El corazón de Ah' Canul - 49
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Miguel Alemán Valdés en Dzitbalché
Jorge Jesús Tun Chuc
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"Cuando la Revolución se bajó del caballo y se subió al Cadillac". Luis Spota. Escritor mexicano.
 
Foto proporcionada por Jorge Tun Chuc
 

UN POCO DE HISTORIA

La II Convención del Partido de la Revolución Mexicana, realizada los días 18, 19 y 20 de enero de 1946, dio como resultado dos acciones importantes, éstas son: El PRM cambia de nombre adoptando el Partido Revolucionario Institucional, llevando como lema, “Democracia y Justicia Social.”

El segundo suceso trascendente de la II convención fue la postulación del primer candidato civil del nuevo PRI, a la presidencia de la República. La unción de Alemán Valdés dejaba en el camino a Manlio Fabio Altamirano, ex gobernador de Veracruz y a Maximino Ávila Camacho, a quienes la muerte apartó de la carrera por la sucesión presidencial. También vieron frustradas sus aspiraciones de llegar a los Pinos, los castrenses Marte R. Gómez y Miguel Henríquez Guzmán.

A grandes rasgos, este es el panorama político nacional en el que surge la candidatura presidencial del Lic. Miguel Alemán Valdés.

El escritor mexicano Luis Spota, al opinar sobre el triunfo de Miguel Alemán Valdés en las elecciones del 7 de julio de 1946, expresó la frase: “La Revolución se bajó del caballo y se subió al Cadillac”. También el llamado cronista de la ciudad de México, Carlos Monsiváis, dio su versión personal al referirse a la llegada de Alemán Valdés a “Los Pinos”: “El momento en que la épica revolucionaria se transformó en la épica del capitalismo”.

LA BIENVENIDA

Lic. Miguel Alemán Valdés puso sus plantas en suelo dzitbalchense a las tres de la tarde del domingo 28 de abril de 1946, en busca del voto popular que lo llevaría a la Primera Magistratura. El político veracruzano era el primer candidato civil del naciente PRI antes PRM, dando así punto final a la era de los militares revolucionarios en la Presidencia de la República.

Alemán Valdés viajaba en un tren especial proveniente del Estado de Yucatán, con breves visitas a Bécal y Calkiní. Lo acompañaban los gobernadores de Yucatán y Campeche, José González Beytia y Eduardo Lavalle Urbina, respectivamente. El Gral. Juan C. Zertuche, Comandante de la Zona Militar en nuestro Estado, formaba parte de la comitiva.

En el andén de la estación, a pesar del ardiente sol primaveral, mucha gente esperaba al distinguido personaje con entusiasmo, destacando la presencia del Presidente de la Junta Municipal de Dzitbalché, Sr. Ermilo Pérez Gómez, e invitados especiales. Siempre atento y puntual en sus compromisos, también estaba entre la gente campesina el Diputado Local, Prof. Fernando Turriza Peña.

Cumplidos los saludos de bienvenida, Alemán Valdés, autoridades, comitiva y numerosos paisanos caminaron hacia el centro de la villa. Transitaron sobre la recién inaugurada calzada, “Manuel Lavalle Covián”, en la que sobresalía por su belleza el Monumento de la Bandera que se ubicaba exactamente frente a la parte media del Palacio Municipal que también fue visitado por el candidato presidencial. Posteriormente, hizo una breve visita a la Escuela Primaria Federal No. 84, “Ángel Castillo Lanz”. Ahí saludó a los presentes. Escuchó las demandas más urgentes de la comunidad escolar y platicó animadamente con padres de familia, maestros y alumnos.

Concluida la visita al centro escolar, el político veracruzano se trasladó hasta el viejo edificio del ex convento. La gente ocupó la calle y parte de la plaza. El candidato presidencial, autoridades e invitados se instalaron en la parte superior de esta construcción del siglo XVIII, para dar inicio al mitin político.

MITIN POLÍTICO

El Diputado Local, Fernando Turriza Peña, expresó el discurso de bienvenida a Miguel Alemán Valdés en nombre del pueblo y autoridades de Dzitbalché. El legislador nacido en la tierra de los Cantares planteó de manera clara y concreta las necesidades y carencias más urgentes de la comunidad, aún pendientes por resolver, tales como: salud, sistemas  de riego, mecanización de tierras, créditos para los campesinos, la construcción de una carretera que enlazara a las comunidades del Camino Real con las ciudades de Campeche y Mérida.

Asimismo, planteó la necesidad de la apertura de un camino hacia el Petén, rumbo a la costa, que haría factible la potencial explotación de maderas preciosas, huano y chicle, que sería el detonante del desarrollo económico del sector productivo primario de esta región.

En esta concentración multitudinaria, a la intervención del abanderado priista le antecedió el Lic. González de la Vega, quien expresó su reconocimiento y gratitud al pueblo de Dzitbalché por su demostración de apoyo y simpatía a Alemán Valdés. El turno esperado por el pueblo de Dzitbalché fue el discurso del candidato presidencial con tinte modernizador, característica que se fue cumpliendo, a partir de 1953.

DIÁLOGO CON EL PUEBLO

En representación del sector campesino, el labrador Héctor Caamal pronunció en lengua maya el ideario político del Lic. Alemán. A los discursos le siguió el diálogo directo entre comisiones de campesinos de Dzitbalché, Bacabchén, Sta. Cruz Pueblo, San Antonio Sahcanchén y de otras comunidades del municipio calkiniense.

Dio apoyos en efectivo, entre ellos al Prof. Olegario Bacab Cimé, Director de la Escuela Rural del barrio San José, a quien entregó $350.00 para la adquisición de mobiliario escolar.

DESPEDIDA

Ya concluidas las pláticas con la gente, Miguel Alemán Valdés y distinguidos invitados se dirigieron a pie hacia la estación del ferrocarril, en compañía de mucha gente. El tren especial reanudó su marcha a las 16:15, rumbo a la villa de Hecelchakán donde los habitantes de la Sabana del Descanso lo esperaban con entusiasmo.

FUENTES CONSULTADAS

-Vega Alí, Rafael, Rodríguez Herrera Emilio, Pasos Palma Gerardo, El PRI en Campeche. Una memoria colectiva, 1929 – 2008. Primera Edición, 2008. San Francisco de Campeche.
-Martínez Assad, Carlos. El sexenio alemanista. Optimismo y represión  1946 – 1952, en Relatos e historias en México. Año VII, Núm. 82. Junio de 2015.
-Diario de Yucatán, martes 30 de abril de 1946, pág. 6.