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La Navidad, luz y mensaje de paz en solemne Misa del Nacimiento de Jesús

Nota del 26 de diciembre de 2013.
 

Martes 24 de diciembre de 2013.- “La Navidad, luz y mensaje para todos… Es necesario rescatar la raíz y sentido de la Navidad; es el sí de Dios, a la vida, redención y superación de cada persona,  familia y  sociedad…”, significativos mensajes recalcados en la tradicional homilía  de Navidad del Pbro. José Luis Canto Sosa, Párroco de Calkiní, al celebrar esta noche Solemne Eucaristía en el templo de San Luis Obispo, para recordar el Nacimiento de Jesús en Belén de Judá hace más de dos siglos, ante un recinto repleto de feligreses.

 
 

Momentos previos a la celebración, fue traída en peregrinación la imagen del Niño Dios, desde la casa de la familia Mas Caamal hasta la iglesia parroquial. Como ya es tradición, la imagen fue entregada al sacerdote y, posteriormente, éste la colocó en un lugar del Nacimiento  previamente instalado en la parte baja del altar mayor.

En su mensaje Canto Sosa destacó:

La Navidad, luz y mensaje de paz para todos.

Queridos hermanos y queridas hermanos: ¿Tiene sentido celebrar la Navidad cuando tantas cosas andan mal, en una sociedad tan dividida y enfrentada? Precisamente por eso necesitamos rescatar el sentido de la Navidad; las crisis que sufrimos no son impedimento sino un llamado a celebrarla con autenticidad y responsabilidad. ¿Cómo? Recordemos algunas maneras.

 
 

-Rescatar la raíz y sentido de la Navidad. Lo que dio origen y sustenta la Navidad es el Niño de Belén; sin Él los regalos, aguinaldos, adornos, vacaciones y otras expresiones se vacían de su sentido y finalidad principal. Navidad es el sí de Dios a la vida, a la redención y superación de cada persona, de toda familia y sociedad; el Niño de Belén es la respuesta a los anhelos y preguntas que se hacen y pueden hacerse las personas, es luz ante la oscuridad y confusión, serenidad ante preocupaciones, perdón ante las ofensas, unidad en la división, paz ante la violencia y enfrentamientos. Belén es escuela de virtudes y valores, el mejor taller de humanización; quienes recogen y viven su mensaje encuentran el camino seguro de vidas sanas, útiles y realizadas; basta recordar a San Francisco de Asís. ¡Vamos a Belén! para aprender a abrirnos, a convivir y a compartir lo bueno que tenemos; ¡Vamos a Belén! para hacer de nuestro trabajo diario un sí a la vida enderezando lo torcido y siendo más honestos. Recojamos y vivamos de corazón lo que significa que el Hijo de Dios se haga Niño para salvarnos.

-Reconciliarnos con Dios y con los demás. Vivimos la Navidad al acercarnos a Dios con un corazón limpio por la confesión y nos reconciliamos con quienes estamos distanciados; si nos liberamos de resentimientos, de rencores y envidia, si perdonamos a los que nos han ofendido con sus palabras, actitudes y comportamientos.

 
 

-Fortalecer la vida y el amor desde la familia. Jesús nos mostró su grande amor y calidad de vida desde la austeridad y pobreza del pesebre; el Niño de Belén es el regalo que Dios nos ofrece y el mejor regalo que podemos darnos a nosotros mismos porque, con Él, tendremos vida auténtica, paz, unidad, amor y alegría; donde hay amor no se requieren muchas cosas materiales para vivir en paz y con alegría. Celebrar alegremente la Navidad en familia no exige regalos costosos, gastos desmedidos y menos recurrir a deudas; no hay que derrochar el aguinaldo. Es bueno educarnos y educar a los niños y adolescentes a vivir así la Navidad.

-Manifestar aprecio y respeto sincero a los demás. La forma más adecuada para expresar cercanía y amistad son las palabras amables, signos de respeto y muestras de bondad. Si en esta Navidad cada uno se acerca a un hermano para ayudarle en lo que necesita, a recobrar la esperanza, a dejar el mal y retomar el camino del bien, experimentaremos cómo el Niño Pobre de Belén nos hace ricos, cómo el Niño Débil de Belén nos hace fuertes y que el Niño Pequeño de Belén nos hace grandes. Si cada barrio y comunidad crea un espacio de encuentro y de alegría sana, está poniendo cimiento y pilares firmes a la paz social y para un Calkiní mejor. Vivamos y disfrutemos así la Navidad.

 
 

Con este anhelo expreso de corazón a todos mi saludo de Navidad. ¡Feliz Navidad! a todos los niños, adolescentes y jóvenes que, en su hambre de superación y de felicidad, las buscan a veces por caminos equivocados; a los padres y madres de familia para que su hogar crezca en el amor. ¡Feliz Navidad! a los gobernantes, dirigentes, comunicadores y líderes de nuestra sociedad para que, desde su servicio, experimenten la alegría de impulsar la justicia y la paz social. ¡Feliz Navidad! a nuestros hermanos indígenas que luchan por su superación; ¡Feliz Navidad! a todos los enfermos y ancianos, especialmente a los que luchan contra el cáncer o enfermedades graves. ¡Feliz Navidad! A todos los Sacerdotes y Religiosos, Religiosas fieles del Decanato Maya Norte; ¡Feliz Navidad! a todos los Equipos de Capillas, Grupos y Movimientos, Coros, Catequistas, Ministros Extraordinarios de la Comunión y Monaguillos de la Parroquia de San Luis Obispo ¡Feliz Navidad! Que el Niño de Belén nazca para ustedes, los proteja y bendiga a todos. ¡Feliz Navidad!

Al concluir la celebración, el prelado envió un breve mensaje de felicitación deseando feliz Navidad a todos los presentes.

VENERACION AL NIÑO DIOS. Se repite la tradición; como es costumbre, al finalizar la Misa el Pbro. Canto Sosa tomó en sus brazos la imagen del Niño Dios. Numerosos feligreses desfilaron para adorar y venerar la imagen del mesías recién nacido.

El coro de voces “Carisma”, que dirige Román Tzel Briceño, tuvo a su cargo la interpretación de los cantos de la celebración.

 
 
 
 
Texto y fotos (3, 4 y 6): Carlos Fernández Canul / Fotos (1, 2 y 5): Santiago Canto Sosa