El presente trabajo, que abarca desde 1814 hasta 1900, es una recopilación de datos obtenidos del Archivo Municipal, y el objetivo del mismo es dar a conocer, de una manera somera, la evolución educativa en Calkiní.
Es este el resultado de una investigación prolija, de varios meses de ahondar en manuscritos carcomidos por el tiempo, la humedad y la negligencia de otros que nos precedieron y no supieron preservar debidamente nuestros anales históricos. A continuación los datos:
D. Juan Pablo Talavera aparece en julio de 1814 como maestro de primeras letras con un sueldo de $15.00 al mes; comunica el nombramiento D. Manuel de Artazo y Mer, gobernador de Yucatán.
El 21 de junio de 1821 se envían listas de niños a la Superioridad de gobierno, clasificados por sexo y edad, de los que se han de inscribir en las escuelas que se van de establecer y el 29 del mismo, comunican que “para el establecimiento de las escuelas de primeras letras, los habitantes de 14 a 60 años que no sepan leer ni escribir, pagarán una contribución de ½ real mensual, a partir del 1 de agosto, quedando libres de dicha contribución los indios que pagaban la llamada de “comunidad y holpatán".
El 26 de julio de 1820 comunican que todos los niños que asistan a las escuelas castellanas que se han de establecer, quedarán libres de la contribución que antes pagaban a las puertas de la iglesia.
El 30 de agosto se designa a D. Manuel Elizalde, Alcalde 1º. de Calkiní, “por su instrucción, religiosidad y conducta”, preceptor de la escuela de primeras letras con un sueldo de $25.00 mensuales.
El 11 de octubre se acordó establecer una escuela de niñas, nombrando a D. Juana Paula Pérez, como maestra de la misma, con la asignación de un real por cada niña.
También se nombra a D. Francisco Pérez maestro de niños del pueblo de San Antonio Sahcabchén, con una asignación de $8.00 mensuales.
Dichas escuelas comenzarían a funcionar el 15 de octubre.
El 1 de abril de 1822 dado el número de alumnos existentes en la escuela de Calkiní, se solicita que aumente el número de preceptores a 2, cada uno con $15.00.
El 24 de marzo de 1840, renuncia al cargo de preceptor de primeras letras, D. José Ma. Torre “a causa de fríos y calenturas”, siendo nombrado en su lugar, el 30 del mismo mes, D. Francisco Gómez.
De acuerdo a los reglamentos escolares de principios del siglo XIX, el H. Ayuntamiento nombraría comisiones para realizar visitas mensuales a las escuelas, y en 1840 la comisión recayó en D. Luciano Domínguez y D. José Nicolás García. D. Francisco Gómez renuncia al cargo y lo sustituye el 18 de enero de 1842 D. José Baltazar Alayola.
Las autoridades sugerían a los preceptores de primeras letras, “usen de la mejor conducta y moral, y que se ocupen diaria y constantemente del ejercicio de su ministerio, dando cuenta del que no tenga las cualidades”.
Asimismo el preceptor sugería fecha de examen y solicitaba el nombramiento de un sínodo formado por miembros del H. ayuntamiento o gente capaz de la localidad, y el 23 de junio de 1842, nombraron como sinodales a D. Pedro José de la Peña, José Guadalupe González y Miguel Berzunza, los cuales “procedieron con la mayor escrupulosidad a ejercer su encargo y dijeron que a la vista estaba el adelanto de los niños, encontrando de mejor adelanto al niño Ignacio Berzunza”.