Hasta ya bien entrada la década de los años cincuenta del siglo pasado, la población de Calkiní y de las localidades del Camino Real presentaban muchas limitaciones para comunicarse y recibir información; el traslado a las ciudades de Campeche o Mérida se hacía en un tren de vía angosta que pasaba por la mañana con dirección a Campeche y regresaba por la tarde hacia Mérida; viajar a Villahermosa, Veracruz o el Distrito Federal era un ejercicio bastante complicado, lo cual fue superado, cuando entró en operación el Ferrocarril del Sureste un poco antes de 1960 y algunos años después la carretera que actualmente está en funcionamiento y que ha sido ampliada a cuatro carriles en casi todo el trayecto de Mérida al Distrito Federal. Sólo la radio, era el medio para mantenernos informados, al igual que el Diario de Yucatán y algunas revistas. Esta situación mejoró, con la carretera de Campeche a Mérida y el servicio de autobuses ADO con trayecto de Mérida al Distrito Federal y la llegada de la televisión en los años sesenta.
En los primeros meses del año de 1956 empezó a funcionar la termoeléctrica de la Comisión Federal de Electricidad y con ello llegó este importante servicio a la población que antes vivía en penumbras, salvo algunos períodos de tiempo cuando particulares lo ofrecieron, aunque limitado a las noches.
En los años cincuenta sólo había un automóvil Ford modelo T, que transitaba por las calles y caminos pedregosos de esa época y carretas para carga tiradas por caballos o mulas; En ese tiempo se empezó a ofrecer el servicio telefónico que contrataron algunas personalidades de la ciudad de Calkiní, más por estatus, que por atender sus necesidades comerciales o de comunicación.
Medio siglo después, viajar a la capital de la república o a las principales ciudades del país es relativamente fácil, tanto por vía terrestre o aérea; se cuenta con servicio de radio con múltiples radiodifusoras que ofrecen información, entretenimiento y diversión para todos los gustos, lo mismo en la televisión que ofrece servicios por cable, satélite o abierta con cobertura en toda la república.
Las calles de las principales localidades del municipio, están pavimentadas y por ellas circulan múltiples vehículos automotores que ya ocasionan embotellamientos en las principales vías de la cabecera municipal. A diferencia de los censos de siglo pasado cuya difusión era muy escasa, el más reciente de 2010, puede consultarse en Internet, en las computadoras o bien en los teléfonos celulares más avanzados y encontrar datos sobre población, educación, condiciones de salud de los habitantes, condiciones de las viviendas y el acceso a bienes como automóviles, refrigeradores, lavadoras, aparatos de televisión, radio y el importante servicio de Internet en los hogares como fuente de acceso al conocimiento más diverso y a información cultural, artística y deportiva entre otras. En cuanto a bienes como el refrigerador o las lavadoras, seis de cada diez viviendas del municipio cuentan con ellos, a diferencia de hace sesenta años cuando prácticamente no existían.
Los datos del cuadro siguiente, tomados del Censo de Población y Vivienda 2010 del INEGI, nos dan a conocer los bienes que dispone en sus viviendas la población de nuestro municipio, que de alguna manera retrata las condiciones de bienestar de las familias y también sus limitaciones. En el cuadro se incluyen cifras estatales y de los municipios de Campeche y Calakmul, como referencia del más desarrollado y el de mayor marginación (Calakmul).