Calkiní, 12 de mayo de 2006
 
El valor de ser Maestro
 

Teresita Durán, como siempre, vierte su comentario saludable. Hoy, libera su animosidad sobre su profesión y establece comunicación con sus congéneres...

Su pluma la convierte en portavoz del magisterio, que ávido de valores fomenta los ritos de la niñez...

Teresita vuelca su sonrisa en su profesión de veinte años. Y comenta, responsablemente, el valor de ser maestro, la vocación -urgente- ¡de ser maestro!

 

EL VALOR DE SER MAESTRO

“Los alumnos tienen en ti,

una esperanza

en tus manos,

tan sólo:

una oportunidad…“

El maestro ha sido uno de los personajes estelares, en los cambios sociales; transmisor de conocimientos, ejemplo de conductas y valores; pieza clave, en la preservación de la riqueza cultural de los pueblos.

El maestro tiene un caudal de conocimientos, experiencias, sentimientos, valores y proyectos; es un ser creativo, no un simple aplicador de métodos o reciclador de ejercicios; ante todo, es un ser humano, capaz de generar cambios en la conducta de las personas y en el desarrollo de la comunidad .

Los maestros tienen libertad y responsabilidad, para usar estrategias didácticas; en sus manos, están las herramientas del conocimiento y de los valores para defender su profesión, revalorar su trabajo y dignificar su función social.

Ser maestro es una misión, una carrera de vida y no una ocupación simple. Ser maestro, es asumir la responsabilidad social de la profesión; exige sensibilidad, para responder a las necesidades de aprendizaje de los alumnos, a las exigencias del entorno sociocultural de la comunidad, y a las políticas de cada momento histórico.

Este día del maestro, celebremos a la mujer, al hombre; rindamos gratitud a las maestras y maestros; por tantos años de entrega y servicio. Su existencia es insustituible, su trabajo invaluable.

 
 
Fuente: Texto enviado por Teresita Durán Vela // Foto: Santiago Canto Sosa. 2005