Todo
aquel que tiene una razón de vivir puede soportar cualquier
forma de hacerlo
Friedrich
Nietzche
Una de las más interesantes aventuras que se nos presentan
en la vida es encontrarle sentido. Si, es correcto, la vida
tiene sentido, pero te corresponde a ti encontrarle el sentido
individual que te permitirá aprovechar al máximo
la travesía por este mundo.
Se
trata de encontrar las respuestas particulares a las preguntas:
¿de qué se trata la vida?, y ¿qué
vine a hacer aquí? Se trata de respuestas particulares
porque necesitas respuestas que te sirvan, es decir, a cada
ser humano le toca encontrar sus propias respuestas, a cada
cual le toca descubrir su propia verdad. Lo que es útil
para ti puede no tener sentido para otro, y lo que es significativo
para este último puede carecer de valor para el primero.
Tal
vez al plantearte estas preguntas por primera vez podrían
parecerte como algo fuera de tu alcance, y reservado exclusivamente
para los grandes filósofos. Pero, los más grandes
filósofos comprendieron que esta es una tarea individual,
lo cual se encuentra demostrado en la ancestral frase "Conócete
a ti mismo"; con la cual lejos de pretender tener las
respuestas para toda la humanidad, incentivaban a cada individuo
a encontrar su verdad. Aunque el hecho de encontrarle sentido
a la vida no es enseñado en la escuela, es de gran
importancia para lograr una vida satisfactoria en todos los
sentidos. Pues al vivir una vida sin verdadero sentido, cualquier
cosa que se hace carece de significado y no se obtiene ninguna
satisfacción real.
Lo
anterior potencialmente podría hacerte sentir vacío
y darte la sensación de estar solo. Esto a su vez podría
colocarte en una situación de "estar buscando
algo y no saber qué es".
Carencia
de Sentido
La
creencia sobre "evitar el dolor y conseguir el placer"
está muy difundida en la actualidad como el supuesto
principal motivador de la actividad humana. Esto se entiende
si comprendes que vives en un mundo en el cual la población
aumenta continuamente, y competir por trabajo, pareja, riqueza
y estatus social se considera la norma. De aceptar lo anterior,
en vez de desarrollar tus talentos a niveles asombrosos de
los cuales eres capaz, preferirías quizá estar
comparándote continuamente a otros. Y de hacerlo, difícilmente
emprenderías las tareas que te brindarían satisfacción
en la vida.
Es
un hecho que un porcentaje de las personas que habitan este
planeta no saben por qué están vivas, y ni siquiera
piensan en ello. Aun así, una vida sin sentido se hace
poco llevadera al pasar el tiempo. Es por eso que muchas personas
se encuentran en situaciones no deseadas después de
retirarse, que los desempleados se sienten deprimidos, y aun
los ricos y famosos se sienten infelices.
La
Trampa
Encontrarle
sentido a la vida es de vital importancia, pues de otra manera
podrías ser presa fácil de los falsos sentidos.
De no ocuparte en encontrar el sentido de tu propia vida,
podrías sentir un vacío en tu interior. En ese
caso existirías, pero no sabrías por qué,
o para qué. Y esto es algo que te toca resolver por
tus propios medios, pues nadie puede decirte cual es el propósito
de tu existencia humana, mucho menos cómo realizar
el máximo de tu potencial. Para eso tienes primero
que conocerte. Recuerda que un vacío siempre es llenado,
el Universo no permite carencias. En ausencia de un verdadero
sentido y propósito en la vida, encontrarás
alguna otra cosa con que llenar ese supuesto "vacío",
y al hacerlo le estarás dando la espalda (aunque sólo
momentáneamente) a tu impulso interior, que te motiva
a buscar dentro de nosotros mismos las respuestas. Por el
contrario, eliges algún falso sentido y lo expandimos
hasta creer que llenas tu vida, de esta manera decides creer
que no necesitas ocuparte de encontrarle sentido a tu existencia.
Eso te hace sentir más cómodos, al menos por
un rato. Pero, ¿cuáles son estos falsos sentidos
que mencioné? En realidad pueden ser tantos y tan variados
como personas existen en este planeta. Veamos. Una persona
podría elegir crear sentido en su vida por medio de
la obtención de riquezas, y comenzar así una
carrera que le brinde poca satisfacción, con la cual
no se identifica internamente, y que termina haciéndole
desear estar en otro lugar haciendo algo diferente. Otra persona
podría intentar llenar "el vacío"
por medio de las relaciones y sus consecuentes obligaciones
y responsabilidades. Puesto que esta persona inicia estas
relacionas buscando fuera de si misma las respuestas que lleva
dentro, las mismas se ocupan de señalarse de diferentes
maneras, principalmente por medio de una creciente incomodidad
e insatisfacción, que ese no es el camino a seguir.
Aunque
las relaciones pudieran ser frustrantes, esta persona podría
iniciar un círculo de salir de una para entrar en otra,
sólo porque cree que representan su sentido y propósito,
de hecho, prácticamente cualquier proyecto que iniciemos
en la vida podría tener el potencial de generar falso
sentido, a menos que encaremos primero lo concerniente a nuestra
existencia fundamental. Por ejemplo, en casos como: ese proyecto
en el cual trabajó tanto no dio frutos, esa relación
en la cual creyó tanto no resultó a pesar de
sus mayores esfuerzos, esa inversión importante que
hizo le dejó sin ganancias ni capital.
Cada
una de estas situaciones, y muchas otras en la vida, podrían
hacerle preguntarse en qué consiste la vida. En realidad
es de poca utilidad preguntarse ¿por qué no
dieron frutos estos proyectos?, lo que si sería significativo
es preguntarse ¿por qué se involucró
en ellos en primer lugar?, y ¿qué esperaba lograr
al hacerlo? Es sólo cuando todas las actividades que
realizamos encajan en nuestro plan de vida que podemos obrar
coherentemente, y crear un sentido amplio que nos permita
manifestar lo que realmente somos.
En
caso de no tener un plan de vida, tus actividades diarias
podrían convertirse en ese plan, y así hacerte
vivir la ilusión de que le dan sentido a tu vida cuando
la realidad es otra, no le brindan más que un sentido
fraccionado. Tal vez ocupen tus pensamientos y acciones, pero
no pueden brindar total satisfacción.
Encontrando
Sentido
1.
Encontrarle sentido (tu sentido) a la vida es una aventura
fascinante. Significa creer realmente que te has manifestado
y continúas haciéndolo por un propósito
elevado, un propósito que sólo tú podrías
vislumbrar y lograr.
2.
Una vez comprendido esto, dedicarte a encontrar ese propósito
es la elección natural. El camino podría tener
altos y bajos, tal vez tengas que admitir que la causa de
tu situación actual es haber elegido un substituto
barato (algún falso sentido) y haberlo colocado como
tu principal meta, o deshacer un camino andado para retomar
el propio, pero al final las recompensas superan con creces
toda la dedicación invertida.
3.
Independientemente del punto de partida, la creación
de tu plan de vida es esencial. Cada uno de nosotros necesita
encontrarle sentido a su vida, saber por qué estamos
aquí.
4.
Una vez establecido este plan, tus actividades y proyectos
emergen de él y son coherentes con él. De esta
manera tus acciones adquieren sentido y tomas consciencia
de tu capacidad de crear tu realidad a voluntad.
5.
Al reconocer todo esto tomas consciencia de que el sentido
de la vida tiene que ver con asumir la responsabilidad de
tu vida y lo que ocurre en ella, con convertirte en creador
de tu vida en lugar de ser simple observador pasivo, y que
te encuentras aquí para un propósito único,
que sólo tú puedes realizar.
Tienes
las herramientas para dirigir tu vida y manifestar ese propósito
en tu realidad diaria sólo te resta pensar que algo
tan grande podría manifestarse a partir de dos sencillas
preguntas: ¿de qué se trata la vida?, y ¿qué
viniste a hacer aquí?