Los mejores momentos de mi vida
han sido aquellos que he disfrutado de mi
hogar
en el seno de mi familia.
Thomas
Jefferson
Todos
queremos que nuestros hijos desarrollen el respeto y la compasión por otras personas. Queremos que sean honestos,
decentes y considerados, que sepan defender sus principios,
cooperar con otros y actuar responsablemente. Queremos que
tomen decisiones morales. Las recompensas que otorga infundir
los valores morales de un muchacho son enormes: los jóvenes
que crecen con valores fuertes, consistentes y positivos son
más felices, se destacan más en sus estudios
y están más propensos a contribuir más
a la sociedad.
Así como los niños necesitan ser guiados académicamente,
también deben ser educados en los valores de una sociedad
civil, valores como amar al prójimo; el dinero hay que
ganarlo con un trabajo honrado; decir la verdad y ser honesto;
respetar a los demás, respetar su propiedad y respetar
sus opiniones; y asumir responsabilidad por las decisiones
que uno toma.
En
palabra y en hechos, los padres juegan un papel importante
ayudando a sus hijos a distinguir entre lo bueno y lo malo
y entre lo correcto y lo no correcto. Afortunadamente la
mayoría
de los jóvenes comparten los valores de sus padres en
sus aspectos más importantes. Sus prioridades y principios,
así como su buen ejemplo del buen comportamiento le
puede enseñar a sus adolescentes a tomar el camino correcto.
Cuando
te niegas a tomar alcohol antes de manejar, tu hijo se fija.
Cuando aceptas que perdió tu equipo favorito,
tu hijo aprende que el ganar no es el todo. Si tu hijo ve que
ustedes padres se tratan con respeto, este es el ejemplo que
llevará consigo en sus relaciones y en su matrimonio.
Cuando tu hijo ve que ustedes padres no desprecian a los seres
humanos, es más probable que tenga amistades diversas.
Cuando
le devuelves dinero a la cajera que te entregó de
más, tu hijo ve cómo funciona la honestidad en
acción. Cuando tu hijo te observa cuando tomas decisiones
difíciles: "Vamos a comprar un auto usado para
poder ahorrar dinero para las vacaciones familiares",
se da cuenta. Si aceptas los fracasos como parte íntegra
de la vida, si te levantas y sigues adelante, es más
probable que tu hijo aprenda a sobrevivir las penas de la vida.
Si
tienes la capacidad de reírte de tus propios errores,
tu hijo será más capaz de aceptar sus imperfecciones.
Si te ofreces como voluntario en un albergue, será más
probable que tu hijo demuestre compasión por los menos
afortunados.
Tu
actitud ante el dinero y las posesiones también
moldean las actitudes de tu hijo. Si crees que tu valor y el
de otros se define en términos materiales, como los
carros, las casas, los muebles y ropa bonita, es más
probable que tu hijo adopte las mismas actitudes. Es muy importante
que cumplas con las necesidades de tu hijo, pero debes guiarlo
para que sepa discernir la diferencia entre lo que necesita
y lo que quiere. La camisa “de marca” que tiene que comprar
puede ser una buena compra, si tiene los fondos.
Al
darle un salario le ayudas a comprender el valor del dinero.
Decide cuánto le das tomando en cuenta sus recursos,
la edad de tu hijo y qué gastos se supone que cubra
con esta cantidad (pasajes, comida, ropa, entretenimiento y
otras cosas). Un salario permitirá que el adolescente
aprenda a ahorrar y a gastar el dinero con sensatez.
En
algún momento te sentirás desalentado y frustrado
mientras tus hijos se enfrentan a la adolescencia. ("No
puedo creer que mi hijo haya hecho algo tan estúpido
y desconsiderado. ¿Qué hice mal?") En general,
no es necesario el pánico cuando tu hijo se comporta
de una manera que contradice sus normas, siempre y cuando no
lo haga con regularidad. El mal comportamiento debe reconocerse
y enfrentarse. Pero en estos momentos, hay que recordar nuestros
propios tropiezos como adolescentes, y la mayoría de
nosotros acabamos bien, ¿o no?
Reuniones familiares y valores
Hoy
en día es común que la gente hable de los
valores familiares. ¿Te has preguntado alguna vez lo
que significan estas palabras? Los valores familiares son fuertes
creencias acerca de lo que es importante y lo que no es importante;
lo que es bueno y lo que es malo; lo que es correcto y lo que
es incorrecto. Cada familia tiene un grupo diferente de valores
que tienen significado para ellos. Algunas familias incluyen
honestidad y amistad como valores importantes. Otras familias
eligen educación o cooperación como primera
prioridad en sus valores familiares.
La
mayoría de valores se desarrollan viviendo dentro
de la familia, sin embargo a medida que los muchachos crecen
y se desarrollan, son expuestos a valores de otras personas
en la escuela, parques y otros eventos sociales. Ten mucho
cuidado, pues los niños pueden confundirse por la diferencia
entre sus valores y los valores que observan en la sociedad,
por eso es prioritario que les hables frecuentemente a tus
hijos acerca de los valores y por qué son importantes
para toda la familia.
Los
valores pueden cambiar a través de la vida sin
embargo la familia sienta las bases para que los valores de
los niños se fundamenten. Entonces te pregunto: ¿Con
qué frecuencia reúnes a tu familia para platicar?
Recuerda que una forma para que tu familia comparta sus propios
valores es tener reuniones, pues durante una reunión
los miembros de la familia comparten sus sentimientos y es
el medio adecuado para que tú y tus hijos se brinden
apoyo mutuo en tiempos difíciles y si éstas se
realizan constantemente les ayudarán a fortalecer el
vínculo familiar entre cada uno de los miembros. Los
valores se aprenden mientras se platica dentro de la reunión.
Los valores familiares orientan las metas. Si la familia decide
visitar a los abuelos dos veces por semana, se demuestra que
los valores tienen prioridad en la unidad familiar y el respeto
por los ancianos. |