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A menudo, quienes vacilan en hacer planes
es porque dudan también en su capacidad de cumplir.
- Michael Levine.
Yo
sé que eres un ser único e irrepetible. Sé
también que tus sueños son los que te mueven hacia
el camino del éxito. Cuando esos sueños están
documentados facilita que tus ideas se hagan realidad. Las ideas
están en tu mente y muchas veces se distorsionan de acuerdo
a tus estados de ánimo tan cambiantes. Lo que sueñas
hoy, quizá se enriquezca mañana, pero ¿y
si no es así?, ¿entonces qué pasa? Se van
deteriorando tus sueños porque no tienes un mapa, un
rumbo hacia donde dirigirte o quizá ni una brújula
que te indique el sentido, ni los tiempos y las herramientas
que usarás en esa aventura.
A
partir de ahora a los sueños les llamaremos objetivos.
Un objetivo es una expresión que señala lo que
queremos ser y no necesariamente es medible. Ahora bien, se
deberá diferenciar de la meta; a la meta se le conoce
también como objetivo operativo y se trata de un evento
futuro que deseamos alcanzar como un paso para llegar al objetivo.
La palabra griega meta, significa mas allá, y es un resultado
específico que se desea alcanzar. Las metas deben ser
medibles y convertirse en objetivos de implementación
para las diferentes funciones de tu vida.
Para
que te pueda explicar la manera de como plantear tus objetivos,
haré referencia de lo que la administración ha
usado para dar rumbo a las empresas. Las empresas u organizaciones
cuentan, por lo general, con un líder empresarial que
lleva las riendas de la empresa, y con una junta directiva que
le ayuda a determinar la visión, la misión y los
objetivos de la misma. Es común que las dos partes se
reúnan cuando hay que tomar una decisión de envergadura.
El primero escucha con atención a todos los miembros
de su junta antes de tomar una decisión sobre cuáles
serán las metas de la empresa y el camino más
conveniente para alcanzarlas. Cuando me refiero a las metas
estoy indicando a la cuantificación del objetivo, de
ese sueño.
En
nuestro caso, quiero sugerir que utilicemos un modelo similar
para desarrollar tu plan de éxito personal. Imagina que
tu mente es como una gran empresa, una planta generadora de
ideas, sueños, y un sinnúmero de emociones y deseos.
Una de tus responsabilidades más importantes como presidente(a)
de esta empresa es invertir suficiente tiempo en planear tu
futuro, fijando metas y tomando decisiones acerca de como responder
a las circunstancias que enfrentas constantemente.
Imagínate
liderando las reuniones de tu empresa, con los siete miembros
de tu junta directiva. Cada uno de ellos representa una de las
múltiples facetas de tu “ser”: el ser profesional,
el intelectual, el espiritual, el familiar, el ser salud y estado
físico, el recreativo y el financiero. Cada uno de ellos
ha decidido dedicar su vida a proteger, mejorar y desarrollar
los diferentes aspectos de la faceta que ellos representan y
como podrás darte cuenta, cada uno de ellos busca proyectar
sus deseos o intereses, tal vez con cierto egoísmo, como
lo más importante de tu vida.
No
te extrañe si, por ejemplo, al momento de sentar metas,
tu ser profesional quiera que te concentres exclusivamente en
tus objetivos profesionales, sin importarle para nada las necesidades
de las otras áreas de tu vida. Después de todo,
desde su punto de vista, tus metas profesionales deben ser las
prioritarias.
De
ahí que puedan surgir discrepancias y confrontaciones
entre tu ser profesional y tu ser familiar, por ejemplo, quien
no puede aceptar ser relegado a un segundo lugar, como consecuencia
de tu afán por triunfar profesionalmente. Esta situación
de aparente conflicto, se hace aún más difícil
si tienes en cuenta que, en el fondo, cada uno de ellos desea
tu éxito personal.
Tu
trabajo consiste en escuchar a cada uno de ellos y descubrir
cuáles son sus metas más ambiciosas y sus quejas
y tomar nota, para que, al desarrollar tu plan de éxito
personal, todas las facetas de tu “ser” estén
representadas allí.
Si
lo logras, habrá armonía en tu vida, y verás
cómo es posible que todas estas individualidades cooperen
y trabajen juntas proveyéndote las herramientas, la energía
y la visión para poder vivir una vida plena y feliz.
Pero si no escuchas sus voces, es posible que tu plan quede
truncado en alguna de las facetas de tu ser y esto te generará
continuos conflictos entre ellas.
Es
posible triunfar sin sacrificar ninguna de las áreas
de nuestro ser. No es necesario sacrificar los momentos libres
para la recreación en aras de la profesión, ni
se necesita olvidar la relación con la familia para alcanzar
un alto nivel intelectual porque se requiere más tiempo
para ello.
Recuerda
que la felicidad es un producto del éxito, y éste
es el resultado de vivir en un estado de constante felicidad.
Ignora a quienes afirman que “es imposible hacerlo todo”.
Tener una vida balanceada, no sólo es posible, sino que
debe ser tu meta más importante si verdaderamente deseas
ser feliz.
Para
que se te facilite el planteamiento de tus metas deberás
seguir con detenimiento estos siete pasos:
Paso
1. Identificación del objetivo(s)
Identifica los objetivos cuidando que estos seas específicos
y medibles, además deberás cuidar que sean positivos.
Paso
2. Identificación de los beneficios y los beneficiarios
Ya identificados los objetivos se procede a determinar cuáles
serán los beneficios que obtendrás. Al alcanzar
metas se estarán dando pasos hacia un mejor estado, ya
sea en el nivel familiar, profesional, en el área espiritual,
etc. Sea cual fuere el ámbito en el que se establezcan
las metas siempre habrán beneficios.
Paso
3. Fijación de límites de tiempo
Adelantados los primeros dos pasos se deben fijar límites
de tiempo para la consecución de cada meta. Cuando se
establece un determinado lapso de tiempo se está creando
sentido de urgencia para realizar las acciones a que haya lugar,
es recomendable, en proyectos cortos (máximo 120 días)
trabajar sobre una base diaria mientras que en proyectos de
mayor duración la base podría ser semanal o quincenal.
Resulta adecuado elaborar cronogramas que permitan dividir las
metas en pedazos pequeños, así se cierra la posibilidad
de sentir que no se podrá conseguir el objetivo final,
ya que se estará trabajando en el día a día
por conseguir objetivos más pequeños que sumados
permitirán lograr el más importante. Si inicias
un proyecto que busca adquirir conocimientos sobre una lengua
extranjera, y su duración es de un año y la meta
es hablarlo y comprenderlo al cabo de ese año en un 80%.
Será menos agobiador si pones metas mensuales sobre el
aprovechamiento del lenguaje, así estarás evaluando
tu desarrollo constantemente y la posibilidad de desanimarte
en la consecución sería menor.
Paso
4. Identificación de los principales obstáculos
Si lo que se quiere es alcanzar metas entonces hay que saber
cuáles son los posibles problemas que se podrán
encontrar en el camino hacia su consecución, de otro
modo no se podrán realizar planes o adelantar estrategias
para resolverlos. La mayor parte de las veces después
de iniciar tu proyecto te llenas de desánimo. Esto se
debe a que no quieres pagar un precio por lo que buscas, y entonces
te desanimas con facilidad porque no quieres ni deseas salirte
de tu cajita de confort y aplicas la ley del “menor esfuerzo”.
Recuerda que todo tiene un precio y que los logros más
importantes de la vida se cobran con una factura muy cara, pero
bien vale la pena arriesgarse a tomar acción porque los
resultados serán sorprendentes cuando se tiene un espíritu
combativo hacia el logro de tus metas. Te recomiendo que te
arriesgues y que no tengas miedo a los obstáculos después
de identificarlos. ¿Qué tal si sí?
Paso
5. Identificación de las habilidades y el conocimiento
requerido
Ya
que se conocen cuáles son los problemas a enfrentar hay
que determinar qué habilidades y conocimientos habrán
de poseer para llevar a cabo el proyecto, no tienes que ser
un experto en todas las áreas, lo que si tienes que tener
es la habilidad para encontrar diferentes alternativas que necesitas
y la capacidad para identificar qué habilidades y conocimientos
son requeridos. Recuerda que existe “una y mil maneras
de llegar a la meta”.
Paso
6. Identificación de individuos con las cuales se facilitará
el logro de tus metas
Si se acude a la gente apropiada se encontrará
la solución adecuada. De acuerdo al tipo de meta planteada,
tendrás que recurrir a diferentes personas que te brindarán
apoyo, porque recuerda que nada se puede solo, sin embargo es
tu responsabilidad lo que hagas con tu vida hacia el logro de
tus metas. Pregúntate siempre: ¿Si no yo quién?
¿Si no hoy cuándo?
Paso
7. Desarrollo del plan de acción
Las
metas no se conseguirán con el simple hecho de determinarlas
específicamente o sabiendo cuáles son las barreras
a franquear, se alcanzarán si se ejecuta un plan de acción
juicioso paralelo a un cronograma. Muchas de las tareas a adelantar
deberán fraccionarse en estos siete pasos y se convertirán
en pequeños objetivos, la verdad es que el plan de acción
es el trabajo diario bajo unas condiciones de planeación
previa que contemplen desde las labores a desarrollar, el tiempo
que se les dedicará, hasta las contingencias que se puedan
presentar y sus posibles soluciones.
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