Calkiní, 3 de mayo de 2009
 
Pucnachén: Juegos y juguetes tradicionales; poesía

Por José Efraín Dzul Naal

 

JUEGOS Y JUGUETES TRADICIONALES

El venado.- Juego tradicional maya, en el que se combinan habilidad y velocidad.

Modo de jugar: Se juega entre diez o más personas. El que hará de venado se tendrá que poner una cola como la del venado; los demás tendrán que correr tras él y tratar de quitársela. Cuando algún jugador logra quitarle la cola, se acaba el juego, ya que otro jugador tendrá que ponerse la cola para volver a empezar el juego.

 

Tzaa.- Juego tradicional maya, surgido después de la llegada de los españoles a la península yucateca.

Reseña histórica: A su llegada a la península, los españoles usaban el arcabuz y lo recargaban con municiones, lo que posteriormente aseguraban con un taco (de papel o de tela), y para eso se valían de una varilla para retacar las municiones en el cañón del arcabuz. De esa forma, surgió el juego tradicional del Tzaa, que es parecido a la forma de cargar el arcabuz ya que es un palo hueco de 25 a 40 cm., que se carga con dos tacos de papel, con una varilla de madera del mismo grosor que el hueco del palo.

Modo de jugar: Se introduce un taco de papel mojado en el hueco del palo y se retaca en la entrada; luego se introduce un segundo taco, que al ser retacado con la varilla hará que salga disparado, con la presión, el primer taco de papel, volviéndose a cargar de la misma forma. Se puede jugar entre dos o más personas, jugándose a disparar o escondiéndose y disparando a la vez.

 

POESÍA

Reflexiones

Juventud, no te vas
Yo, soy el que te deja.
¡Amigos! Siempre hemos sido.
Te dejo, sin resentimientos.
Tú, me diste tu ánimo.
Y yo, te di mi vida.

Juventud, no te vas
Yo, soy el que te deja.
Contigo me enfrentaba,
A veces, hasta con la misma muerte.
Y a ti te sobra energía,
Y no puedo seguirte los pasos.

Juventud, no te vas
Yo, soy el que te deja.
Ya pronto serás solo,
Un bonito recuerdo.
Pero, me dejas algo
Que siempre usaré
Prendido junto a mi corazón.
La ilusión por vivir.

Juventud, no te vas
Yo, soy el que te deja.
De tus dulzuras,
Sólo el sabor quedará en mi boca.
De tus alegrías,
...recuerdos gratos serán siempre en mi mente.
Y de tus amores,
Guardaré como un tesoro, en mi corazón
Juventud, no te vas
Yo, soy el te deja.

 

Adiós

Adiós morena hermosa
Espejo de mi ilusión
Te recuerdo y nunca te olvido
Te llevo en mi corazón
Si me voy de tu casa
Te mandaré razón.

 

Cuando estoy junto a ti,
Siento una gran paz interior.
Tu quietud, calma mi alocado frenesí.
Cuando estoy lejos de ti,
Cierro los ojos, y pienso que estás junto a mí.

 
 
 
Fuente y fotos: Reseña histórica, recopilada por José Efraín Dzul Naal; 2005