Reseñas, Comentarios, Ensayos, Entrevistas...
   
Ramón Iván Suárez Caamal:
"Abecedario de la casa" de Santiago Canto Sosa


Dos libros en uno, estas décimas; un díptico de luz y sombra: el primero, "Abecedario de la casa" dedicado a elogiar íntegramente a la ciudad de Campeche y "Detrás de la risa", el segundo, con una temática variada y el humor escondido detrás de los diez barrotes de cada poema.

Aunque originario de la tradición culta, -se dice que la décima la creó el poeta español Vicente Espinel- esta rítmica estrofa fue hecha por la poesía popular; de ahí su temática de elogios por la tierra nativa, su carácter hondo de filosofía y de igual manera, su humor, sarcasmo y burla. De todas estas características participa el libro que nos reúne.

Quisiera destacar hoy en Santiago el tono burlón que sabe imprimirle a sus textos. Su "canto de humor ceniza"; ceniza de cuaresma, cruz de ceniza que nos pone en la frente o en la calavera que ríe destentada. Hay en su poesía, en este libro que presentamos, el espíritu del duende que hace travesuras y ríe de ellas. Pero no es sólo la risa, la burla. Hay un desencanto para con la sociedad, y esta palabra sella en el apellido del escritor -DESENCANTO- una crítica certera, tal vez alegría por arrojar tantas pedradas al rostro del establishment y lo hace con la total malicia de los niños, a los que no podemos reprochar nada, porque dicen la verdad. ¿Cómo logra la efectividad poética que permite no quedarse nada más en la versificación panfletaria? Primero, es la destreza en el manejo de esta forma estrófica: la décima, rigurosa en su medida y rima consonantada; después por el uso de la antítesis en donde las ideas contrarias se acomodan y consolidan y también por el empleo de juegos fónicos con resultados sorpresivos.

Presentación del libro, a cargo de Alberto Falcón Zamudio, Socorro Rodríguez Ruiz, el autor, y Ramón Iván Suárez Caamal

 

"Detrás de la risa" se esconde un duende con su tirahule; no, no se esconde. Salta, hace piruetas, lanza sus dardos verbales, acierta y se ríe y estamos de acuerdo con él, porque si, como dicen, la poesía no puede cambiar al mundo, al menos permite que lo juzguemos con otra óptica y sepamos cuál es la tierra que habitamos: con sus faltas y aciertos, tristezas y días dichosos. Allí es donde las décimas de Santiago contribuyen a este logro.

Santiago es un poeta de pocas palabras en su vida social, más cuando habla, si se trata de una frase crítica, los que son blanco de ella, deben cuidarse de lo filoso de sus apreciaciones. Algo o mucho del escéptico que es, late en su libro de décimas, aunque como menciono al inicio de esta lectura: el libro de Santiago es luz y sombra, lo dual del mundo: tesis y antítesis, híbrida criatura como somos todos desde el principio de los tiempos.

Mis congratulaciones con esta nueva empresa hoy terminada por Santiago Canto Sosa, por esta nueva aventura artística llevada a cabo exitosamente.

Y quisiera concluir como los poetas repentistas populares cuando improvisaban sus versos, claro con la ventaja de pensar y escribir sobre la hoja mis conceptos:

Dos libros en uno para/ Santiago con hábil verso:/ Lo único en lo diverso/ y lo igual, cuando compuso/ estas décimas, al uso/ de lo culto y popular./ Él es Canto y su cantar/ logra "Detrás de la risa",/ Abecedario ceniza/ en el fuego de su hogar."

Volver

* Texto leído por su autor en la presentación del libro "Abecedario de la casa", de Santiago Canto Sosa, el 17 de julio de 2002, en la Casa de Cultura de Calkiní.