Calkiní, 8 de mayo de 2017
En Kilakán, veneran El Gran Poder de Dios y a san Elección
 
 

Del 2 al 6 de mayo, la familia Cutz Tuyub llevó al cabo la celebración de La Santa Cruz, como lo hace desde hace medio siglo, en su domicilio ubicado en la calle 26 del barrio Kilakán.

Los rezos nocturnos en honor a San Elección (Resurrección) y El Gran Poder de Dios incluyeron “Las Mañanitas”, el miércoles 3, muy temprano.

 
 

Herminia Tuyub Chab, de 93 años de edad, comenta que en el oratorio de la calle 28 del mismo barrio, se veneraba a dichas imágenes, desde hace muchísimo tiempo

Un Domingo de Resurrección, el rostro dibujado en un paño blanco (El Gran Poder de Dios) fue encontrado dentro del pozo cerca del sitio. Por lo que se elaboraron dos cruces de madera: una a la que le pusieron el rostro de Cristo (como el que Verónica enjugó camino al Gólgota); y otra, a la que dibujaron un Cristo crucificado, llamándola Resurrección (los pobladores tenían dificultad para pronunciar esa palabra, y decían Elección; posteriormente, comenzaron a llamarle San Elección).

Al deteriorarse el adoratorio, familia y vecinos optaron por trasladar las cruces a la casa de doña Herminia, donde se realiza una serie de rosarios, lo que ella hace desde que se casó con Valeriano Cutz Canul, en 1940. Cuenta que las actividades duraban de 28 a 30 días. Se efectuaban misas, rosarios, la tradicional “Cabeza de Cochino” y una bachata. Antes, las organizaban sus suegros Feliciano Cutz y Jacinta Canul.

 
 

Menciona que un 30 de abril reposaba en su vivienda, tras una operación de cataratas en el ojo izquierdo, cuando sintió el calor que despedía el fuego en su cocina. Vio las llamas y gritó para que la sacaran de allí. El fuego avanzó de oriente a poniente, es decir, de la cocina a la sala, donde estaban las cruces citadas. Vecinos y familiares pudieron sacarla a ella, a su esposo casi ciego y a las cruces veneradas.

Actualmente, doña Herminia vive en la ciudad de San Francisco de Campeche; pero viaja a Calkiní  para encabezar tan importante acontecimiento –junto con su hija Silvia y su nuera Minelia Collí–.

Cabe señalar que al pavimentarse la calle 28, una gran piedra que se encontraba afuera del oratorio (con una descripción apenas perceptible) fue introducida al recinto, donde permaneció junto con otras, antiguas. Hace seis años, aproximadamente, desaparecieron la puerta y las piedras.

 
 
 
Fuente: Reseñas y comentarios. Santiago Canto Sosa (2000-2017). Calkiní, Campeche / Fotos: Santiago Canto Sosa