Al
hablar del Grupo Cultural “Génali”, de
Calkiní, es necesario remontarnos a la década
de 1970, cuando tres jóvenes escritores se reunían
en casa de don Miguel Suárez Avila, para leer y
analizar textos propios y de autores de renombre universal.
Siendo estudiantes de la Normal Rural de Hecelchakán,
Waldemar Noh Tzec y Ramón Suárez Caamal,
mostraban enorme interés por las Letras y concentraron
ideas y sentimientos en la realización de versos
y otra clase de ejercicios intelectuales. Poco tiempo
después, Miguel Ángel,
hermano menor de Ramón, se acercó a ellos y
de esta manera dieron forma a lo que ahora es “Génali”.
Con
ellos colaboraba Miguel Cocom Pech, quien se adhirió
a labores de esta congregación de literatos. Entre
los tres aludidos al principio, publicaron un manual de “Poesía
Coral en Movimiento”, a mediados de la misma década.
De la imprenta marginal “Valentina”, de César
May Tun, ilustrador constante de libros, surgió “Pavesas”,
de Ramón Iván, cuyo tiraje concluyó el
18 de agosto de 1979. Esa plaqueta de 48 páginas
contiene greguerías y haikais.
Con
la inclusión de dos elementos más, quien esto
refiere (en 1979) y Ramiro Suárez Huchín (en
1981), se trazó un nuevo camino. En 1980, Waldemar
sugirió ponerle nombre al grupo. Surgió entonces
el vocablo “Génali”, conformado por la
primera sílaba de las palabras Géneros Narrativo
y Lírico.
Se
inició una serie de actividades, casi todas en periodos
vacacionales, ya que los integrantes laboran en diversas entidades.
Con o sin apoyo de instituciones oficiales de cultura, se
cultiva el arte en talleres de Poesía y Cuento, en
centros educativos o en instancias particulares, de Bacalar
y Dziuché, Q. Roo, Palenque, Chiapas, y Ciudad del
Carmen y Candelaria, Campeche, lugares donde aún radican
unos y residían otros.
En
la década de 1980 se publicaron trípticos
como “Huun”
(11 números), “Xay-beh” (2), y el cuadernillo
“Génali” (9 números). Se asistió
a Encuentros de Literatura en Cancún, Chetumal, Palenque,
Mérida, Champotón, Campeche, y a Encuentros
Peninsulares en Bacalar, que se celebraban en agosto de
cada año. Se enseñó a niños
y jóvenes
el manejo de formas tradicionales y modernas en las escuelas
de educación primaria y secundaria. Se practicó
el soneto, la décima, las tankas, el haikú,
etc. En 1985, se realizó un encuentro con “Jornaleros”,
de Cárdenas, Tabasco, en el local de la Soc. “Aurora”
y en un aula de la Secundaria Nocturna para Trabajadores.
Se
puede decir que la mayoría de los escritores calkinienses
tiene el 80% de apoyo de parte de fuentes editoriales de Bacalar,
y un 20% de parte de las del Edo. de Campeche. “Ediciones
Nave de Papel” es una empresa dirigida por Ramón
Suárez, y otorga parte de su peculio para motivar a
jóvenes a continuar el rumbo de su “don creador”.
Por falta de recursos o de interés de instituciones,
“Génali” ha buscado el modo adecuado para
solventar sus gastos económicos en este renglón.
Calkiní y Bacalar están hermanadas -poéticamente
hablando-, porque hay un fuerte vínculo de intercambio
literario entre ambas ciudades.
En
la década de 1990 se abrieron talleres de Poesía,
Cuento y Poesía Maya, en la Casa de Cultura de
la cabecera municipal, y uno Infantil de Literatura
en Bécal, auspiciado
por la Asociación “Nuevos Horizontes”,
y que tuvo como sedes el CBTA y la biblioteca pública.
La
producción de los talleristas se divulga en periódicos
y revistas regionales: Tribuna, Crónica, Novedades,
El Nacional, A Duras Páginas, Por Esto, etc. Entre
1992 y 1994, el Ayuntamiento subsidió la revista “Cal-k’ín”,
que dio cabida al reconocimiento de otros vértices
de expresión: Historias, tradiciones, biografías,
leyendas, poesía maya y pensamientos inéditos
de alumnos. En ese periodo, “Génali” se
consolidó con la inclusión de Elmer
Cocom, Luis Alfredo Canul, Briceida y Alfredo Cuevas
Cob.
Se
recibió la visita y asesoramiento de escritores
reconocidos, como Carlos Illescas, Juan Bañuelos,
Carlos Montemayor, Margarito Cuellar, Bernardo Ruiz,
Marco Antonio Campos, Herminio Martínez, Claudia
Hernández
de Valle Arizpe, Francesc Ligorred, Manuel Quiroga
Clérigo y Jaime B. Rosa;
estos tres últimos (españoles) presentaron, en esta ciudad,
el libro “TUMBEN
IK’TANIL ICH MAYA TAN”, patrocinado por los
ayuntamientos valencianos de d’Alaquàs,
Daimus, Manises, Miramar y Piles, en 1994. En dichas páginas,
recopiladas por Jaime (Doctor en Filosofía
y Letras por la Universidad de París-Sorbona),
se ofrece un ejemplo de la poesía bilingüe
(Maya-Español),
de Margarita Kú Xool, Waldemar Noh Tzec y los hermanos
Cuevas Cob, cuyos textos fueron ilustrados por Francisco
Che Uicab, Elmer Cocom Noh y Sergio Tún Euán,
quienes también saben graficar con sus pinceles
la realidad y la fantasía que “Génali” promueve
a través de sus obras.
En
1995 se creó la revista “Kin lakán”,
que desapareció después de cuatro números
semestrales. Ese folleto, de 40 hojas, difundió una
serie de ensayos, comentarios, narrativa breve
y lírica.
Por
conducto de “Nave de Papel”, se fomentó
la tarea cotidiana; la imaginación encontró
cauce, desbordó su torrente. Varias personas colaboraron
económicamente con el conjunto de narradores y poetas,
siempre con el agrado de impulsarlos en esos menesteres.
En
1998, teniendo ya en sus filas a Ernesto Rodríguez
Moguel y a Dulce Heredia Lira, “Génali”
fundó la revista “U Tuuk Caan”, que en
papel sólo vio la luz en dos ocasiones. En el año
2002, quien esto escribe creó la página web
"Atenas del Camino Real (calkini.net); a través de ella
se da a conocer la obra de escritores
de la región
y del grupo.
En
los últimos 20 años, los integrantes de "Génali"
han publicado individual o colectivamente, con apoyo gubernamental
o de manera particular (un 70%) más de 50 volúmenes
(entre plaquetas y libros), aclarando que el 40% de éstos
corresponde a Ramón Iván Suárez Caamal,
quien es el presidente de “Génali”.
Cito algunos títulos del conjunto literario: Bajo
el signo del árbol, Casa distante, Vivir cerca
del mundo, Cuando te llamo selva, En el insomnio escribo,
La fauna del platón, Poesía en acción,
Resumen de la piel, La muerte finge caminos, Los cantos
de Uno, Décimas
de literrealidad, La noche de los osos, Los cuentos del
tío
Justo, Canto disidente de uno más que recorre el
país
a caballo, El grande jaguar, El cazador de auroras y otros
relatos, El secreto de los pájaros, El pretexto
es el amor, El quejido del perro en su existencia, Como
el sol, Conjuro de alas, Manual de soledades, Cal-kín”,
Desde el rincón celeste, Sonetario inconcluso,
La rebelión
de los Cruzoob, Una resortera para las palabras.
En
el año 2000 se inauguró la Colección “GARGANTA
DEL SOL”, que constaría de 12 tomos; sin
embargo, sólo se editaron cuatro: “El
quebranto del jade” (2000), de Ernesto Rodríguez
Moguel; "Jacinto
Tun" (2000), de Miguel Suárez Caamal"; "Y
otra vez el amor" (2001), de Ramiro Suárez Huchín;
y "Cuentos de dos" (2003), de Dulce Heredia Lira
y Juan Chávez Sandoval.
Esta
edición cuatrimestral, pagada por el grupo "Génali”,
se hace con la finalidad de festejar 30 años
de existencia (no hay fecha precisa), en que los autores
han aportado su granito de arena en la búsqueda
de un porvenir sin amargura.
Calkiní,
Campeche. Mayo de 2003.