Calkiní, 19 de noviembre de 2006
 
Después...
Por Julio Macossay Negrín
 

Yo no sé cuán tequiosa me será la jornada
en el mundo que ahora me empeño en ambular
,
e ignoro si mi nave de ilusiones cargada
en un mar proceloso habrá de naufragar.

Yo no sé en qué momento me dejara la vida
ni sé en qué circunstancias me habrá de abandonar,

ignoro si yo mismo seré quien la despida

porque mi alma no quiera dejarse acompañar.

Yo no sé si mi cuerpo volará en mil fracciones
o si quedará inerte sobre el fondo del mar,
ignoro si a mi muerte habrá lamentaciones

de alguien que no se alegre de saberme marchar.

Julio Macossay Negrín. Foto proporcionada por Bernardo Macossay Vallado
 
 

Yo no sé si en mi tumba habrá una cruz clavada
sobre la fresca tierra que me haya de envolver,
o si sobre ella, acaso, una piedra grabada

conservará algún tiempo el recuerdo postrer.

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... .

Mas sé que si existe alguien que me haya conocido
y que haya interpretado mi profundo sentir,
dirá: fué un utopista, un pobre incomprendido

que pensó que entre humanos era digno vivir.

 
     
 

 

Fuente: Texto transcrito de la Revista Huella (de la ciudad de Campeche), proporcionado por integrantes de la familia Macossay Vallado, el 17 de noviembre de 2006.