El corazón de Ah' Canul - 8
 
No. 8
Nota de actualidad: El Camino Real
Lilia Raquel Suárez Hernández
 

La ciudad de Calkiní al igual que las comunidades de Bécal, Dzitbalché, Hecelchakán y Tenabo, del estado de Campeche; así como Halachó, Maxcanú, Chocholá y Umán, del estado de Yucatán, se encuentran ubicadas dentro del denominado Camino Real.

Este Camino Real, data desde pocos años después de la conquista efectuada por Francisco de Montejo (1546) pues en su propósito de establecer una vía de comunicación entre las principales ciudades de la providencia –Mérida y Campeche– se hizo necesaria su apertura. No es remoto pensar que dicha vía, total o parcialmente, ya existía desde que los mayas estaban establecidos en esta región.

Cuando en el año de 1760, el visitador José de Gálvez, por órdenes expresas del rey Carlos III, llega a la Nueva España con las instrucciones de llevar a cabo las acciones necesarias para una mejor administración de la colonia; el territorio novo hispano fue dividido en 12 intendencias. La intendencia de Yucatán tuvo el asiento de su autoridad en la ciudad de Mérida y la conformaban 14 subdelegaciones. Dos de esas subdelegaciones eran conocidas como Camino Real Alto y Camino Real Bajo, que abarcaron precisamente la región del actualmente, conocido como el Camino Real.

Lo apuntado anteriormente es una referencia para aclarar que la región del Camino Real ahora existente, no adoptó ese nombre porque haya sido la ruta que recorrió la emperatriz Carlota en su viaje de Mérida a Campeche, cuando visitó la península de Yucatán en el año de 1865; sino que por ser el camino que en aquel entonces era el más usado y en mejores condiciones fue el que siguió.

Apuntamos también que cuando hizo el recorrido anteriormente citado, incluyó en su itinerario la actual ciudad de Ticul y la zona arqueológica de Uxmal, esto es, hubo un desvió de la ruta directa y sin embargo ni Ticul, ni Uxmal, por el hecho de haberlos recorrido tan distinguida visitante, están considerados dentro del Camino Real.

De lo anterior se concluye que la denominación de Camino Real no la adoptó porque la Emperatriz lo haya recorrido, sino que desde siglos anteriores ya se le conocía como tal; y así mismo eran denominados los caminos en otras regiones cuando eran las vías principales entre ciudades de cierta importancia.