| Nuevamente
ha llegado el mes de marzo y con él,
la celebración del día de la familia, la conmemoración
del día internacional de la mujer y el inicio de la
primavera.
Gracias
a la generosidad de este periódico, puedo compartir
en este espacio, algunas ideas, sobre temáticas alusivas
a la educación, cultura y valores. Hoy me permito invitar
a los lectores, a reflexionar juntos, sobre el valor de las
mujeres, como fortaleza de los pueblos.
A
partir del siglo XX, se generó en el mundo una cruzada
intensa a favor de las mujeres, como forma de reconocer sus
derechos, fomentar la no discriminación y generar una
cultura de equidad e igualdad de oportunidades entre los seres
humanos. Sin lugar a dudas, las iniciativas internacionales
y la disposición de muchos gobiernos, paulatinamente
empezaron a consolidar programas y legislaciones, que garanticen
la igualdad entre hombres y mujeres; desde luego, a la fecha,
existen, países enteros y comunidades, en donde las
creencias, estereotipos y patrones culturales, aún no
abren la cortina de la igualdad, y millones de mujeres de todas
las edades, siguen siendo víctimas de violencia, exclusión
y explotación.
Afortunadamente
en México, la situación poco
a poco, ha ido cambiando; como resultado del creciente movimiento
internacional de la mujer, reforzado por la ONU , la disposición
de los gobiernos, la participación cada vez mayor de
las mujeres y de las instancias que trabajan a favor de los
derechos humanos. Durante la administración de Vicente
Fox, se aprobó la Ley General para la igualdad entre
mujeres y hombres, misma que se publicó el día
2 de agosto del 2006, en el diario oficial de la federación.
A partir de la aprobación correspondiente del Congreso
de Diputados y de la Cámara de Senadores; se decretó tal
legislación, como medio para regular y garantizar la
igualdad entre mujeres y hombres, basados en los principios
de equidad, igualdad y no discriminación. La ley establece
condiciones para una vida digna de todos los mexicanos, así lo
describe en los ejes : vida económica, participación
y representación política, acceso y disfrute
de los derechos sociales, vida civil, diversificación
de roles y eliminación de estereotipos, derecho a la
información y la participación social; en realidad,
estas directrices dan cuenta del compromiso, respeto, promoción
y defensa de los derechos humanos, así como de la igualdad
de oportunidades. La aprobación de esta ley, es sin
duda, un paso importante en la construcción de un México
democrático, capaz de reconocer capacidades, derechos
y obligaciones de sus hombres y mujeres, artífices del
presente y del futuro de nuestro país. Sin embargo,
la ley por si sola, no será suficiente para mejorar
las condiciones de las mexicanas; pues se requiere de programas
públicos, integrales y complementarios para impulsar
el desarrollo de las mujeres, en todos los ámbitos de
la vida y en todas etapas del desarrollo humano.
El
creciente movimiento a favor de las mujeres, se impulsa cada
día, pues la participación de más
mujeres, instituciones, organizaciones no gubernamentales,
entre otros grupos de activistas, es evidente; por eso, con
motivo de la conmemoración del “ Día internacional
de la mujer”, bien vale la pena, apoyar la cruzada por
la defensa y respeto de los derechos humanos y demandas, para
beneficio de niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres
adultas.
En
nuestro país, según datos estadísticos
publicados por el INMUJERES, la población joven de México,
representa el 26.3 %; en tanto, las personas adultas, representan
el 34.8%, equivalente a 35.9 millones de personas, de los cuales
18.8 millones son mujeres y 17.1% son hombres; estos datos
indican cómo el estrato de jóvenes y adultos,
representan los sectores de mayor población, indicador
que motiva a la implementación emergente de programas
de sensibilización y educación, a favor de la
equidad de género, incluyendo aspectos sobre sexualidad,
una vida sin violencia y la cultura de la denuncia sobre delitos
de maltrato, explotación sexual y pornografía.
Este
8 de marzo, conmemoremos juntos el día de la mujer,
una forma de unirnos en un punto de convergencia, a favor de
los derechos de las mujeres, su participación en la
vida política y económica; es una forma de valorar
su existencia, tan valiosa para el desarrollo de los pueblos.
Las mujeres representan no solo un porcentaje mayor de la población
mexicana, también son símbolo de trabajo, entrega,
capacidad, lucha y coraje. Esa fecha, es singular; la mejor
ocasión para reflexionar sobre su papel en la familia,
trabajo, escuela, empresa, colonia, comunidad, estado y país;
es tiempo de impulsar cambios en creencias, mitos y estereotipos
hacia las mujeres; es momento de celebrar actos de valor, decisiones
acertadas y propuestas positivas de mujeres comprometidas e
emprendedoras, trabajando a favor del respeto y dignidad de
la vida.
El
día internacional de la mujer, para algunos puede
ser un pretexto, para nosotras, es la oportunidad de escuchar
nuestra voz, reconocerla y valorarla, porque también,
nuestra opinión cuenta y nuestra existencia, completa
el equipo humano, edificador de los valores de una sociedad
armónica; amamos la paz, deseamos bienestar y desarrollo
para todos.
Esta
ocasión,
sirve de marco para compartir con las mujeres, este mensaje “ alza
tu canto mujer… toma la mano
que tiendo, alza tu canto conmigo, vamos a buscar reconocimiento,
junto al hombre y a tus hijos. Aquí estoy a tu lado,
con tu voz en mi boca, para luchar contigo, con mi palabra,
por tu vida y tu alegría”.
San
Francisco de Campeche, Cam. Marzo de 2007. |