El corazón de Ah' Canul - 56
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Wilson Ismael Aké Tun, compositor calkiniense
Carlos Fernández Canul
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Wilson Ismael Aké (Foto de Carlos Fernández Canul)
 

Esta tierra es pródiga en hijos que destacan en los diferentes campos de la cultura; hemos mencionado a escritores, personajes, etc. Tal vez se trae por herencia de nuestros antepasados mayas que al unirse con los conquistadores nace una nueva raza, de la cual descendemos de los que aquí nacemos y vivimos. Hace algunos meses se escucha en la voz de trovadores locales composiciones de un autor nato de este lugar. Inquietado por saber quién es, me concede una entrevista, ahí en la tranquila y sencilla sala de su hogar, rodeado de su musa (esposa) y sus hijos.

Me encuentro a Wilson Ismael, un hombre sencillo, quien me habla de sus obras que empiezan a sonar en el firmamento artístico, no solo de Calkiní sino que ya traspasa las fronteras peninsulares.

Wilson me platica que nació en Calkiní, el 14 de mayo de 1970; sus padres: Rogelio Aké Chan (+) e Ignacia Tun Cutz. Es el 4º hijo de cinco hermanos: Jacinta Marlene, Juan Pablo, Concepción, Wilson y Deysi del Rosario (+).

Estudió para Profesor de Educación Primaria, en la Escuela Normal Rural de Hecelchakán, ahí inició con el plan en la generación del plan de bachiller pedagógico (1984-1991).

Está casado con María Leticia May Jiménez; sus hijos son: Wilson Ismael, Yoan Carlos, David Eduardo y José Alexander.

Dice: Empecé a escribir en 1991, cuando fui a trabajar como profesor en el Ejido el Chinal, Carmen, en la Escuela “Venustiano Carranza”. Ahí inicié a participar en festivales de la escuela; componía poemas cortos, todo inédito, para romper lo tradicional. Escribía canciones e himnos, cambiando las letras de otras, en despedida a maestros jubilados, a quinceañeras, etc. He trabajado en varias escuelas en Champotón, ciudad de Campeche, Sahcabchén, Dzitbalché y ahora en Calkiní.

De que cómo aprendí a tocar la guitarra, se lo debo al maestro Agustín, quien me metió al Coro de la Parroquia; y ahí inicié, recibiendo las primeras nociones y en forma empírica. Actualmente, mi maestro es mi hijo Wilson Ismael -es el Requinto del Grupo de Trova “Los Manolos“.

Me platica del porqué empieza a componer canciones:

Así de repente, oigo canciones y el gusanillo de querer escribir algo y después de varios intentos, consulto el internet, me fijo en cosas que me inquietan y empiezan a fluir las letras de canciones enfocadas a esta tierra donde nací.

De ahí nace su primera composición “Los barrios de Calkiní”, la que le abre la puerta al gusto del público; tiene otras: “Enamórala otra vez”, “Por siempre Pedro Canul”, “La perla tapatía”, “Blanca Mérida,” “La novia del mar”, “La noria” y “Rincón del cielo”.

Señala: Tengo muchas canciones inéditas como un pasodoble “Fiesta brava”. Mi arreglista es el maestro Manuel Mas, es el encargado de poner acordes y adornos a las melodías.

Canciones grabadas: "Los barrios de Calkiní", "Por siempre Pedro Canul", "Enamórala otra vez" y "Perla tapatía".

Temas que le gustan: De amor y desamor, cantarle a mi tierra, composiciones al ritmo de Capullito de Alhelí.

En un momento de la entrevista, Wilson -con su guitarra en mano- nos interpreta su composición “Rincón del cielo”.

Por último, le pido un mensaje para las generaciones actuales: Calkiní es cuna de grandes artistas, y de hecho por algo se le conoce como la Atenas del Camino Real. Deporte, arte; es algo muy bello, nada comparado de perder el tiempo de meterse en cosas negativas. Hay que aprovechar la cultura que tiene esta tierra.

Así, dejamos a Wilson, compositor sumido en su quehacer de seguir componiendo canciones bonitas que nacen de su alma de artista, y que viene a engrosar la lista de varios compositores que le han cantado a esta tierra.