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Adolfo Jesús Paredes Paredes, maestro originario de Santa Cruz Ex Hacienda
13 de octubre de 2021.
 

Coterráneos en otros horizontes, personajes que destacan en latitudes lejanas o cercanas… En el municipio de Calkiní nacen hombres y mujeres que algún día van en busca de la superación: el trabajo les da sustento y casi siempre regresan con las manos llenas de triunfo. Uno de ellos es Adolfo Jesús Paredes Paredes, originario de Ex Hacienda Santa Cruz (localidad ubicada al poniente de nuestra geografía municipal y conocida como Santa Cruz Ex Hacienda).

 

 

Conocí al maestro Adolfo en noviembre de 2001, cuando lo visité en casa de su hermanita Lilia (en el barrio Kilakán de esta ciudad), con la intención de obtener datos de la letra y del autor de la canción “Mi Calkiní” que en la década de 1980 escuché con hondos sentimientos en la Unidad Deportiva: Armando Brito la ponía en su tocadiscos para animar los inicios e intermedios de juegos de béisbol.

En el año 2001 compilé, y publiqué en mi página web (2002), las letras de varias canciones dedicadas a poblaciones del municipio, y que incluyo en el libro “Recuerdos y compases”, junto con las obras de otros 25 autores locales y foráneos.

“Mi Calkiní” fue escrita por Gabriel Santos Leal e interpretada por su grupo “Los hermanos Santos” de Catemaco:

Ciudad campechana
te quiero cantar,
tierra soberana
del Camino Real.

Tú fuiste la cuna
donde yo nací,
buscando fortuna
me alejé de ti.

Mi Calkiní,
mi Calkiní,
hoy que estoy lejos
yo pienso en ti.

Mi Calkiní,
mi Cakiní,
tierra bendita
donde nací.

Recuerdo mi infancia
siempre llevaré
en mí la distancia
borraré de mi ser.

Tu gente sencilla
que todo lo calla;
valiente y activa
mi sangre de maya.

Mi Calkiní...

 
 

Han pasado 20 años; y aún las líneas rítmicas se resaltan en la infinita memoria. Por este motivo, también comparto la semblanza del maestro Adolfo, quien hace algunos días -por conducto de su hija - me compartió el audio de la pieza musical.

Adolfo Jesús Paredes Paredes nació el 29 de agosto de 1941, cuarto de seis hijos del matrimonio formado por Alfredo Paredes Yerbes y Rafaela Paredes Ojeda. Como su familia era muy pobre, no tenía la solvencia para continuar sus estudios de primaria en la ciudad de Calkiní. Alentado por la maestra Ema Pinto, llegó a la escuela “Mateo Reyes”.

Paredes cuenta que con mucho esfuerzo, y viviendo en la casa de don Gustavo Cuevas, éste le dio la oportunidad de trabajar en la tortillería “El Narciso Negro”.
 
Más tarde, ingresó a la secundaria, trabajando los dos meses de vacaciones, como cobrador de camiones de segunda clase, en Campeche, para poder pagar sus colegiaturas y gastos personales. Sus padres no podían sostenerlo económicamente, pero con el afán de estudiar y salir adelante su ánimo no decayó: trabajó en tiendas, refresquerías, y dormía de casa en casa donde generosamente le daban un lugar para vivir,

En esos tiempos practicó el softbol, como jardinero derecho y, principalmente, como receptor (jugaba sin careta), en los equipos "Magisterio", "XEA" y "Narciso Negro"; además, fue umpire de béisbol.

Al concluir su secundaria, fue empleado para hacer el aseo en las oficinas del Correo. En ese tiempo, se abrió por primera vez la Escuela Normal para maestros de primaria, pero no contaba con el recurso económico para poder ingresar a dicha institución. Entonces, Gonzalo Sobrino Santillán, administrador del Correo, le dio dinero para que pagara su inscripción y siguiera trabajando en las oficinas, ahora como cartero.

Cursando estudios normalistas, fue secretario general de su generación (1964-1967). Con la inquietud y voluntad de todo joven, se entrevistó con el gobernador saliente, José Ortiz Ávila, consiguiendo un apoyo económico, logrando también que el gobernador entrante, Carlos Sansores Pérez, los apoyara y fuera el padrino de la generación, asistiendo a la ceremonia de entrega de documentos. Sansores se comprometió a darle su plaza y le cumplió.

 
 

Después de viajes a la ciudad de México, el 16 de febrero de 1968 le otorgaron su plaza en el estado de Veracruz. En 1970 llegó a Catemaco. Se casó con Francisca Balderas Villegas, originaria de esa localidad, donde se estableció y formó una familia con tres hijos: Adolfo, Karina y David.

En 1973, fue invitado por el alcalde Alberto Uscanga Escobar a tomar el cargo de Secretario del Ayuntamiento, y a los ocho meses tomó nombramiento como Tesorero.

En 1981, ejerció como Síndico por ministerio de ley, como Agente del Ministerio Público, en el período de Tomás Montoya Pereyra.

Hacia el año de 1986 vuelve a servir en el Ayuntamiento, nuevamente como Secretario, siendo presidente municipal Neftalí Escobar Ramírez.

En ese andar, conoce a Gabriel Santos Leal, músico y compositor catemaqueño, con el que hace una buena amistad, y al cual le platica lo bello que es su tierra natal y los detalles que él guardaba en su memoria y su corazón. Gabriel, inspirado en esos detalles, compone la canción “Mi Calkiní” a su amigo.

Como maestro participa como secretario general de su delegación sindical. A los 15 años de servicio, consigue su doble plaza federal, con las que llegó a 30 años de servicio profesional y se jubila el 15 de junio de 1998.

Adolfo Jesús Paredes Paredes sigue viviendo en la ciudad de Catemaco, Veracruz, disfrutando de su esposa, hijos y nietos, pero siempre con sus recuerdos de niño, de su familia y de su querido Calkiní.

 
 
 

Datos y fotos: Cortesía de Adolfo Jesús Paredes Paredes, septiembre-octubre de 2021 / Texto: Santiago Canto Sosa, 13 de octubre de 2021.