Al
ir rezando los Misterios del Rosario Misionero, los jóvenes,
llevando agarrado un inmenso Rosario entre muchos de ellos,
caminaron hacia cada uno de los altares, dedicados a cada
Continente.
Al
terminar los Misterios, decían "Jesús Sacerdote
Eterno" y todos respondían "Santifica a tus
sacerdotes".
Como
conclusión del Rosario Misionero, se rezó un
Padre Nuestro y cinco Salves, así como las Letanías
Misioneras en las que se consideraron Santas y Santas de cada
Continente.
El
Pbro. José Luis Canto Sosa invitó a los jóvenes
a ofrecer un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria
por las intenciones del Santo Padre Benedicto XVI.
El
evento concluyó a las 7:40 de la noche, en un ambiente
de alegría y entusiasmo.