El corazón de Ah' Canul - 54
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EDITORIAL
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Tomamos prestada la frase “¿Cómo podemos saber adónde vamos si no vemos el camino que hemos recorrido hasta el presente? ¡Yo quiero conocer nuestros orígenes!” de la novela La Tribu de los Lagos, de Michael Gear; para comenzar a escribir hoy.

Nuestra historia es vasta, y quizás suene muy antigua, muy antigua cuando escuchamos cuentos y leyendas sobre nuestros antepasados, relatos que invaden la memoria y siembran el orgullo de pertenecer a una civilización que nos dejó una gran riqueza cultural; la historia de las regiones mayas está salpicada por grandes acontecimientos que han perdurado hasta nuestros días.

Cierto es que hay fechas tan remotas que a veces son inexactas; sin embargo, de una u otra manera nos dicta un origen histórico que abrazamos con orgullo y es parte de nuestra identidad, y hay otras fechas que nos pertenecen porque son parte de nuestra generación. Ambas están en la línea del tiempo de nuestra existencia en este plano social.

En este 2018, Calkiní cumple 100 años de su titulación como ciudad, un pueblo donde el linaje Ah Canul fundó lo que hoy es nuestro gran Calkiní. Este lugar es el exponente más importante de nuestra cultura, el árbol sagrado del Ya’axche’ y el pozo Halim como testigos perennes desde entonces. Un centenario que ha de celebrarse con diversas actividades artísticas, culturales y literarias, en donde se sumarán asociaciones, ciudadanía y autoridades civiles y educativas.

La asociación civil El Corazón de Ah Canul ya ha comenzado.