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Opinión de Gumercindo Tun Ku
 
(10 de septiembre de 2014)

Volvamos a contar cuentos

Artículos de Gumercindo 2014
 

La cultura tiene muchos rostros, tangibles e intangibles; cuántas cosas podemos tocar y ver para decir que es nuestro, y cuántas no. Calkiní es un municipio rico culturalmente hablando, tiene un folclor mestizado, producto del intercambio entre los antiguos pobladores y los españoles, le dan una identidad propia como ninguna otra.

Entre las riquezas intangibles está la oralidad de su gente, sus cuentos y sus leyendas; estoy seguro que no hay calkiniense que no haya escuchado la de la xtabay, el perro negro, el compadre del diablo, entre muchas más. Sin embargo, a pesar de esta afirmación, también conviene decir que poco a poco se ha ido diluyendo en el trascurrir del tiempo, esa oralidad se desvanece como la niebla en la modernidad.

Ya casi nadie quiere contar cuentos.

Recuerdo que de niños, allá en el pueblo, para ser más claro, Santa Cruz Pueblo, cuando nos sentábamos a hacer nuestros tejidos, escuchábamos bonitas historias en la boca de los abuelos, de los tíos o de algún anciano cuentero, que habían muchos, entonces. En alusión a todo esto decidí buscar a esas personas que aún recuerdan esos cuentos, esas leyendas, y lo más importante esta oralidad es en mi lengua materna, la maya.

La oralidad debe ser libre, sin ataduras, sin condiciones, es muy cierto, pero también es de entenderse que si estos relatos no los rescatamos, no los eternizamos con las letras, se irán con el tiempo y por siempre los perderemos; por esta razón y propósito, he visitado, compilando y escuchando, congratulado a don Reynaldo Ek, que nos permite retroceder a través de esta máquina del tiempo que es la memoria, a nuestros ayeres.

Si queremos rescatar para difundir, no hay mejor camino que regresar al pasado, escudriñar a través de la oralidad de nuestros pueblos indígenas, escuchar cada historia que deja enseñanzas ante adversidades y temores, del que siempre saldrá triunfante el personaje principal; son cuentos que transportan a los mundos de la imaginación conjugados con una realidad fantasiosa.

El contexto en el cual se desenvuelven muchas de la comunidades rurales, cada vez, es más modernizador, más tecnológico; sin embargo, en algún rincón está la parte esencial del lugar, la que permite recordar cómo era el tiempo aquel de los abuelos, cuando no habían carreteras, ni electricidad, y con ello comparar el presente, un presente que no puede ni debe hacer a un lado sus orígenes.

A través de la literatura podemos actuar, ya que nos da la oportunidad de rehacer, rescatar y fortalecer nuestras raíces, es decir, la oralidad a la escritura como medio para lograrlo.

Este proyecto que he iniciado espero alcance la meta fijada; sé que es un camino a mediano plazo, pues requiere, grabar, transcribir en la lengua original y luego su traducción al español, uno de mis objetivos, y el otro, reactivar la oralidad en los pueblos de nuestro municipio.

Y que, ¡volvamos a contar cuentos!

 
 
Texto: enviado por Gumercindo Tun Ku, 10 de septiembre de 2014 / Imagen: Luis del Rosario Uc Chi, en el cuento "El viejo y la chimenea" del libro "Manantial" (1999) de Alonso Reyes Cuevas (página 31)