
Un
mes antes de iniciarse el Carnaval, se repartían los
Programas que por sus críticas en sentido figurado y
sus ocurrencias totalmente blancas tuvieron mucha fama y hasta
los paisanos que vivían fuera del Estado, incluyendo
a los que estudiaban en el D.F., los solicitaban por correo
para festejar las “boladas” sanas que contenían.
Nunca se supo quiénes fueron los autores de estos documentos.
La
Reina y el Rey eran electos por venta de votos, cuyas utilidades
eran para el mantenimiento de las fiestas y atención
a los invitados y participantes. Ocho días antes se llevaba
a cabo la votación para elegir a los soberanos. La Coronación
era el viernes en los corredores del Palacio Municipal.
El
sábado, desde las 4 de la tarde, salía el Bando
donde el Rey leía un documento llamado DECRETO, donde
señalaba lo que era permitido y lo que no era permitido.
Por la noche del sábado, la tradicional Vaquería
con Orquestas locales: la “Aurora” del Profr. Manuel
Cabrera, la “Reyde” del Profr. Azael Pérez
Rodríguez y la “Paz y Unión” de Juanito
Cervera.
Entre los músicos que destacaron en aquella época,
citamos a don Vidal Rivero, Ponciano Blanqueto, Santiago Sosa,
Cesáreo Puga, Miguel Talango, Indalecio, Pastor y Ermilo
Avilés H., Gorgonio Pat, Alejo Pérez, el “Negro”
Blanqueto y la CHARANGA de don Gerón Blanqueto y “Molinita”
Caamal.
Como
resultado de una encuesta pude investigar lo siguiente: Los
mejores Carnavales de esa época los organizó don
Herasistrato Avilés Pérez. Don Pedro Sosa fue
el autor de “El Gallito” que hasta la fecha se canta
los martes de Carnaval.- Portaba un gallo vivo que era la mascota
de la comparsa que cuidaban con mucho esmero.
Don
Domingo Loeza dio vida al “toro petate”, que los
miércoles después del Carnaval correteaba por
la plaza principal a cuanto mozuelo pasaba por allí;
destacaron en ese renglón: León Berzunza Q., José
Adam Rejón, el Chato Carrillo, Cayuch Briceño,
Carlos Berzunza Reyes, Pastor Bolívar, Atilano Flores,
Gilberto Cuevas Sierra con su incomparable agilidad.
Las
Estudiantinas recorrían las calles, domingos, lunes y
martes, todas acompañadas de instrumentos de percusión
y viento y cantadas a viva voz, destacando como compositor y
músico en las escuelas primarias el Profr. Azael Pérez
Rodríguez; y en las del pueblo muchísimos solistas,
entre los que anotamos a los hermanos Félix y Pedrito
Castilla Sosa, doña María Reyes Ortega, doña
Hermelinda Arcila Rojas; las hermanitas Baqueiro; los hermanos
Natalia, Conchita, Manuel, Salvador y Pastor Rodríguez
Estrada; Alberto y Panchito Estrada; Rafaela Arcila, Candelario
Estrada, don Bernardo y Rodolfo Herrera; desde esa época
doña Eufrasia Sierra y con mención muy especial
la Sra. Bricelda Cuevas Herrera.
Destacó
el Dr. Víctor Nazario Montejo Godoy, músico y
compositor de todas las letras y música de las 7 MUSAS;
fue la mejor Estudiantina de la época, bajo la dirección
del arreglista y coreógrafo Ramón “Chito”
Uribe. Un fuerte aplauso.
Más
tarde surgió una nueva generación de personajes
que destacaron en los Carnavales y que ahora llaman de la 3ª
Edad. Entre ellos anotamos a José Turriza B.; Liberato
Sosa; Rubén y Luis Alpuche; Hernán Avilés;
Silvio y Ermilo Mijangos; Juanito Balmes; la Chata y la Morena
Herrera; Rubén y Mario Estrada A.; Delio Medina; Manuel
Cuevas; Rubén Carvajal; Ana Mélida y Sofía
Mijangos; los hermanos María, Graciela y Enrique Estrada
Arcila; Gonzalo Sanguino; Felipe Suárez; Rosa Ma. Pinto
C.; Socorro Pérez H.; Martha Carrillo; Pedro Uc; y con
mención especial a los hermanos Federico y Orlando Rodríguez
Mijangos.
También es justo mencionar a los valores de actualidad
que organizan y arreglan música para sus estudiantinas.
El más destacado desde luego es el joven Manuel David
Rodríguez Zapata, premio al Mérito Ciudadano,
que con su órgano melódico arregla la música
de un 80% de las Estudiantinas; al Profr. Manuel Avilés
C.; Julio César Alpuch; Bartolo May Puc; Lucrecia Flores
Pacho; Dr. José Gpe. Canul; Adriano Chab; José
Can y Can; Otilia Rodríguez Sánchez; Elías
Dáger Estrada; Candelario Rivera; y con mención
a Ermilo Noh, sostenedor incansable de más de 40 años
de organizar el Carnaval del pomposo barrio de Kilakán.
El
miércoles daba fin el carnaval con un baile de etiqueta
de traje largo, las damitas, y de traje completo los caballeros.
El paseo de las serpentinas y el confeti y la incineración
de Juan Carnaval, invitando a todos a participar en la cuaresma
que daba inicio con la cruz de ceniza.
Sábado
17 de febrero de 2001.

Fuente:
Parte de un discurso leído por el Prof. Andrés
Mijangos Uribia, durante el Festival de Elección de la
Reina de la Tercera Edad 2001. Fotos: Varios.
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