Se
cuenta que Gerón y su grupo fueron contratados para
amenizar un baile en la hacienda Santa Rosa, ubicada entre
Halachó y Maxcanú.
Al
llegar a dicho lugar, después de un corto viaje en
ferrocarril de vía angosta, Gerón se entrevistó
con el patrón, quien le dio la noticia de que iba
a participar en el mismo jolgorio una banda populosa de
Mérida, expresándolo de la siguiente manera:
-¡Gerón
tienes que pulirte hoy, vas a alternar con la gran banda
de Ponciano Blanqueto, de Mérida!
Sin
asombro, Gerón respondió:
-“¡Pues
dígale usted a Ponciano, que será muy ching...
pero que aquí está su padre!”.