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Hanal Pixán
   
     
 

Pibipollos. Foto: proporcionada por Ramón Iván Suárez Caamal

 
     
 

Es una de las tradiciones de más arraigo en esta comunidad; se dedica el último día de octubre y los dos primeros de noviembre para honrar a los Fieles Difuntos.

Desde mucho tiempo antes, las familias se preparan para hacer los gastos de esta celebración. El 31 de octubre se recuerda a los niños fallecidos, poniéndoles en una mesa, dulces juguetes, frutas y todo aquello que les gustaba cuando estaban vivos.

El 1º de noviembre, dedicado a los adultos fallecidos, se confeccionan mucbilpollos, en lo cual intervienen hombres y mujeres; los varones escarban el hoyo, estiban la leña y las piedras, que luego prenden, y entierran los "pibes". A la hora y cuarto, aproximadamente, los sacan, y éstos despiden un olor agradable al olfato. Los "pibes" son elaborados por las mujeres; por lo general, los hacen de carne de cerdo y de gallina.

El proceso que se sigue es: Poner a cocer el maíz, molerlo, amasarlo con mucha manteca y después preparar una especie de molde, donde se verterá el "col", ya cocido, con su punto de recado colorado, sal y chiles.

Mientras se hace el trajín, las gentes grandes toman sus jaiboles o cervezas.

La ofrenda de los "pibes" es para la mesa, adornada para la ocasión. En ella se ponen retratos de difuntos, a quienes se les reza. Después de la ceremonia, los asistentes al rezo pueden comer los "pibes".

El 2 de noviembre es el tradicional "paseo al cementerio", a donde se llevan flores, se hacen rosarios y se recuerda con cariño a los familiares que se adelantaron en el viaje eterno.

 

Fuente: Talavera Sosa, José Rafael. "Ensayo Monográfico de la ciudad de Dzitbalché". Edición del H. Ayuntamiento de Calkiní, Campeche. 2002. 88 pp.

 

 

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