividad remunerada o reciben algún ingreso en su propio negocio. Un lado oscuro de tantas sombras de la pandemia.

Millones de mujeres enfrentan discriminación, duelo complicado -sin despedirse del ser querido ni ritual religioso- con deudas, sin trabajo, seguridad social ni espacio para abrazar el silencio y la estrechez de la situación a consecuencia del confinamiento. Son escenas dolorosas, particulares pero coincidentes: pérdidas físicas, emocionales y económicas. Y si agregamos falta de movilidad, burocratismo, despojo, abuso de terceros, omisión del trabajador fallecido en documentos, seguros, testamento, créditos, actas, credenciales, la viudez se vuelve un calvario. Tiempo, paciencia y dinero son indispensables para atender gradualmente cada etapa de trámites oficiales; tranquilidad, orden y fortaleza para acomodarse a las circunstancias.  

En la familia, cada integrante tiene su propio proceso en la aceptación de la pérdida. Viudos e hijos atraviesan episodios individuales, los primeros habrán de hacerse cargo de la administración familiar, cuidado, protección y educación; los segundos, podrán convertirse en apoyo físico, compañía. Solidarizarse será indispensable, ayuda mutua, empatía; amigos y familiares son un oasis emocional.

¿Qué institución brinda asesoría y acompañamiento a viudas y viudos? ¿Cómo apoyarlos? ¿A dónde acudir o comunicarse? ¿Quiénes podrían apoyar a niños y adolescentes antes y después del fallecimiento de papá o mamá?

De poco sirve decretar fechas internacionales si gobiernos y sociedad continúan ampliando brechas de inequidad. La pandemia remarcó las sombras…

Para los estadistas cada viuda es un dígito, poco o nada importa al Estado, olvidan que las mujeres son valiosas en la sociedad, pilares en sus familias, fuerza productiva para la economía, inteligentes y con derechos.

La viudez revela un episodio para comprender que los planes cambian con la muerte del esposo. Ponerse los zapatos de las viudas… ayuda a sentir desánimo, lo apretado que se hace caminar entre escombros de impotencia y tristeza. Seamos empáticos más humanos.

La recuperación llevará tiempo. Cada quien va con el compás del corazón siguiendo su voz interior; si alguien se acercara a dialogar ¡escúchale! Sé bondadoso, yo haré lo mismo.

Febrero 16, 2021

 
 

Texto: Enviado por Teresita Durán; 16 de febrero de 2021 / Foto: La Viuda | SOPHOCO -santaorosia photographic collectivity- | Flickr