El corazón de Ah' Canul - 32
Inicio
Profecía Maya
Carlos A. Estrada Arcila
Portada -32
 

Un desconocido día de nuestra era,
en las áridas tierras de Yucatán,
tres obreros mayas labraban piedras
para construir la pirámide de Chichén Itzá.
Un sacerdote que por ahí pasaba,
queriendo poner a prueba su visión,
con autoridad propia de su rango
¿Qué están haciendo? les preguntó.
El primer obrero respondió con humildad:
_ Estoy labrando una piedra
para representar al dios Kukulkán.
El segundo respondió con orgullo:
_ Estoy construyendo un templo
para nuestros dioses adorar.
Al tercero, que absorto estaba
realizando su labor,

el sacerdote volvió a preguntar
y él, tomando la palabra,
sentenció con voz quebrada:
_ Ciertamente, y a no dudar,
estamos construyendo un templo
para nuestros dioses adorar,
pero pasados muchos soles
nuestra civilización desaparecerá
y un pueblo de otro credo
nuestros dioses borrará.
Ese pueblo irreverente
mancillará este recinto
comerciando con nuestro saber
y viviendo aquí mismo
profanará nuestro templo
haciendo ofrendas en él
a un dios que llamará:“Turismo”