El corazón de Ah' Canul - 48
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Jorge Pech Salazar (1950-2016)
Maestro, deportista y conductor
Carlos Fernández Canul
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Foto: Santiago Canto Sosa (2006)
 

El 15 de octubre de 2016 falleció Jorge Ramón Pech Salazar, mejor conocido como "Gito Pech", el hombre de la palabra elegante y señor de los escenarios, conductor de eventos de cualquier índole, como en los últimos años. Apenas el 6 de diciembre de 2015 concedió una entrevista a quien esto escribe, en donde -en la tranquilidad de su hogar- nos recibió y nos relató gran parte de su vida, de profesión profesor de educación física (estudió en la Escuela de Educación Física de Villahermosa, Tabasco).

Recién egresado de la escuela se fue a trabajar a Culiacán, Sinaloa; ahí fue invitado a jugar con el equipo "Tomateros de Sinaloa", donde logró destacar por su destreza en varias posiciones del campo.

Más tarde, a invitación del ex gobernador Eugenio Echeverría Castellot, vino a reforzar al equipo de la "Selección Dzitbalché", enfrentándose al equipo de "Seybaplaya" de la Liga Campechana, donde se coronaron campeones. De ahí, el ex gobernador lo trajo a su estado natal, donde siguió apoyando al equipo de su tierra natal. Laboró en las escuelas de Pomuch, y "Carlos R. Menendez" y "Cabalán Macari" de Hecelchakán, que fue en un homenaje cívico donde le dieron el micrófono y de ahí inició su camino como conductor de eventos.

Jorge nació el 6 de diciembre de 1950, en Dzitbalché. Sus padres fueron Gilberto Pech Pérez y Adela Salazar Medina; Él fue el tercero de sus hermanos: Guillermo, Gilberto, (Jorge), Adela y Carlos Fernando. Sus hijos son: Nilda Jezabel, Roberto Carlos, Yeny y Erika Guadalupe.

Jugó con grandes peloteros de su tiempo como "El caballo de Hierro", Pilar Rodríguez; Milton González; Roque "El Pulpo" Sánchez Espadas; "El Chivo" Rafael Pacheco; y muchos más.

Recibió en vida muchos Reconocimientos, tanto de pelotero como de conductor de eventos. Estaba agradecido por la gente de Calkiní, que es respetuosa de sus tradiciones y de gente preparada. "Gracias por adaptarme a ustedes..." -me dijo en su entrevista.

Su voz ha quedado en los escenarios de esta ciudad, ya no se volverá a oír esa voz elegante, ceremoniosa, elocuente y culta; cientos de calkinienses nos acostumbramos a su voz, esta voz se ha apagado, ya nadie ocupará ese lugar que logró ganarse a pulso en la historia de la ciudad.

Descanse en paz, don Jorge, el "Señor de la palabra..."; como él me dijo: algún día estaré conduciendo desde quién sabe dónde...