| La
voz poética de las mujeres mexicanas es pretexto para
desnudar la sensibilidad y las vivencias; se vuelve representación
de ideales, sueños y realidades. A través de las
palabras, los recuerdos encuentran moldes para crear imágenes,
metáforas y cadenas de sonidos en armonía. La
misma naturaleza femenina resalta la belleza y enaltece la espiritualidad.
En
el siglo XX, la literatura mexicana se nutrió con las
obras de los hombres; las mujeres aun no figuraban como creadoras
literarias, fue Rosario Castellanos (1925-1974) una de las primeras
en atreverse a expresar la fuerza emotiva de las palabras, quitar
el velo de la sumisión de las mujeres, mostrar a la sociedad,
la sensibilidad y capacidades humanas de las mexicanas. Su forma
singular de simbolizar la realidad de las comunidades indígenas
y mostrar al mundo las condiciones de inequidad en la vida de
las mujeres del país, fueron la inspiración de
sus obras literarias.
Su
solida formación universitaria y sensibilidad humana
se convirtieron en el ancla para emprender diversos proyectos
como promotora cultural, directora de información y prensa
de la UNAM, directora de teatro, catedrática en Universidades
de México y el extranjero, investigadora y diplomática.
Fue
un personaje de las letras en América Latina, cultivó
la poesía, la narrativa y el ensayo. Algunas de sus obras
son en:
*Poesía
-Trayectoria del polvo (1948)
-Al pie de la letra (1959)
-Lívida luz (1960)
-Poesía no eres tú (Obra poética 1948-1971)
*Cuento
-Ciudad Real (1960)
-Álbum de familia (1971)
*Novelas
-De la vigilia estéril (1950)
-El rescate del mundo (1952)
-Balún- Canán (1957)
*Teatro
-Tablero de damas (1952)
*Ensayos
-La corrupción (1970)
-Mujer que sabe latín (1973)
-El uso de la palabra (1974)
Recibió
reconocimientos por su lucha incansable por los derechos y el
respeto a los pueblos indígenas; chiapaneca destacada,
amante de lo cotidiano, de sus raíces y su género.
Por su trabajo como escritora mereció el Premio Xavier
Villaurrutia (1961) y el Premio Sor Juana Inés de la
Cruz (1962), entre otros. Su aportación a la literatura
mexicana es valiosa y su desempeño en actividades académicas,
culturales y diplomáticas, le valieron el reconocimiento
para ser parte de los “Hombres ilustres”, pues sus
restos reposan en la Rotonda.
Este
mes de agosto, se cumplen 35 años de su partida; su recuerdo
alimenta las letras hispanas y nutre la inspiración de
escritores contemporáneos. Como persona es ejemplo de
liderazgo, reconocida como promotora del feminismo en Latinoamérica
y defensora de las mujeres mexicanas.
Algunos
de sus versos:
Nocturno
Para
vivir es demasiado el tiempo;
para saber no es nada.
¿A qué vinimos, noche, corazón de la noche?
No
es posible sino soñar, morir,
soñar que no morimos
y, a veces, un instante, despertar.
Nostalgia
Ahora
estoy de regreso.
Llevé lo que la ola, para romperse lleva
–sal, espuma y estruendo-,
y toqué con mis manos una criatura viva;
el silencio.
Heme
aquí suspirando
como el que ama y se acuerda y está lejos.
Referencias.
-Diccionario de escritores hispanoamericanos. Larousse.
2002.
-http://sololiteratura.com/ros/rosobras.htm.
-www.informador.com.mx.
San
Francisco de Campeche, Cam. Agosto de 2009.
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