El corazón de Ah' Canul - 31
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E d i t o r i a l
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I

Hace algunos semanas, el Lic. Fernando Ortega Bernés, Gobernador Constitucional del Estado de Campeche, estuvo en gira de trabajo por nuestro municipio, y dentro de sus actividades, en una reunión celebrada en la Casa de la Cultura, informó a la ciudadanía que próximamente, en la cabecera municipal, será construido “El Teatro de la Ciudad”; obra que desde hace varios años numerosos calkinienses le solicitaron y muy pronto será realidad.

Esta noticia del Gobierno del Estado ha sido recibida con júbilo y beneplácito, pues es sabido el apego que desde antaño los calkinienses han tenido por las actividades socioculturales. Según nuestras crónicas y registros históricos, desde principios del Siglo XX, y ya muy avanzado el mismo, se organizaban tertulias y grupos artísticos y coreográficos, en los que participaban jóvenes y adultos de la localidad, promovidos por personas como don Fabián Arcila Sandoval, don Félix Castilla Sosa y el doctor Pedro Raúl Suárez Cárdenas.

Fue ese ambiente cultural que hizo propicio el surgimiento y desarrollo de sociedades que dieron prestigio a Calkiní. En 1927 surgió la Sociedad Cultural Aurora; y en 1930, la Sociedad Recreativa y Deportiva Reyde; y en 1940 la Sociedad Paz y Unión.

Actualmente escritores, poetas, músicos, pintores y grupos folclóricos, continúan la tradición artística y social de Calkiní. Por ello la obra que anunciara el señor gobernador, se ve como un justo reconocimiento a la actividad cultural de nuestro municipio. Enhorabuena.

 

II


En las ciudades pequeñas, como la nuestra, los sucesos se viven con una característica muy particular. El regreso a clases es un evento que además de ser sumamente notorio, influye y determina la dinámica de la comunidad; pues al estar involucrados alumnos, maestros, padres de familia, transportistas con vehículos automotores y tricicleteros, agentes de tránsito, vendedores, etc., los planteles escolares, nuestras calles y nuestras plazas, adquieren nuevamente ese movimiento y algarabía, que a lo largo del año escolar observamos en esas generaciones de niños y jóvenes estudiantes, que participan en un proceso educativo que ha de contribuir a formarlos, para ser en el futuro ciudadanos útiles a sí mismos y a la sociedad. Es muy complejo cuantificar la cantidad de los recursos humanos, técnicos, materiales y económicos que a través de las autoridades y los particulares se destinan a esta gran jornada educativa de la comunidad, por lo que deseamos y esperamos que cada uno de los involucrados participe en su compromiso con suma responsabilidad, para alcanzar las metas que se esperan y se desean.