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Opinión de Gumercindo Tun Ku
 
(12 de abril de 2013)

Libros, libros y libros

 
Gumercindo Tun firma ejemplares de su libro "Mar de sueños", presentado el 29 de noviembre de 2012
 

¿Qué es exactamente un libro? Sería bueno comenzar por ahí, si valiera la pena buscar tantos significados de una larga lista de conceptos formalizados en los diccionarios para tratar de llegar a una sola definición; sin embargo, entender, comprender que nosotros mismos podemos conceptualizarlo es mucho mejor, ya que nos daríamos cuenta que va más allá de un sólo significado literal; darnos cuenta que es parte también de nuestras vida tendrá una significación más positiva; desde, el decir que es un volumen de hojas impresas, pintadas o dibujadas estéticamente encuadernadas, hasta un “vaso lleno de sabiduría”.

Así es el libro, en la época actual, una atracción, una herramienta que cultiva el conocimiento, la ciencia y el progreso del mundo, podemos decir que la vida es ya inconcebible sin el libro. Hay un mil razones para revalorarlo. ¿Tuvo alguna vez un antecedente prehistórico el libro? Indudablemente, las pinturas rupestres son las hazañas de transmisión de ideas más primitivas conocidas y de ahí pasaron por diversas formas entre las antiguas civilizaciones del mundo de diferentes maneras, pedernales, cortezas de árboles, arcillas, hasta la imprenta de Gutenberg, etc. Cambios, como parte de la historia humana, toda una evolución y ahora, aceptar también los libros digitales de nuestros días.

Esta evolución que trasciende en la vida del hombre, que ha servido para dar margen a los conocimientos dados en cada cultura, evidencia también lo actual, lo nuestro, que si hay países que leen más que otros es innegable porque sus resultados se notan en su desarrollo y progreso, social, económico y cultural, y muchos quedan atrás en la cola. Nuestro México no da un resultado tan halagador en esta materia y decir eso es grave, ya que se acuña una frase que no me es grato para nada, referir, lo señalado por el presidente de la Fundación Mexicana para el Fomento de la Lectura A.C (FunLectura), Lorenzo Gómez Morín: en México se camina “de la penumbra a la oscuridad”.

Sabemos, eso puedo asegurarlo, que leer es bueno, es de lo mejor que uno puede hacer, incrementa la capacidad intelectual, acrecienta la cultura, fortalece la salud mental y espiritual; que no es lo mismo leer una revista de tv novelas que una buena novela, o que leer un libro vaquero nada tiene que ver con el soldado de Lepanto; entonces, por qué no leemos, la raíz de todo el problema es el fomento de la lectura desde su concepción como tal, se han invertido en programas y proyectos pero menos en estrategias para lo mismo.

Al lector hay que invitarlo a leer conforme a su edad, intereses y, por qué no, a sus preocupaciones, eso lo motivará a ampliar cada día su búsqueda dentro de los libros. Dejar a un lado el estigma de lectura educativa y pasarla a formar parte de la vida cultural individual.

Algunos dicen que leer es un privilegio de unos pocos; personalmente, no lo creo así, porque todos tenemos las mismas oportunidades para hacerlo, no hay nada que nos impida acercarnos a un libro. Cierto, hay que hacer notar que el Estado parece que no ha podido fomentar ese hábito y si sigue en ese tenor, continuará contribuyendo con la desigualdad social. Las autoridades tienen que ampliar sus mecanismos.

Viene al caso mencionar lo que está pasando con los paralibros; quedaron sin vida desde que comenzaron estas administraciones, ninguno está funcionando, entonces, no quieren un Municipio, un Estado y mucho menos un País de lectores.

Hablar de libros, libros y libros, es hablar de un mundo donde nunca dejaría haber que decir, es el camino a los conocimientos, a los sueños, a las aspiraciones, por referir algo; sólo que cada quien debe encontrarlos. Sumergirnos en el mar de las letras escritas en las hojas de los libros, disfrutaremos de los colores de una fantasía hecha realidad en nuestras mentes que nos traerá la paz en nuestras almas.

Aunque la lectura de libros es todos los días, siempre se escoge uno en especial por conmemorar algunos hechos o datos históricos y permite mantenerlos en el ilimitado tiempo como parte trascendental, tal es el caso del autor de “El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha”, Miguel de Cervantes Saavedra, y el de “Romeo y Julieta”, William Shakespeare, en la memoria por sus fallecimientos, se declara el 23 de abril como el “Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor”

Que sea, pues, un motivo muy especial para reactivar el fomento a la lectura esta conmemoración, que las autoridades de los tres niveles de gobierno volteen a mirar los talentos que hay en sus demarcaciones, porque también para fomentar la lectura, la escritura va de la mano.

 
Presentadores del libro "Mar de sueños", de Gumercindo Tun Ku (29/11/2012)
 
 
 
Texto: enviado por Gumercindo Tun Ku, el 12 de abril de 2013 / Fotos: Santiago Canto Sosa