En
esta localidad, desde hace mucho tiempo, los aeromotores
son foco de atención. Se recuerda a las avionetas
que surcaban el aire arrojando trozos de papel (volantes)
con publicidad de comercios de Campeche y Mérida,
o en su caso, de eventos a celebrarse en Calkiní.
Hace
varias décadas, la atracción o novedad fue
pasear en uno de esos vehículos en los alrededores
del pueblo.
Un
grupo de personas se ubicó alrededor del campo, en
espera del descenso del helicóptero. Los curiosos
siguieron al helicóptero en su búsqueda de
un lugar dónde aterrizar. Dentro de la cabina estaba
el diputado local Rafael Moo Bolívar (apodado “Lach”).
El
pasajero, representante de las demandas de la sociedad,
se alegró al ver que sus coterráneos anhelaban
verlo bajar del aparato. Pensó que ellos sabían
que el legislador se quedaría en Calkiní,
en aquella escala del helicóptero.
Luego
de recorrer –aprisa- parte de la calle 19, y desembocar
en la 22, una multitud vio con agrado que el aparato descendía
en el campo de béisbol de la Unidad Deportiva “20
de noviembre”. Los espectadores entraron rápidamente
al inmueble, y esperaron que de viento y polvo surgiera
un personaje, una figura de altos vuelos.
Al
asomar Rafael –asombrado por la presencia de gente-,
uno de los testigos exclamó con decepción:
¡Ahhh... es xla’ Lach! (*)
(*)
Xla’:
Un despectivo en lengua maya.