| La
participación política de las mujeres mexicanas,
cada vez cobra más presencia en diferentes niveles de
la sociedad; tales avances, son resultado del reconocimiento
de los derechos civiles y políticos alcanzados a lo largo
de más de cinco décadas. Desde 1953 a la fecha,
su actividad constante, en programas con liderazgo, activismo
y uso pleno de derechos y obligaciones, la ubican en un plano
de discusión, negociación y participación
en los procesos electorales.
En
Campeche y el país entero, cada mujer de acuerdo a su
escolaridad, nivel sociocultural y experiencias, tiene una forma
particular de comprender el valor de su decisión y el
derecho al voto, como factores claves en la construcción
de la equidad y la democracia. Es pertinente destacar que algunas
mujeres han dedicado parte de su vida, a la política,
administración pública, educación y servicio
social; sin embargo, no puede negarse, la falta de igualdad
de oportunidades de las mujeres en situaciones de desventaja
–analfabetas, indígenas, en situaciones de pobreza,
enfermas, desempleadas, víctimas de violencia, etc…-,
que aunque forman parte del padrón electoral; gran porcentaje
de ellas, desconocen sus derechos y obligaciones para impulsar
una vida democrática.
Este
año, las mexicanas conmemoran el LV Aniversario del sufragio
femenino; para algunos, 55 años de labor, aún
no suficientes para alcanzar un nivel de madurez cívica
en la población femenina; pues cientos de miles de ciudadanas,
ven truncada su libertad para elegir a sus gobernantes, debido
al condicionamiento, chantaje o abuso de poder, que intimidan
su derecho y provocan confusión, o lo que es peor, viven
con el temor de la presión de los directivos de los partidos,
jefes de trabajo o líderes sindicales. ¿Puede
llamarse respeto a la decisión y voto femenino?
Muy
pronto, empezará la carrera política del 2009,
volverá el proselitismo, elección de candidatos
a puestos de elección popular, reuniones, desayunos,
mítines, visitas domiciliarias, cartas, regalos, entre
tantas estrategias. Ojalá que los partidos y sus candidatos,
valoren mejor la presencia femenina y sus fortalezas para promover
una cultura a favor del ejercicio del sufragio femenino; porque
cada ciudadano, independientemente de su género, está
en igualdad de condiciones para participar en los procesos electorales.
No es necesario, ser líder, candidata o militante de
algún partido, lo importante es analizar las propuestas,
plantear demandas, proponer alternativas y participar activamente
con la comunidad; no es cuestión de permanecer en silencio,
ni con actitudes de conformismo. Cada voto cuenta, cada mujer
tiene un alto valor y fuerza para protagonizar en las contiendas,
capacidad, inteligencia y recursos para defender a sus congéneres.
Según
datos de Instituto Federal Electoral (hasta el 31 de agosto
de 2008) en el estado de Campeche, el total del padrón
electoral es de 528047, de los cuales: el 49.88% representa
a la población masculina y el 50.12% a las mujeres, equivalente
a 264, 640; esto es, para las elecciones del 2009, el voto femenino,
será determinante en los resultados; el mayor porcentaje
por rango de edad, corresponde al grupo de los jóvenes
con un 14.03%, en tanto el grupo de menor porcentaje de electores
(3.91%) lo forman personas entre 60 y 64 años de edad.
Hoy
día, las ciudadanas campechanas tienen en sus manos la
oportunidad de aspirar y construir un estado mejor, una comunidad
digna para su familia, un país menos corrupto, un mundo
más humano; el derecho al voto y la libertad de expresión,
permiten expresar propuestas, críticas y pensamientos
positivos, para fortalecer la dignidad y contribuir a alcanzar
mejores condiciones de vida.
Una
mirada a la participación femenina en el aspecto político,
muestra el camino recorrido, aún está lejos de
la meta, falta todavía mucho por hacer. Como colectivo,
las mujeres empiezan a cobrar conciencia de que merecen el mejor
de los mundos posibles y de que vale la pena luchar por él.
Las mujeres han estado presentes y activas en este proceso.
Sirva
la conmemoración del LV Aniversario del sufragio femenino,
como otro paso en los escalones de la democracia; porque lejos
de la logística de los partidos políticos, Congresos
y gobierno. “El voto de las mujeres cuenta y decide”.
San
Francisco de Campeche, Campeche. 15 de octubre de 2008.
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