El corazón de Ah' Canul - 52
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Dudas de un profesor
Uriel Márquez
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La escuela me salió a deber explicaciones.

I

En las clases de Historia de México, cuando se hablaba del inicio de la lucha por la independencia nacional, necesariamente se hacía alusión al momento en que el padre Hidalgo, en la madrugada del 16 de septiembre de 1810, convoca al pueblo para pedirle se le unan en el movimiento armado que iniciaría en busca de la libertad. Culmina su arenga lanzando algunas ¡VIVAS!; entre ellas ¡Viva Fernando VII!.- Nadie me pudo aclarar porque las vivas a este personaje, si era el rey de España; nación de la que nos queríamos independizar.

II

Desde el 2° Grado de primaria aprendí que la Tierra, nuestro planeta, tiene dos movimientos: el de rotación sobre su eje y el de traslación alrededor del sol. El primero origina el día y la noche; el segundo, las cuatro estaciones del año.

Más delante pregunté a qué se debían esos movimientos y se me dijo que eran por la fuerza de gravedad. A un principio lo acepté; pero luego surgieron muchas dudas. Y mi duda principal se basa en los siguiente:

Cómo puede la gravedad, que es la fuerza de atracción de un cuerpo sobre otro, generar dos movimientos simultáneos tan diferentes. Me acordaba de la manzana de Newton, y esta al desprenderse de la rama del árbol, sólo cayó atraída por la tierra; pero no estaba girando sobre sí misma ni alrededor del árbol.

Concluyo: tal vez sea la gravedad, ¿pero en qué posición estamos con respecto a otros cuerpos del sistema solar para que esos dos movimientos se generen?

III

En las clases de matemáticas (secundaria) se hablaba de números positivos (los mayores de cero), y números negativos (menores de cero); y en la multiplicación de los negativos existe una regla que señala que al multiplicar dos números, ambos con signo negativo, el producto o resultado es siempre positivo. Ejemplo, si multiplico -3 (menos tres) por -3 (menos tres), el resultado es 9 positivo.

Llamó poderosamente mi atención este caso; pues si multiplico 3 positivo por 3 positivo (en ambos casos los dos números son mayores de cero); el resultado es 9 positivo, entonces ¿por qué los negativos, que eran menores de cero, se igualaban en el resultado con los positivos?

Pensé: aquí los negativos valen más que los positivos, pues aunque son menores de cero, alcanzan a los positivos.

Actualmente le he pedido a varios maestros de matemáticas que me den un ejemplo de la vida real en que -3 por -3 dé 9 positivo. Nadie me lo ha podido aclarar.