El corazón de Ah' Canul - 49
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REFLEXION ... ANDO
El egoísmo y la envidia
Gaspar Herrera Farfán
Portada - 49
 

“El término EGOÍSMO hace referencia al amor excesivo e inmoderado que una persona siente sobre sí misma y que le hace atender desmedidamente tan solo su propio interés. Por lo tanto, el egoísta no se interesa por el interés del prójimo sino rige sus actos a su absoluta conveniencia”. (GOOGLE sobre egoísmo).

Necesariamente se tiene que vivir para poder aprender a discernir; para descubrir en la comparación de acciones el secreto del conocimiento; para aprender a descifrar los pasos, los sonidos, y hasta las sombras para adquirir la seguridad de que no tan solo se deambula, sino se tiene un sentido y una dirección específica en esta loca competencia, no de capacidades ni de azar, sino de tréboles de cuatro hojas y de herraduras, que lo mismo te visten de verde encendido, que le quitan los clavos a una cruz para materializar un paraíso terreno jamás soñado. En este rejuego de pensamientos se hace difícil ubicar si en el hombre viven el egoísmo y la envidia, o la envidia y el egoísmo. ¡No lo sé!, Porque el que ayer era un hombre común de repente se descubre con alas de áureo color y el milagro en herencia directa de un Midas, para transformar el sueño en magia, la magia en tormenta y la tormenta en rayos y relámpagos en contra de los que hasta ayer eran considerados sus iguales y, hoy son la insignificancia encerrada en un vasallaje de redención e indiferencia. ¿El porqué de mi contradicción? Porque la lógica reacción de quien se encuentra en el lado contrario es hacer uso de “aquel sentimiento o estado mental en el cual existe el dolor o desdicha por no poseer lo que tiene el otro”…y cuyo nombre es: “Envidia”. Esto desencadena una serie de sentimientos de ira, rencor, odio, pereza, animadversión, duda, desesperanza, derrota, venganza, en fin, ¿en qué espacio en un cuerpo hecho con la perfección de un Gran Arquitecto se puede dar cabida a todo esto?

Qué difícil resulta admitir que el hombre desconoce al hombre, en toda su real grandeza, que se tiene un nombre que ante un espejo se oculta dando paso tan solo a una imagen tan desconocida como el deseo de ser y de saber. ¡Se olvida que la vida se construye a diario, y con los polvos de la imperfección se atan las acciones que darán paso con solidez a la grandeza. De la nada a lo bueno, de lo bueno a lo mejor, y de lo mejor a la excelencia. Ese es el trayecto, que empieza con uno y termina con uno encerrando en el recorrido los puntos del aprendizaje y de la enseñanza. Lo dibujo con letras: un sastre de reconocimiento en un reino al cual por su fama el Rey le encarga uno de sus mejores trajes y él, orgulloso, se compromete a ello con. Al término del tiempo cumplido, con el pecho erguido lleva el traje y cuál no sería su sorpresa al ser éste rechazado por el Rey soportando todo tipo de improperios y amenazas y un nuevo tiempo para llevar el traje encargado. Con frustración y humillación salió pleno en llanto cuando escucha a sus espaldas la voz de un sabio quien le dijo. Llega a casa, desbarata ese traje y vuélvelo a coser tal cual está. ¡Pero Sabio, si ya fue rechazado por el Rey! Haz lo que te digo y llévalo de inmediato a palacio. Así lo hizo, con el cuidado en sus acciones en todos los sentidos, y aún incrédulo, al terminarlo se encaminó al Palacio Real y grande fue su sorpresa al mirar la reacción del Rey apenas le fue enseñado el traje, quien lo llenó de alabanzas al decirle que ese traje era exactamente lo que quería, recompensándolo ampliamente y recomendándolo a toda la corte. Al salir buscó con afán al sabio y al encontrarlo aún antes de hablar, el sabio le dijo: “EL PRIMER TRAJE FUE HECHO CON EL ORGULLO Y LA SUPERIORIDAD DEL MEJOR SASTRE DEL REINO, EL SEGUNDO EN CAMBIO, FUE HECHO CON TODOS LOS SENTIDOS Y LA HUMILDAD DE QUIEN EN SU TRABAJO HABRÁ DE DEJAR SIEMPRE SUS RESULTADOS”. El hombre con el hombre siempre habrán de estar juntos en la humildad que los aleje por siempre…del EGOÍSMO…Y DE LA ENVIDIA.