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(25 de abril de 2006)
 
¿Rompiste con tu pareja? // Alma Sandoval Valenzuela
 

* Cuando el rompimiento de la relación es inevitable surgen dentro de ti emociones difíciles de controlar. Es tiempo de tomar decisiones firmes y salir adelante. Aún hay vida qué disfrutar.

¿Sabías que el noviazgo es el tiempo que dura la condición de novio o novia con la expectativa de que un futuro matrimonio sea celebrado o no?

Hoy en día se ha deteriorado la importancia del noviazgo: los padres festejan con algarabía que sus hijos tengan novias desde el jardín de niños y en las telenovelas vemos que los "noviazgos" entre niños de primaria son comunes y frecuentes, cuando en realidad a esa edad los infantes prefieren la compañía de personas de su mismo sexo y pasan por un periodo de rechazo al sexo opuesto ¿cuál es la prisa? Estos niños, cuando llegan a la pubertad y a la adolescencia sólo buscarán aventuras fáciles y experiencias ocasionales. Por eso es muy común ver adolescentes y jóvenes con depresión motivada por rupturas en los noviazgos. ¿Tú eres uno de ellos?

Un corazón despedazado

Cuando inicias un noviazgo es con el fin de conocer mejor a tu pareja, te vas involucrando con ella y buscas tener cosas en común o simplemente crees en la química que está tan de moda; llegas a sentir cierto enamoramiento que muchas veces lo confundes con costumbre, dependencia o simplemente pose social.

Crees que tu pareja es lo máximo y no le ves los defectos, o los ves y simplemente lo disculpas: "ya va a cambiar". Es decir, te aferras a tener una relación con la ilusión de llegar a más, ya sea sexualmente o, pensando en forma responsable, formar una familia. Pero hay momentos en que se impone el rompimiento de la relación, cuando alguno de los dos se da cuenta que el cariño auténtico no existe en esa relación y esto es una condición necesaria para no continuar.

Qué hacer ante un fracaso en el amor

Cuando en una relación amorosa, una de las partes decide romper, deben aprender a aceptar el rompimiento. Aunque esta decisión te parezca injusta, en lugar de preguntarte ¿por qué? es mejor que pienses ¿qué sigue? Ésta es una característica del noviazgo: la posibilidad de cambio, la opción de rectificar una elección no acertada y, es aquí donde entran los sentimientos de depresión, ira, soledad, estancamiento en el pasado; repites como en un ritual visitando los escenarios donde pasaban momentos juntos; vas al café y te sientas en la misma mesa, vas al cine y escoges los lugares que antes ocupaban juntos, etcétera, con deseos de ocasionarte daño. Cuidado, acepta que todo terminó, deja de culparte por el rompimiento, deja de preguntarte ¿por qué?, libérate del pasado.

Analiza objetivamente la relación para reconocer las virtudes y los defectos de tu ex pareja y acepta las cosas que no se pueden cambiar, como la tristeza de la separación, que ciertamente es algo doloroso aunque se puede superar.

Libérate de las consecuencias

Cuando termine el noviazgo, aunque sufras un poco, deberás librarte de esas acciones equivocadas y evitar rogarle a tu pareja que vuelva: Evita el juego del detective, las amenazas de venganza y menos buscar aventuras fortuitas o experiencias sexuales por despecho, porque quien se hace daño eres tú mismo.

Cuando termine el noviazgo, piensa que tendrás más tiempo libre que puedes ocupar en actividades positivas como juegos, ejercicios, deportes, iniciarte en algún arte o simplemente visitar lugares a los que no has ido como centros culturales, parques, tiendas, etcétera.

Si te encuentras muy deprimido porque terminó el noviazgo, busca ayuda en una persona adulta madura de tu confianza. Debes estar convencido de que tu vida debe seguir adelante, por lo que necesitas poner todo tu empeño y esfuerzo para continuar viviendo.

Una vez superada la crisis del rompimiento, te será más fácil volver a ver a tu ex pareja sin que se te remuevan antiguos sentimientos, la podrás ver como una amiga o amigo de la que disfrutas su compañía y tal vez le verás otras facetas que como novios escondía.

Recuerda que todo es del color del cristal con que se mire, sé positivo, mantén el equilibrio emocional y piensa que puedes sacar provecho de los errores, pues éstos te hacen crecer al darte la oportunidad de rectificar y mejorar cada día.
 
Fuente: Texto enviado desde Cárdenas, Tabasco