El corazón de Ah' Canul - 52
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Generalidades y particularidades de Calkiní
(Síntesis)
Santiago Canto Sosa
Portada - 52
 

CAMPECHANIDAD.

Hace varios años, autoridades educativas del Estado crearon el programa "Campechanidad" (o Campechanía). Se intenta rescatar y/o representar actos tradicionales, y otras expresiones culturales, con la participación de diversas instituciones.

¿Cuándo iniciaremos un programa que se llame "Calkinidad" (o Calkinía)?

GENTILICIOS.

Cuando se habla de la gente de Calkiní, se habla de calkinienses, aunque en algunos casos el gentío se denomina calkinileño, y en otros calkinense, Hay quien se atreve a decirse calakinense, por su aspecto de “flaqueza”.

El gentilicio es lo de menos, lo que cuenta es darnos cuenta de qué estamos hechos los que nacimos o radicamos en estas tierras ahcanulenses, o ¿ahcanulienses?

Para no enredarnos con estos parecidos, o casi desaparecidos gentilicios, la respuesta a una consulta personal a la Real Academia Española (RAE), del 4 de marzo de 2002, nos da una idea de que para esa institución "es más frecuente el uso de calkiniense".

LA CARTA.

En el inicio del tercer milenio, en una revista cultural de la Universidad Autónoma de Campeche, se señaló que por vez primera se publicaba el poema “La carta de mi compadre”, del Dr. Nazario Montejo Godoy, quien fue presidente interino de Calkiní en 1920.

Sin embargo, en la compilación “Fiesta poética” de Joaquín Martínez Rosado, editada en 1990, fue incluido el texto, que comienza con los siguientes versos: “Una carta muy yarach’ / recibí de Calkiní / es de mi compadre Pantí / padre de mi ahijado Lach”.

En cuatro cuartillas, el autor menciona cosas y nombres relacionados con esta ciudad. En la última parte dice: “Acá por estos rincones / dicen que en lugar de vianda / el doctor Quijano manda / el mondongo en ‘indicciones’; / pero ya tú bien sabrás / lo que le darás a Lach / aunque el pobre es tan payach / que aguantará lo demás”.

El mismo poema -parodiado- se encuentra en el libro “Mis productos”, de Hugo Orlando Rodríguez Mijangos, con el patrocinio del Ayuntamiento, en 1997. Ese texto fue titulado “Carta a mi compadre Pantí”.

Al final de la obra, Mijangos señala: “Aquí por estos rincones / dicen, que en lugar de vianda / el Doctor Pepito manda / el mondongo en inyecciones”, / pero tú ya bien sabrás / lo que le darás a Lach / aunque el pobre es algo k’as / aguantará lo demás”.

 

Texto leído el 2 de diciembre de 2004, en un evento del Plantel 13 del Colegio de Bachilleres.