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(19 de agosto de 2009)
 

Rosario Castellanos y su legado literario

 

La voz poética de las mujeres mexicanas es pretexto para desnudar la sensibilidad y las vivencias; se vuelve representación de ideales, sueños y realidades. A través de las palabras, los recuerdos encuentran moldes para crear imágenes, metáforas y cadenas de sonidos en armonía. La misma naturaleza femenina resalta la belleza y enaltece la espiritualidad.

En el siglo XX, la literatura mexicana se nutrió con las obras de los hombres; las mujeres aun no figuraban como creadoras literarias, fue Rosario Castellanos (1925-1974) una de las primeras en atreverse a expresar la fuerza emotiva de las palabras, quitar el velo de la sumisión de las mujeres, mostrar a la sociedad, la sensibilidad y capacidades humanas de las mexicanas. Su forma singular de simbolizar la realidad de las comunidades indígenas y mostrar al mundo las condiciones de inequidad en la vida de las mujeres del país, fueron la inspiración de sus obras literarias.

Su solida formación universitaria y sensibilidad humana se convirtieron en el ancla para emprender diversos proyectos como promotora cultural, directora de información y prensa de la UNAM, directora de teatro, catedrática en Universidades de México y el extranjero, investigadora y diplomática.

Fue un personaje de las letras en América Latina, cultivó la poesía, la narrativa y el ensayo. Algunas de sus obras son en:

*Poesía
-Trayectoria del polvo (1948)
-Al pie de la letra (1959)
-Lívida luz (1960)
-Poesía no eres tú (Obra poética 1948-1971)

*Cuento
-Ciudad Real (1960)
-Álbum de familia (1971)

*Novelas
-De la vigilia estéril (1950)
-El rescate del mundo (1952)
-Balún- Canán (1957)

*Teatro
-Tablero de damas (1952)

*Ensayos
-La corrupción (1970)
-Mujer que sabe latín (1973)
-El uso de la palabra (1974)

Recibió reconocimientos por su lucha incansable por los derechos y el respeto a los pueblos indígenas; chiapaneca destacada, amante de lo cotidiano, de sus raíces y su género. Por su trabajo como escritora mereció el Premio Xavier Villaurrutia (1961) y el Premio Sor Juana Inés de la Cruz (1962), entre otros. Su aportación a la literatura mexicana es valiosa y su desempeño en actividades académicas, culturales y diplomáticas, le valieron el reconocimiento para ser parte de los “Hombres ilustres”, pues sus restos reposan en la Rotonda.

Este mes de agosto, se cumplen 35 años de su partida; su recuerdo alimenta las letras hispanas y nutre la inspiración de escritores contemporáneos. Como persona es ejemplo de liderazgo, reconocida como promotora del feminismo en Latinoamérica y defensora de las mujeres mexicanas.

Algunos de sus versos:

Nocturno

Para vivir es demasiado el tiempo;
para saber no es nada.
¿A qué vinimos, noche, corazón de la noche?

No es posible sino soñar, morir,
soñar que no morimos
y, a veces, un instante, despertar.

Nostalgia

Ahora estoy de regreso.
Llevé lo que la ola, para romperse lleva
–sal, espuma y estruendo-,
y toqué con mis manos una criatura viva;
el silencio.

Heme aquí suspirando
como el que ama y se acuerda y está lejos.

 

Referencias.
-Diccionario de escritores hispanoamericanos. Larousse. 2002.
-http://sololiteratura.com/ros/rosobras.htm.
-www.informador.com.mx.

San Francisco de Campeche, Cam. Agosto de 2009.

 
 
Texto enviado por Teresita Durán Vela, el 19 de agosto de 2009