Sólo podemos respetar a los demás
cuando
uno se respeta a sí mismo.
Sólo
podemos dar, cuando nos damos a nosotros mismos.
Sólo
podemos amar, cuando nos amamos a nosotros mismos
Abraham Maslow
No
te tortures más por tu aspecto físico...
acéptate tal como eres.
Es
muy común que tanto adolescentes mujeres como varones
tengan complejos físicos. Algunos están disconformes
con el tamaño o la forma de su nariz; otros se sienten
demasiado bajos; otros, demasiado altos o se quejan de que
sus brazos son muy largos, de su silueta, del cutis y los granitos
que lo cubren, etc.
Los
complejos físicos que un adolescente puede enumerar
a la hora de hablar de su disconformidad con respecto a su
imagen corporal son tan numerosos como las partes que componen
su propio cuerpo. Muy pocos son, sin embargo, los que nombran
aspectos de su personalidad con los que no estén a gusto.
Los
adolescentes suelen depositar en ciertos rasgos corporales
el cúmulo de inseguridad y temores que les aquejan,
eligiéndolos como el o los culpables de todos los males.
Su baja autoestima hace que no se amen ni acepten tal cual
son, quizás por no conocerse lo suficiente. A medida
que se descubren a sí mismos y logran sentirse seguros
y valorarse por sus cualidades de personalidad, la confianza
en sí mismos irá gradualmente aumentando y los “complejos” corporales
dejarán de ser el blanco de sus críticas.
Mientras
más vives, más te vas a dar cuenta
del impacto que causa la actitud que se tenga ante la vida.
La actitud, es más importante que los hechos. Más
importante que el pasado, que la educación, que el dinero,
que las circunstancias, que los fracasos, que los éxitos,
que lo que otras gentes piensen o hagan. La vida es 10% lo
que me sucede y 90% como reacciono a ello.
Una
de las actitudes que más impactarán en tu
desarrollo es la aceptación a ti mismo. Aceptación
no quiere decir tolerancia, ni tampoco poder arreglárselas.
Significa rendirse y hacerse uno con la situación, permitiéndote
ser quien eres.
Si
no te permites ser tu mismo sin ejercerte un juicio hostil,
nunca tendrás la oportunidad de sentir tu magnificencia
natural. Tu rechazo y tu crítica será la causa
de que te retraigas y estés a la defensiva, escondiendo
tu verdadero y vulnerable yo, a causa de tu crueldad. Sin embargo,
cuando sabes que eres aceptado incondicionalmente por ti mismo,
te relajas en tu propia singularidad y empiezas a realizar
movimientos decisivos en su vida.
No
hay puntos intermedios entre el rechazo y la aceptación
de tu persona. Cada ser humano está, ya sea expandiendo
una parte de sí mismo en confianza y autoridad o destruyéndose
como resultado de su no aceptación y su rechazo hacia
ella en este momento.
Cuando
realmente nos amamos, nos aceptamos y nos aprobamos exactamente
tal y como somos, entonces todo funciona en la vida. Es como
si ocurrieran pequeños milagros en todas
partes. Todo mejora a nuestro alrededor. Amarte y aprobarte,
crear un espacio de seguridad, confiar, merecer y aceptar,
todo esto originará una organización en tu mente,
creará relaciones más afectuosas en tu vida.
La gente que se ama a sí misma y a su cuerpo, no abusa
ni de su persona ni de los demás. La autoaprobación
y la autoaceptación en estos momentos son las claves
principales para los cambios positivos en todos los campos
de su vida.
El
amarse a ti mismo comienza con no criticarnos más.
La crítica nos encierra en el mismo patrón que
estamos queriendo cambiar. El ser comprensivos y amables con
nosotros mismos, nos ayuda a lograr el cambio. Recuerda que
te has estado criticando por muchos años y no ha funcionado.
Trátate con aprobación y observa tus resultados. Aumenta tu autoestima:
La actitud que tenga hacía mí mismo
determina mi autoestima.
Mi autovalía depende de la autoimagen
que tenga de mí mismo.
Los demás no determinan mi valía,
así como tampoco las circunstancias.
Tengo la capacidad para pensar, enfrentar cualquier
desafío y lograr lo que me proponga, tanto como cualquier
otro ser humano.
Tengo
derecho a buscar, obtener y disfrutar la felicidad.
Dios me creó a su imagen y semejanza y
sólo por eso valgo.
Si la imagen que tengo de mí mismo no
es la que me agrada, entonces mi autoestima será baja.
En la medida que la imagen sea de mi agrado mi autoestima será mejor.
Si
aún sabiendo esto que has leído, todavía
te afanas en criticarte física y emocionalmente, entonces
atente a las circunstancias y vive una vida de mediocridad.
Ahora si te rindes a lo que eres y tomas acción en tu
vida, aseguras un futuro de prosperidad y desarrollo. |