A los 30 minutos de esta misa, cayó torrencial lluvia. Decenas de fieles se trasladaron a la capilla de la institución, donde el padre Lalo continuó su homilía, rememorando sus inicios de vida sacerdotal en Jalisco.
Señaló que no quería dejar a sus padres, pero pudo más Dios, quien lo ha conducido en estos seis años de vida sacerdotal. Se lleva buenos recuerdos de los alumnos del seminario donde enseñó la importancia de servir a Dios.
Hernández Orozco agradeció a la comunidad cristiana por apoyarlo a servir a Jesucristo, llevando palabras de las sagradas escrituras para la salvación. Reconoce la labor de apoyo de los demás sacerdotes de la región.