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(11 de abril de 2006)
 
Valores familiares ¿qué son? // Ernesto Rodríguez Moguel
 

Los mejores momentos de mi vida

han sido aquellos que he disfrutado de mi hogar

en el seno de mi familia.

Thomas Jefferson

 

Todos queremos que nuestros hijos desarrollen el respeto y la compasión por otras personas. Queremos que sean honestos, decentes y considerados, que sepan defender sus principios, cooperar con otros y actuar responsablemente. Queremos que tomen decisiones morales. Las recompensas que otorga infundir los valores morales de un muchacho son enormes: los jóvenes que crecen con valores fuertes, consistentes y positivos son más felices, se destacan más en sus estudios y están más propensos a contribuir más a la sociedad.

Así como los niños necesitan ser guiados académicamente, también deben ser educados en los valores de una sociedad civil, valores como amar al prójimo; el dinero hay que ganarlo con un trabajo honrado; decir la verdad y ser honesto; respetar a los demás, respetar su propiedad y respetar sus opiniones; y asumir responsabilidad por las decisiones que uno toma.

En palabra y en hechos, los padres juegan un papel importante ayudando a sus hijos a distinguir entre lo bueno y lo malo y entre lo correcto y lo no correcto. Afortunadamente la mayoría de los jóvenes comparten los valores de sus padres en sus aspectos más importantes. Sus prioridades y principios, así como su buen ejemplo del buen comportamiento le puede enseñar a sus adolescentes a tomar el camino correcto.

Cuando te niegas a tomar alcohol antes de manejar, tu hijo se fija. Cuando aceptas que perdió tu equipo favorito, tu hijo aprende que el ganar no es el todo. Si tu hijo ve que ustedes padres se tratan con respeto, este es el ejemplo que llevará consigo en sus relaciones y en su matrimonio. Cuando tu hijo ve que ustedes padres no desprecian a los seres humanos, es más probable que tenga amistades diversas.

Cuando le devuelves dinero a la cajera que te entregó de más, tu hijo ve cómo funciona la honestidad en acción. Cuando tu hijo te observa cuando tomas decisiones difíciles: "Vamos a comprar un auto usado para poder ahorrar dinero para las vacaciones familiares", se da cuenta. Si aceptas los fracasos como parte íntegra de la vida, si te levantas y sigues adelante, es más probable que tu hijo aprenda a sobrevivir las penas de la vida.

Si tienes la capacidad de reírte de tus propios errores, tu hijo será más capaz de aceptar sus imperfecciones. Si te ofreces como voluntario en un albergue, será más probable que tu hijo demuestre compasión por los menos afortunados.

Tu actitud ante el dinero y las posesiones también moldean las actitudes de tu hijo. Si crees que tu valor y el de otros se define en términos materiales, como los carros, las casas, los muebles y ropa bonita, es más probable que tu hijo adopte las mismas actitudes. Es muy importante que cumplas con las necesidades de tu hijo, pero debes guiarlo para que sepa discernir la diferencia entre lo que necesita y lo que quiere. La camisa “de marca” que tiene que comprar puede ser una buena compra, si tiene los fondos.

Al darle un salario le ayudas a comprender el valor del dinero. Decide cuánto le das tomando en cuenta sus recursos, la edad de tu hijo y qué gastos se supone que cubra con esta cantidad (pasajes, comida, ropa, entretenimiento y otras cosas). Un salario permitirá que el adolescente aprenda a ahorrar y a gastar el dinero con sensatez.

En algún momento te sentirás desalentado y frustrado mientras tus hijos se enfrentan a la adolescencia. ("No puedo creer que mi hijo haya hecho algo tan estúpido y desconsiderado. ¿Qué hice mal?") En general, no es necesario el pánico cuando tu hijo se comporta de una manera que contradice sus normas, siempre y cuando no lo haga con regularidad. El mal comportamiento debe reconocerse y enfrentarse. Pero en estos momentos, hay que recordar nuestros propios tropiezos como adolescentes, y la mayoría de nosotros acabamos bien, ¿o no?

Reuniones familiares y valores

Hoy en día es común que la gente hable de los valores familiares. ¿Te has preguntado alguna vez lo que significan estas palabras? Los valores familiares son fuertes creencias acerca de lo que es importante y lo que no es importante; lo que es bueno y lo que es malo; lo que es correcto y lo que es incorrecto. Cada familia tiene un grupo diferente de valores que tienen significado para ellos. Algunas familias incluyen honestidad y amistad como valores importantes. Otras familias eligen educación o cooperación como primera prioridad en sus valores familiares.

La mayoría de valores se desarrollan viviendo dentro de la familia, sin embargo a medida que los muchachos crecen y se desarrollan, son expuestos a valores de otras personas en la escuela, parques y otros eventos sociales. Ten mucho cuidado, pues los niños pueden confundirse por la diferencia entre sus valores y los valores que observan en la sociedad, por eso es prioritario que les hables frecuentemente a tus hijos acerca de los valores y por qué son importantes para toda la familia.

Los valores pueden cambiar a través de la vida sin embargo la familia sienta las bases para que los valores de los niños se fundamenten. Entonces te pregunto: ¿Con qué frecuencia reúnes a tu familia para platicar? Recuerda que una forma para que tu familia comparta sus propios valores es tener reuniones, pues durante una reunión los miembros de la familia comparten sus sentimientos y es el medio adecuado para que tú y tus hijos se brinden apoyo mutuo en tiempos difíciles y si éstas se realizan constantemente les ayudarán a fortalecer el vínculo familiar entre cada uno de los miembros. Los valores se aprenden mientras se platica dentro de la reunión.

Los valores familiares orientan las metas. Si la familia decide visitar a los abuelos dos veces por semana, se demuestra que los valores tienen prioridad en la unidad familiar y el respeto por los ancianos.

 
Fuente: Texto enviado por el autor, desde Cárdenas, Tabasco