La
tradición de "Los finados" se practica
o se representa en nuestro pueblo, reuniendo a integrantes
de familias, dispersados en la geografía nacional.
Como
en diciembre -natividad del mundo-, octubre y noviembre
son vínculos estrechos, puentes entre el devenir
y el porvenir.
La
historia conserva las costumbres, impulsa las nuevas
ideas, eleva oraciones y permanece en el corazón
de quienes recuerdan a sus muertos, con ofrendas sinceras,
con llanto y alegría venerables.