| Las
páginas de la historia del libre y soberano estado de
Campeche, guardan celosamente el legado de sus hombres; personajes
valientes, motivados por pensamientos progresistas, dedicaron
gran parte de su vida a la conquista de mejores condiciones
para el desarrollo político, social y cultural de su
pueblo.
A
la memoria regresan nombres, fechas, natalicios, aniversarios
y las acciones relevantes, que consolidaron la construcción
de una entidad visionaria en el tiempo. Referirse a los personajes
ilustres de nuestra tierra, es como regresar en el tiempo, a
la época de lucha por el progreso y libertad; sí,
equivale a perderse en los libros de historia del Campeche de
los siglos XIX y XX, recrear la vida de quienes nacieron y trabajaron
con empeño para dejar huella, por su paso por la vida.
Así podemos recordar a Tomás Aznar Barbachano,
Pablo García y Montilla, Justo Sierra Méndez,
Perfecto Baranda Berrón, Ermilo Sandoval Campos, José
Narváez Márquez, entre otros destacados ciudadanos,
sobresalientes por sus capacidades y aptitudes; pero más
que nada, reconocidos por su alto compromiso moral de servicio
a la comunidad.
Enero
– es quizá el mes que reúne a distinguidos
campechanos – por ello, me parece conveniente, refrescar
los datos y fijar en la memoria, el nombre de nuestra gente.
¿Por qué? Sencillamente porque es un mes especial
en la efemérides de los sucesos y personajes de este
rincón del sureste mexicano.
Seguramente
el nombre de Don Tomás Aznar Barbachano, le dice algo,
¿no es así? ¿Quién fue ese señor?
Pues fue un político, educador, escritor y legislador
nacido el 5 de enero de 1825; junto con Pablo García,
se convirtieron en líderes en pro de la creación
del Estado de Campeche.
Ahora,
recuerda al abogado Perfecto Baranda Berrón (1920-1995).
Resulta que fue Oficial judicial del Juzgado de paz, Jefe de
defensoría pública del Estado, actuario federal
y Juez de Distrito en Quintana Roo, Yucatán y Campeche.
¿Qué
sabe de Don Ermilo Sandoval Campos? Bueno, este distinguido
caballero, nació el 13 de enero de 1912, fue abogado
y maestro. Desempeñó varios cargos públicos
y tuvo la encomienda de dirigir el Instituto Campechano; también
fue rector de la Universidad de Campeche.
Otro
singular campechano, músico y compositor de renombre
nacional e internacional, es José Narváez Márquez,
llegó a este mundo, el 15 de enero de 1915. Autor de
la letra y música de “Embrujo”, “Campeche”,
“La novia del mar” “Las torres de catedral”,
“Ciudad del Carmen”, “Tierra campechana”,
entre otras.
En
el mes de enero, los anales de la historia desnudan la figura
de Pablo García y Justo Sierra Méndez, ambos nacieron
en el siglo XIX en la misma ciudad; el primero en el año
de 1824 y el segundo, en 1848. Don Pablo García siendo
diputado, encabezó el movimiento de emancipación
de Campeche de Yucatán y su elevación como entidad
federal. Fue el primer gobernador de nuestro estado.
En
el caso de Don Justo Sierra, éste fue poeta, historiador,
orador, pedagogo y diplomático; su labor literaria fue
generosa. También se distinguió por su actuación
como magistrado en la Suprema Corte de Justicia de la nación;
además de ser fundador de la Universidad Nacional y Ministro
de México en España. Fue distinguido como “Maestro
de América”, hoy día, su nombre permanece
en escuelas, bibliotecas y comunidades; su efigie, en sitios
y monumentos.
Cada
uno de los personajes mencionados en líneas anteriores,
invita al estudio de su vida y obra; su huella imborrable en
la historia local, es motivo de inspiración para estudios
de investigación, reseñas y crítica. En
esta entrega, las líneas cobran vida: admiración
por lo nuestro y el respeto a la obra de los audaces. Pues el
talento de esas personas, debe ser conocido por los estudiantes,
todo campechano debe identificar los hijos ilustres de la tierra
que cobija nuestro ser; sentirse orgulloso del pasado y motivado
para trabajar a favor de una vida mejor para todos en este siglo
XXI.
San
Francisco de Campeche, Cam. Enero de 2009.
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