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Visita del Nuncio Apostólico, Mons. Franco Coppola

Nota del 9 de octubre de 2017.

 

3 de octubre 2017 (Carlos Fernández Canul). En la tarde de este martes, Franco Coppola -Nuncio Apostólico en México del Papa Francisco- visitó la ciudad de Calkiní.

Por la mañana arribó a la capital del Estado para conmemorar el V Centenario de la primera misa celebrada en territorio nacional (el 22 de marzo de 1517), ésta fue efectuada en el convento y templo de San Francisco de Asís de la ciudad de Campeche.

El distinguido visitante arribó a la parroquia de San Luis Obispo, a las 4 de la tarde, donde fue recibido por autoridades: el párroco Juan Eliodoro Kantún, e invitados. Tuvo un Encuentro a puerta cerrada en el convento de las Hermanas Clarisas, con frailes y monjas.

 
 

Mas tarde presenció un festival cultural en el teatro "Mons. Gonzalo Balmes", donde disfrutó de bailes folclóricos de la Península  de Yucatán, y recorrió una exposición de trajes típicos, artesanías y dulces del municipio, este evento a cargo de la Dirección de Educación, Cultura y Deporte.

A las 6 de la tarde ofició una Misa en el templo, acompañado por Mons. José Francisco González, Obispo de Campeche; sacerdotes, seminaristas y representantes de diversos grupos católicos y comunidad preseente.

En su mensaje, Coppola se refirió: Tierra bendita donde el Señor quiso hacerse presente en México por primera vez hace ya 500 años; desde ese día inició el futuro de la religión en este país.

 
 

En la historia han habido tiempos de cambios, problemas oscuros, para hacer en Campeche una nueva evangelización, que es el desafío que tenemos para nuestra misión, para esas personas dedicadas a la vida consagrada. No hay que olvidar que lo esencial es entregarse hacia el llamado del Señor y hacerlo presente entre nuestros hermanos. Los invito a todos a reflexionar sobre la verdadera riqueza, a renunciar a cosas materiales y acercarse más a Dios.

Habló sobre sus experiencias en Roma de escuelas católicas: Cumplí un año de estar en México, un país muy grande que apenas conozco, poco... con muchos problemas sociales. Trabajé siete años como Nuncio en varios países pobres del África. Una vez, un obispo me solicitó que necesitaba hermanos para evangelizar y me preguntó si tenía casas para alojarlos. Me pregunté: acaso los Franciscanos cuando arribaron a Campeche aquí tenían casas? Nunca la tuvieron.

 
 

Por eso me llama la atención que nuestra vida debe ser de testimonios. Hay que ser como Jesús: revolucionarios. En mi vida he conocido a dos santos: a Juan Pablo, y la Madre Teresa, mujer sencilla; al estar con ellos se "sentía algo especial". Hoy, 500 años después nos preguntamos ¿Jesús me amas? Elevemos nuestra mirada fija en Jesús y en esta misa que sea la ocasión de decir: ¿Señor nos amas?

Para concluir, el Nuncio dijo: Nada más me queda agradecer a todos por vivir con alegría esta visita, de ser pacientes por escuchar mi idioma italiano, mitad español, pero me entendieron...

Posteriormente, el Nuncio y el Obispo de Campeche posaron para la foto del recuerdo.

De esta manera, concluyó esta visita histórica; por vez primera arriba un Nuncio Apostólico a este templo de San Luis Obispo.

 
 
 
Texto: Carlos Fernández / Foto 1: Enviada por José Luis Canto // Fotos: Santiago Canto Sosa