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(11 de enero de 2009)
 

Más allá del tiempo

 

Las páginas de la historia del libre y soberano estado de Campeche, guardan celosamente el legado de sus hombres; personajes valientes, motivados por pensamientos progresistas, dedicaron gran parte de su vida a la conquista de mejores condiciones para el desarrollo político, social y cultural de su pueblo.

A la memoria regresan nombres, fechas, natalicios, aniversarios y las acciones relevantes, que consolidaron la construcción de una entidad visionaria en el tiempo. Referirse a los personajes ilustres de nuestra tierra, es como regresar en el tiempo, a la época de lucha por el progreso y libertad; sí, equivale a perderse en los libros de historia del Campeche de los siglos XIX y XX, recrear la vida de quienes nacieron y trabajaron con empeño para dejar huella, por su paso por la vida. Así podemos recordar a Tomás Aznar Barbachano, Pablo García y Montilla, Justo Sierra Méndez, Perfecto Baranda Berrón, Ermilo Sandoval Campos, José Narváez Márquez, entre otros destacados ciudadanos, sobresalientes por sus capacidades y aptitudes; pero más que nada, reconocidos por su alto compromiso moral de servicio a la comunidad.

Enero – es quizá el mes que reúne a distinguidos campechanos – por ello, me parece conveniente, refrescar los datos y fijar en la memoria, el nombre de nuestra gente. ¿Por qué? Sencillamente porque es un mes especial en la efemérides de los sucesos y personajes de este rincón del sureste mexicano.

Seguramente el nombre de Don Tomás Aznar Barbachano, le dice algo, ¿no es así? ¿Quién fue ese señor? Pues fue un político, educador, escritor y legislador nacido el 5 de enero de 1825; junto con Pablo García, se convirtieron en líderes en pro de la creación del Estado de Campeche.

Ahora, recuerda al abogado Perfecto Baranda Berrón (1920-1995). Resulta que fue Oficial judicial del Juzgado de paz, Jefe de defensoría pública del Estado, actuario federal y Juez de Distrito en Quintana Roo, Yucatán y Campeche.

¿Qué sabe de Don Ermilo Sandoval Campos? Bueno, este distinguido caballero, nació el 13 de enero de 1912, fue abogado y maestro. Desempeñó varios cargos públicos y tuvo la encomienda de dirigir el Instituto Campechano; también fue rector de la Universidad de Campeche.

Otro singular campechano, músico y compositor de renombre nacional e internacional, es José Narváez Márquez, llegó a este mundo, el 15 de enero de 1915. Autor de la letra y música de “Embrujo”, “Campeche”, “La novia del mar” “Las torres de catedral”, “Ciudad del Carmen”, “Tierra campechana”, entre otras.

En el mes de enero, los anales de la historia desnudan la figura de Pablo García y Justo Sierra Méndez, ambos nacieron en el siglo XIX en la misma ciudad; el primero en el año de 1824 y el segundo, en 1848. Don Pablo García siendo diputado, encabezó el movimiento de emancipación de Campeche de Yucatán y su elevación como entidad federal. Fue el primer gobernador de nuestro estado.

En el caso de Don Justo Sierra, éste fue poeta, historiador, orador, pedagogo y diplomático; su labor literaria fue generosa. También se distinguió por su actuación como magistrado en la Suprema Corte de Justicia de la nación; además de ser fundador de la Universidad Nacional y Ministro de México en España. Fue distinguido como “Maestro de América”, hoy día, su nombre permanece en escuelas, bibliotecas y comunidades; su efigie, en sitios y monumentos.

Cada uno de los personajes mencionados en líneas anteriores, invita al estudio de su vida y obra; su huella imborrable en la historia local, es motivo de inspiración para estudios de investigación, reseñas y crítica. En esta entrega, las líneas cobran vida: admiración por lo nuestro y el respeto a la obra de los audaces. Pues el talento de esas personas, debe ser conocido por los estudiantes, todo campechano debe identificar los hijos ilustres de la tierra que cobija nuestro ser; sentirse orgulloso del pasado y motivado para trabajar a favor de una vida mejor para todos en este siglo XXI.

San Francisco de Campeche, Cam. Enero de 2009.

 
 
Texto enviado por su autora. 9 de enero de 2009